vivamos
Dejaremos los márgenes de la duda para ocasiones más evidentes, menos obvias a la razón. Olvidaremos que tus lágrimas caen de unos ojos secos como tus principios. Intentaremos dormir a pesar de la opereta de gemidos de laboratorio que rayan la vergüenza ajena. Volveremos al punto de partida para así podernos despedir antes de tener que revivir de nuevo nada de esto, ni siquiera en el recuerdo más olvidado. Saldremos así corriendo en direcciones opuestas hasta que las sombras que dejaste plantadas se sequen en tu mochila junto a tus carencias arraigadas. Vivamos por fin el uno sin el otro, mi amor, mi vida, mi tesoro. Vivamos. O revienta si quieres; pero conmigo, mi amor, mi vida, mi tesoro, conmigo no cuentes.
