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MADRID.- Intermón Oxfam estará presente y tendrá voz en la próxima junta de accionistas de Repsol YPF, que se celebrará este miércoles 14 de mayo, para exigir a la compañía que se dote cuanto antes de una política de relación con las comunidades indígenas que habitan los territorios donde opera la petrolera. Esta política debe ser transparente, verificable e incorporar el respeto a la legislación acordada internacionalmente.
La voz en la junta se la ceden a Intermón Oxfam inversores españoles (unas 81.000 acciones) y el fondo de inversión ética de Estados Unidos Boston Common Assets. Este fondo, junto con el Calvert Asset Management Co. (uno de los fondos de inversión social y medioambiental más grande de EEUU), el Boston Common International Social Index Fund y el Friends Fiduciary Corp enviarán una carta a Repsol YPF antes de su junta exhortando a la compañía a que se dote cuanto antes de una política de pueblos indígenas acorde con la normativa internacional. En su conjunto estos fondos representan cerca de 800.000 acciones. Durante la junta de accionistas, Intermón Oxfam hará entrega, además, de las más de 11.000 firmas recogidas en su campaña de participación ciudadana.
"Desde Intermón le pedimos a Repsol YPF que apruebe cuanto antes una política de actuación en su relación con pueblos indígenas que garantice el cumplimento de los derechos reconocidos internacionalmente a estos pueblos. Además debe establecer un procedimiento público, transparente y verificable, en el que participen los actores implicados, en especial los pueblos afectados y que permita verificar el cumplimiento de los compromisos adquiridos", afirma Isabel Tamarit, responsable de sector privado en Intermón Oxfam. "Esta política debería ser de aplicación a toda la actividad de la empresa y ser extensible a las contratas y subcontratas que puedan directa o indirectamente afectar a las comunidades indígenas", añade Tamarit.
Los responsables de los fondos éticos de EEUU comparten esta preocupación con Intermón Oxfam. "La falta de una política de pueblos indígenas transparente y verificable ha llevado a una situación en la que todos perdemos", comenta un portavoz de la Boston Common Assets.
"Le pido al presidente de Repsol y a los accionistas, que respete la cultura indígena y que cumpla sus compromisos. Las partes tienen que negociar en armonía", afirma Luís Vázquez Ríos, presidente de la comunidad nativa del Bajo Urubamba de Perú, en el lote 57 explotada por Repsol YPF.
Existen dos normas de carácter internacional que salvaguardan los derechos de estos pueblos. La Declaración de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, y el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ambos ratificados por nuestro país.
Una movilización ciudadana
El convenio 169 de la OIT recoge el derecho a consulta previo, libre e informado para llegar a consentimiento en cualquier actividad que afecte a su modo de vida y costumbres. Este reconocimiento es clave, puesto que supone la llave de acceso al resto de derechos internacionales como el de participación de beneficios, la compensación de daños o la capacidad de decidir sobre su propio proceso de desarrollo.
Intermón Oxfam lleva más de tres años pidiendo a Repsol YPF la elaboración de esta política, dos de ellos trabajando con los directivos encargados de la responsabilidad social de la multinacional. La falta de respuesta por parte de la compañía originó que en julio del año pasado Intermón abriera una campaña de participación ciudadana para presionar a la compañía. Hasta la fecha, más de 11.000 personas han firmado la petición y enviado un mensaje a Antonio Brufau. Estas firmas serán entregadas al presidente de la compañía durante la junta de accionistas de mañana.
Recientemente Repsol YPF anunció su intención de dotarse con una política sobre pueblos indígenas. Ha elaborado un borrador y abrió un proceso de consultas entre expertos y organizaciones, entre las que Intermón estaba incluida.
"Creemos que Repsol YPF ha dado un paso adelante. Sin embargo, el texto que hemos visto no responde a las exigencias puesto que adolece de cualquier mención a la legislación internacional que salvaguarda los derechos de las poblaciones indígenas. . Este es el eje sobre le que entendemos que debería pivotar la política y esperamos que la compañía aproveche esta oportunidad y responda a las expectativas de los afectados y de la sociedad civil, mejorando el borrador", concluye Tamarit.
Fuente: El Mundo, 13/05/08