No olvidar
Foto:El País
Foto:20 minutos
Los asesinos cobardes (si es que no son lo mismo ambas cosas) siempre utilizan las mismas tácticas: usar al indefenso pueblo llano para esparcir su terror, es más fácil que intentarlo con los poderosos que manejan el mundo.
Han pasado ya cuatro años, aunque en el recuerdo se perciben como meses.
Recuerdos de impotencia y dolor insoportable, de incredulidad y desasosiego agobiante.
Recuerdos de las víctimas, cuyo único delito consistía en ser trabajadores o estudiantes que se desplazaban en trenes (no en taxis ni automóviles lujosos) hacia sus labores cotidianas, para ganarse el sustento o prepararse para ganárselo el día de mañana... ya no hay mañana para ellas.
Quiero hoy presentar mis más sentidos y sinceros respetos a las víctimas del odio y a sus familias, que nunca dejarán de sufrir.






Nacido en el norte.Criado en el sur.Cosmopolita.Formado a trozos hechos de vivencias,partes de otros,experiencias y recuerdos.Este ser, que nunca termina de ensamblarse,seguirá en fase de construcción,añadiendo parches vitales a su estructura siempre inacabada.
Podéis venir a visitarme en mi cubil cuando querais, y si os parece bien,dejadme algunas palabras
.
"todos somos Federico"
" Entre Víznar y Alfacar,
mataron a un ruiseñor
porque quería cantar"

Jose Dominguez Dominguez dijo
Peptxu, amigo,
Esa es la razón del terrorismo: actuar sobre la población indefensa de forma indiscriminada, ya que cuánto más daño se haga a segmentos de la sociedad más desvalida, caso de niños y gente del pueblo sin relevancia ni compromiso político alguno, más será el impacto psicológico y mayor será la difusión mediática. Así de perversa es la mente de los que tiran de los hilos del terrorismo.
Matar al rey, por ejemplo, no es rentable bajo el prisma terrorista. Lo es mucho más colocar una bomba en un bus escolar o en un supermercado.
¡Condenemos a bestias disfrazadas de personas, y honremos a las víctimas con nuestra memoria!
Un abrazo.
11 Marzo 2008 | 05:22 PM