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Profe de natu

18 Abril 2008

Reencuentros

"Quiero que me cambies de sitio"

Es una de esas frases que suele escuchar el tutor de cuando en cuando. Luego viene la explicación: "es que desde aquí no veo la pizarra", "es que a Juanín le cantan los pinreles", "Tostoncín no para de darme la brasa"... Hoy Laura quería cambiarse de sitio porque no quiere saber nada de Andrea. Las dos durante el viaje, hace apenas un mes, eran poco menos que carne y uña. Así que no puedo evitar preguntar cuáles han sido las causas del desencuentro.

Y al final es un poco lo de siempre: "que si ha ido diciendo por ahí que patatín", "que desde que se junta con patatán ha cambiado mucho", "que me he sentido muy decepcionada por su actitud cuando lo de aquello".

En el manual del tutor (ese que algún día escribirá alguien) debería venir el recetario para todas estas situaciones. ¿Qué hacer? ¿Cambiar los sitios y mirar para otro lado? ¿Hacer como que no has oído nada y dejar que se les olvide? ¿No cambiar los sitios y decir aquello de que ya sois mayorcitas?

Al final habló el corazón: "Es una pena lo que me cuentas Laura, un amigo no es como ese boli que uno siempre va perdiendo y sustituyendo por otros que encuentra, si quieres que intentemos arreglarlo buscadme en el recreo"

Y allí estaban las dos, sin mirarse a la cara, esperando en la puerta de la sala de profes a que regresara de una agitadilla clase en 2º de ESO.

A la media hora se habían deshecho los nudos que tenían forma de "Ah ¿pero no fuiste tú quien fue diciendo por ahí que yo...?" y otros forma de "no te llamamos porque pensamos que con lo que había pasado preferías estar sola", aunque también hubo que pedir perdón porque dijeron cosas que no eran verdad, sabiendo que no eran verdad, para hacer un poquito de pupa...

Algo tienen los reencuentros que hacen que casi merezcan la pena los desencuentros...

servido por profedenatu 3 comentarios compártelo favorito

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Ana

Ana dijo

¡Bravo por tu intervención! Te desvives por estos chavales, da gusto leer tus peripecias... Por cierto, menos mal que triunfó la amistad.

18 Abril 2008 | 05:42 PM

Ismael

Ismael dijo

Lo peor de todo es que la mayoría de esas situaciones (y aún más la que suceden entre "adultos") se podrían solucionar de esa forma tan "sencilla". La pregunta es: ¿por qué no lo hacemos?.

Quizás hasta los mayore necesitamos en algún momento alguien que nos "tutorice", jejeje.

Aunque no siempre escriba, sigo siendo seguidor y admirador de tu blog.

Un abrazo

22 Abril 2008 | 06:00 PM

Egoime

Egoime dijo

Los profesores nos enseñáis educación. Os las intentáis arreglar para que trabajemos (aunque muchas veces os ignoramos, tampoco hay que negarlo). Intentáis que aprendamos algo. Que tengamos en nuestras cabecitas algo más que pelo. Que seamos responsables. Que tengamos un objetivo en la vida. Que seamos buenas personas.

Pero de todo lo que han hecho mis profesores por mi, no hay nada que agradezca más como la mediación, en alguna ocasión, entre alguna amiga y yo. Es tan estúpida esa sensación de "quiero arreglarlo pero no voy a pedirle perdón para no rebajarme".. y al final, cualquier profe avispado logra que te rebajes lo que haga falta ante esa persona que decías (y no sentías) que no querías ni ver.

27 Abril 2008 | 06:40 PM

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