nada
Eres del tamaño que ganaste a pulso con tu futilidad y sabes a vacío de cueva. Eres insustancial porque respirar no es vivir, aunque para ti lo sea. No sabes mirar más allá de un entorno que te arropó entre algodones porque ya vieron en ti mil limitaciones y por eso te escudas en ellas para ser tan corta de miras. Ya has visto mil veces como los años sólo te dejan huellas físicas porque de otro tipo sería imposible y reduces el asco que sientes por ti en escupir a los demás, que son los que te hubieran dado la vida que no viviste. Eso te hace ser el reflejo de lo que eres y la sombra de la nada, que ya es poco. Pero tú sigue sin inmutarte, sólo sufre y di que no, que de puta madre, ja, ja. Ahora me río, sí, ahora nos haces reír.
