Irrealismo en 79 Aniversario del PRI y alerta máxima en el PRD
Lic. Manuel Díaz Cid
"La conmemoración del aniversario de la fundación del PRI obliga a señalar que este partido cumple 79 años de fundación, aunque como tal, cumple 62 años. El partido inició con el nombre de Partido Nacional Revolucionario (PNR) y cumpliría 79 años, si existiera; posteriormente se transformó en el Partido de la Revolución Mexicana (PRM) de muy corta duración, y finalmente en el PRI.
El discurso a cargo de Beatriz Paredes, presidenta del Consejo Ejecutivo Nacional del partido en México, es un monumento al “barroco imaginario”. Hace una síntesis de lo que a su juicio ha sido la modesta aportación del priísmo a la política en el país.
Maneja un argumento real y posible de ser interpretado de manera distinta, por ejemplo, la vitalidad que destaca de su partido es también el principal obstáculo para que México se democratice. En efecto, los comités a los que hace referencia y los millares de cuadros son opuestos a la democratización del país y anhelan volver a los tiempos del pasado.
Paredes señaló que el PRI creó “la libertad de conciencia y de culto; que forjó al Estado mexicano como un estado laico, democrático y federal; que consagró a la educación pública y el libro de texto gratuito; que distribuyó más de la mitad del territorio nacional a través de la reforma agraria; y reconoció patrimonio y espacio social a los campesinos”. La pregunta entonces es ¿por qué están tan mal los campesinos? La problemática campesina no es resultado de la gestión foxista sino de la época del gobierno priísta, donde se generaron las condiciones de retraso que tienen a 40 millones de compatriotas viviendo en la pobreza y la miseria.
Asombra que tenga este enfoque un discurso que bien pudo ser más serio y orientado a la reflexión del desempeño del PRI, en lugar de sonar triunfalista e incluir afirmaciones que hacen ver cómo la dirigencia del partido no ha logrado superar sus problemas.
Es cierto que tanto el gobierno de Fox como el de Calderón se han enfocado sobre todo en áreas estratégicas de inversión y apoyo a diferentes proyectos en el orden social, y que el ahorro se identifica como otro objetivo, cuando lo que debe imperar, ante todo, es la aplicación correcta de los recursos en las áreas estratégicas que están bajo su jurisdicción.
En lo que respecta al PRD, se considera para este fin de semana la elección de la directiva del partido, y sin duda, la cantidad de candidatos (Alejandro Encinas –representante de Izquierda Unida–, la Arq. Dina Navarro, Jesús Ortega –representante de Nueva Izquierda–, José Camilo Valenzuela y Alfonso Ramírez Cuellar) a ocupar la directiva provocará al interior del partido una atomización de fuerzas.
AMLO se apuesta en el proceso y lo atropella para tener vencedor antes de la elección, señalando a Encinas como su delfín, y marcando a este candidato como el único capaz de conseguir la unidad del PRD y de coincidir con la estrategia de AMLO. Al leer en entrelíneas el mensaje de AMLO, indica que para garantizar su nueva candidatura a la presidencia de la república en 2012, es necesario el triunfo de Encinas porque sus posibilidades aumentarían y el partido quedaría amarrado a sus proyectos sin que alguien al interior del partido pudiera desobedecerlo sin ser objeto de sanciones que se aplicarían para imponer el orden dentro del partido, y el reinado del miedo entre los colaboradores.
Dina Rocío Navarro González, originaria de Guadalajara, Jalisco, fue una estudiante destacada y con una licenciatura en Arquitectura. Presenta al PRD una propuesta vinculada al desarrollo de programas de cuidado del medio ambiente que, sin duda, son significativos. Tiene particular eco en la sociedad.
Ortega representa el peligro mayor para el proyecto de AMLO. De ganar el proceso mantendría una línea que en el discurso tendría un eco parecido al de Alejandro Encinas, a fin de conservar el liderazgo de su partido; pero en el orden de la política práctica, se vería a un hombre negociador para reposicionar a su partido y hacerlo apetecible en el proceso electoral el año próximo.
