Está dormidito en mi cama.... me da miedo tocarle porque no quiero despertarle pero no puedo evitar acercarme de vez en cuando, mirarle embobada y darle un besito que se que apenas notará.....
Sus manos, durante 3 noches, han alzado castillos de sueños suaves para mí entre caricias y mimos variados.
Como me dijo él, "lo bueno de los sueños es que llega un momento en el que no sabes diferenciarlos de la realidad".
Y es que, aunque ya son 5 meses, sigo creyendo que estar con él en un sueño....
Shhhh, está dormido, voy a verle.