tablero
Toc, toc. ¿Sí? ¿Jugamos? ¿A qué? A lo de siempre. Ja! ya, ya, sí, a lo de siempre. Pues adelante, no perdamos más tiempo, la noche avanza y el alcohol anegará mis sentidos así que lo mejor es aprovechar ahora que el éxtasis es tangencial al momento que vivimos, tú y yo, yo en definitiva. Lo de siempre sí, jamás cambiará, seguirá azotándome en un martirio masoquista de placer sin solución, de cosquilleo de lágrimas, risas que se autodestruyen al amanecer y una cabeza que golpetea con énfasis cada una de las promesas que ahora aborta. ¿Jugamos? Ja! Suena el pistoletazo de salida, las fichas cubren un tablero de fosas.
