los nazis en la historia
Todo lo que rodea al nacionalsocialismo, desde su desarrollo, su estructura, su ideología, la toma del poder, y la sociedad que crearon , es uno de los acontecimientos más oscuros, nefastos, apasionantes y terribles de la historia de la humanidad .
Por ello es uno de los temas que más pasiones levanta (de todo tipo de colores), revuelos e interés suscitan. Aún así sigue siendo desconocido por mucha gente en profundidad, tendiendo a simplificar el tema, a enmarcarlo en unos parámetros dentro de la lógica, y a explicar el que hicieron y no el porque profundo de sus viles acciones.
Explicar la monstruosidad del régimen nazi, (tan alejado de las pautas morales , éticas y sociales de la civilización cristiana occidental) desde puntos de vista racionales basados en el nacionalismo extremo, el racismo, y las condiciones económico-sociales de la República de Weimar, no bastan para dar una respuesta al cien por cien satisfactoria dada la magnitud de crímenes contra la humanidad cometidos por los nazis.
Igualmente es demasiado simple explicar el movimiento nazi como consecuencia de la Gran Depresión y los nefastos resultados para Alemania de la paz de Versalles. Estas graves crisis económicas , sociales y de valores tradicionales e instituciones ( como la caída de la monarquía ), son una vía que catapultó a un movimiento político cuyas ideas eran herederas de otras gestadas ya a finales del siglo XIX ( Lebensraum o "espacio vital ", Pangermanismo , antisemitismo , etc...).
Así estas crisis no crearon el nazismo sino que le facilitaron la ascensión política , en introdujeron sus ideas en la masa social, cuando hasta entonces no eran más que ideas de una pequeña minoría .
La semilla ya estaba sembrada cuando llegó la época de lluvias....
Así se puede constatar en el hecho de que desde su creación, a principio de los años 20, fue creciendo su electorado, hasta el "Putsch" de 1923, un intento de golpe de estado a imitación de la Marcha sobre Roma que le dio el poder a Mussolini en Italia. A partir de esta fecha comienzan a llegar a Alemania los créditos a corto termino norteamericanos, con los que la situación de la República de Weimar mejoró notablemente.
Durante estos años (los felices 20), el partido nazi tan solo tenía el 3% del electorado, por lo que era considerado un partido marginal y ridículo por el propio gobierno socialdemócrata alemán. Pero sin embargo no modificó ni un ápice su programa político. Los nazis seguían diciendo lo mismo que decían desde su creación. Solo que ahora había menos gente dispuesta a escucharlos.
El partido nazi era racista, creía en la superioridad de la raza aria (de cuyo mejor exponente era la raza nórdica, más concretamente la raza germana) , creía que los judíos eran infrahumanos, que además estos junto con los comunistas (que para los nazis eran lo mismo) eran los responsables de la "puñalada por la espalda" con la que los ejércitos alemanes fueron derrotados en la Primera Guerra Mundial. Y que el tratado de Versalles era un crimen impuesto por las naciones occidentales judeo-burguesas.
El ideario político nazi , además de su antisemitismo y anticomunismo, se podría resumir en las palabras del capitán Ernst Röhm , quien llegaría a ser el jefe de las SA: "Como soy un hombre de mediana edad acostumbrado a la acción y a la violencia odio el orden y bienestar de los burgueses". Efectivamente, los nazis no pretendían mejorar e impulsar la economía capitalista para el bienestar de la nación, sino para sus propios intereses, enmarcados en la creación de una Gran Alemania que se basara en una sociedad violenta en la que solo sobreviviría el más fuerte .
Considerar al partido nazi como uno más e intentar así buscarle patrones o paralelismo con otros, es reducir su significación, ignorando la mayoría de sus aspectos más originales (que no por ello buenos), con los que llegó a crear un contrapunto a la sociedad alemana judeo-cristiana occidental tradicional. Ese terrible error lo cometieron los diputados de los partidos de derecha clásica del Reichstag en el año 33, cuando entregaron el poder absoluto a Hitler, cuando el partido nazi no tenía la mayoría absoluta, creyéndolo poder controlar a través del parlamento e incluyendo en el gabinete de gobierno elementos moderados, como Von Pappen ...
