resurección
Ya no puedes ver tras tanta lágrima fingida, tras tanta súplica teatralizada hasta dar arcadas. No puedes disimular el tufillo a mentira que te invade pero sigues creyendo que no se percibe y juegas a creer que hay quien está pendiente de ti, cuando eso lo enterraste con las paladas de tu actitud. No puedes, además, pedir ya nada, sólo sobrevivir de una supuesta gloria pasada que encima no fue tal sino la simulación coincidente de dos simuladores. Pero lo sabes, te duele y a pesar de eso lo niegas, escondes tu cara y estafas, hoy, ayer y estafarás mañana. Ya está la pira que limpie tu alma, sólo espera que seas tú la que decidas por fin enfrentarte a ti misma y purificar una resurección que viene con el tiempo muy ajustado.
