Otra vez
Volví otra vez sobre mis pasos,
buscaba encontrar tus huellas sobre la tierra,
una línea tan solo mis ojos distinguían,
pero tú no aparecías entre la penumbra.
El sol había sucumbido en el horizonte
cobijado por las nubes que del mar se levantaban,
la negrura se esparcía hacia los lados
y yo, cabizbajo con un hálito de esperanza te esperaba.
Nada me quedaba de tu risa encantadora,
tus manos suaves que un día me tocaban
ya no las tenía a mi alcance como otrora
y sin fuerzas ya, quedé varado en tu aureola.
Sigo empecinado sin embargo,
hurgo entre las noches y sus sombras,
escudriño cada rincón por donde paso,
firme sensación de que me esperas.
Volví otra vez sobre mis pasos,
seguro de hallarte por mis caminos,
soñando con tenerte entre mis brazos
un día cercano de primavera.




abril-ale dijo
Me hiciste acordar del poema no. 20 de Neruda. A veces no quisiera tener tanta sensibilidad a flor de piel, pero también me pregunto, ¿qué pasaría de no tenerla? Solamente de mis labios escapa una sonrisa... más nada.
Ra, espero estés bien. Ojalá coincidamos y podamos charlar un poco.
Un abrazo fraterno...
3 Abril 2008 | 06:36 PM