sepia
Y ahora sí, ahora ya es verdad, no hay vuelta atrás. Y estas líneas sellarán con lacre, letra a letra, palabra por palabra, el fin de una etapa. Seguro. Porque el futuro incierto no es definible, tan sólo imaginable, una mera especulación. Lo que ya sabes es hasta donde has sido capaz de llegar y ya es salgo. Los motivos jamás reflotarán del subconsciente; ahí quedarán aparcados entre los trozos del desamor y la duda. Historia en un mundo de historias, vida y sensaciones garrapiñadas del dulce al punto amargo del no saber y querer. Hoy mis dedos reposan mis pensamientos como un nudo; mañana, quizá, la vida me ofrezca un vino y me embriague. Quizás. Pero esto ha de quedar plasmado, sellado y el sepia del tiempo, si llega, dirá.