Ortega tendrá un discurso que parecerá competir con el de Encinas pero, en el orden de la promoción de su partido, lanzará una visión nueva que tendría que ser encabezada por el movimiento de la Nueva Izquierda y, para conservar la credibilidad, desmarcarse de AMLO y dejarlo fuera de toda posibilidad a la candidatura en el 2012 en caso del triunfo de Jesús Ortega.
Valenzuela podrá atraer el voto de los grupos que tienen planteamientos arraigados, aunque en el orden práctico no tendrá una votación significativa. Ramírez Cuellar podría afectar a Encinas por trabajar durante tanto tiempo y con éxito en la capital.
Se anuncia alerta máxima en el PRD, algunos anticipan una fractura. Si triunfara Encinas, el rompimiento se daría por el lado de Ortega, y viceversa. La incógnita existe sin certeza de lo que pueda ocurrir".
------------------------------------------------------
Opinión Octavio Islas
Entre los grandes temas políticos del mes de marzo, Manuel Cid omite abordar los inmorales contratos firmados por Juan Camilo Mouriño, de los cuales debió tener conocimiento el entonces jefe del madrileño: Felipe Calderón.
La imagen del PAN se ha devaluado mucho. El PAN, que ayer era percibido como el partido de la honestidad, los valores, la esperanza, la doctrina y la decencia, hoy es reconocido como un partido pragmático y corrupto, tan corrupto como el PRI o el PRD.
Entre los principales emblemas del desprestigio panista destacan Vicente Fox, Marta Sahagún y hoy, por supuesto, Juan Camilo Mouriño.
Sin atender las recomendaciones de "doctrinarios", Felipe Calderón no tuvo empacho en dejar a un lado los solidos principios de Acción nacional, y pactar con Elba Esther Gordillo su intervención en los comicios de julio de 2006. Entre la doctrina y el pragmatismo venció el pragmatismo.
La ejemplar educadora antes había ofrecido sus servicios a Andrés Manuel López Obrador, quien decidió no convertirla en su aliado -quizá AMLO había digerido la "lección Bejarano"-. En Felipe Calderón la profesora Gordillo encontró al mejor postor.
Como nada es gratis en política, Calderón hoy paga favores a la extensa y poderosa red de corrupción que ha logrado articular la profesora. Ejemplos de la impunidad: los contratos celebrados entre la Lotería Nacional y la Clínica Londres, propiedad del responsable de la franquicia electoral conocida como PANAL.
El PRI hoy es el gran partido bisagra, y su comportamiento resultará definitivo para postergar o impulsar algunas de las reformas que se antojan trascendentales.
En las próximas elecciones intermedias, el PRI seguramente incrementará el número de sus diputados. En cambio el número de diputados del PAN disminuirá.
El presidente Felipe Calderón parece haber extraviado el rumbo. Al igual que ocurrió con Vicente Fox, empezamos a percibir un gobierno indefinido y autista.
El PRI empieza a ser percibido como el partido que con mayor efectividad y capacidad puede gobernar. No resultaría extraño que el PRI pudiera recuperar la presidencia de la República en 2012.
Mientras en Nueva York un alcalde renunció por el escándalo mediático que le involucró con caras prostitutas, en México no les pasa nada a aquellos gobernadores y conocidos políticos que han rendido protección a las redes de pederastas. Efectivamente, como suele sentenciar la destacada periodista Carmen Aristegui, en México no pasa nada.
Los responsables de la comunicación social de la secretaría de Gobernación han exhibido evidente ineptitud en el manejo de la grave crisis que enfrenta el madrileño, la cual definitivamente repercutirá en la percepción del gobierno de Felipe Calderón.
Quizá ahora Mouriño no renuncie -debió hacerlo con gran anticipación-. La crisis Mouriño seguramente incidirá en la negativa percepción del gobierno calderonista y tendrá un obvio efecto en las elecciones intermedias.
En las elecciones internas del PRD, efectivamente perderá el PRD y ganará quien cometa el mayor número de fraudes e irregularidades.




Los comentarios están cerrados