Despedidas
Te habrás cansado de tantas despedidas
(y las que te faltan)
dirás adiós a tus muertitos
(que contarás con las arrugas de tu cara cuando seas viejo)
a la mujer que se vaya en avión lejos de tu vida
(y al tiempo que habrás perdido en ir a buscarla)
a las estrellas cada mañana
(cuando entre la luz protagónica de una sola por la ventana)
Podrás despedirte de mano y de beso
del otoño y del sueño,
del mar cuando baje su espuma,
de los amigos cuando los separen toneladas de viento.
Pero un día
(y recuérdalo bien)
echarás una última mirada rencorosa
al mundo que te está matando
sin dejarte despedir de ti mismo.


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Carlos Hidalgo López dijo
Realmente nuestro tiempo, nunca llega a ser nuestro, sino que lo compartimos con todas las personas que llegan a ocupar un lugar en nuestro interior...
Y cada gran despedida, es como un paso más hacia el abismo.
¡Saludos! Muy bonito el poema.
11 Mayo 2008 | 08:21 PM