Una vez llegado al poder, los nazis crearon un modelo de estado digno de ser estudiado en profundidad .En los últimos años diversos historiadores europeos han estudiado los archivos de la Gestapo que se salvaron a los bombardeos de los aliados o a la destrucción precipitada de sus mismos miembros. En estos estudios se ha llegado a la conclusión de que el modelo de sociedad creado por los nazis era bastante distinto a lo que se ha pensado tradicionalmente. No existía tanto control directo de la población por parte de los órganos superiores como se había pensado , sino que a través de asociaciones (como las juventudes Hitlerianas) o el control de los medios de propaganda por parte de Goebbels, convirtieron a cada uno de los ciudadanos en funcionarios indirectos del Reich. Por ello no eran raro las denuncias realizadas (la mayoría de lelas sin fundamentos) entre vecinos , amigos o incluso familiares. Era el estado perfecto para los nazis. El estado en plena competencia violenta , donde solo los mas fuertes y puros vencerían.
Otra cuestión que se plantea del régimen nazi es : si no escondían su racismo y su antisemitismo , ¿ porque se esforzaron tanto en guardar el secreto de la "Solución final" de los judíos y otras grupos ? ( y no solo al mundo exterior , sino a sus propios conciudadanos ) .... sencillamente porque eran conscientes de que los crímenes que cometían se escapaba a la razón occidental, que no podía ser comprendido el auténtico significado que ellos creían que tenían esos crímenes .
Entonces es sensato decir que si los dirigentes nazis idearon una barbaridad que comprendían fuera de los límites de la razón lógica humana, tenían una serie de convicciones que iban más allá de las que la consciencia civilizada da como válidas, como puede ser el racismo o el nacionalismo extremo.
Una cosa es decir que se odia a una raza y que deberían exterminarlos a todos por haber tenido una mala experiencia personal y por ello odiar a una tipo de gente, y otra bien distinta es ponerlo en práctica en la realidad y con todo lo que ello conlleva.
Aquí es donde nos centramos en el principal aspecto de este trabajo, y es de la relación que mantenía la cúpula dirigente nazi con el ocultismo, creencias místicas, esoterismo, magia negra, astrología, y demás ideas extravagantes que motivarían y radicalizarían y convencerían ciegamente) a los altos dirigente nazis a cometer el mayor crimen contra la humanidad en la historia.
El joven Hitler
" Ante Dios, hago este juramento sagrado, al Fürher del Reich Alemán y del pueblo alemán , Adolf Hitler , de lealtad y obediencia , entregando mi vida si fuera necesario . Este es mi juramento."
Este juramento fue realizado por las fuerzas armadas alemanas, poco después de la muerte de Ernst Röhm, y tras el nombramiento de Hitler como Fürher (guía del pueblo alemán ) , quedando instaurado así el III Reich Alemán.
¿Pero como un hombre que tan solo 20 años antes de este juramento era, aparentemente, un vagabundo más de Viena, pudo llegar a lo más alto del poder político y tener el destino de millones de personas de todo el mundo en sus manos?
Hitler nació en 1889, en un pequeño pueblo austriaco llamado Braunau , situado a orillas del río Inn , que marca la frontera entre Austria y Baviera.
Era hijo de Alois Hitler, un agente de aduanas al servicio de los Habsburgo, cuyo apellido auténtico de origen checo era Hiedler, que cambió por Hitler, pues su padre no lo había reconocido como hijo legítimo, y Alois quería borrar el nombre que seguramente odiaba.
Hitler cursó los estudios primarios en el Linz Realschule , en el cual sacaba notas muy bajas , por lo que se le tuvo que trasladar a otro centro . Al morir su padre (con el que no tenía una muy buena relación) en 1903, cuando Hitler contaba con 14 años, la familia, cuya economía se resiente, se traslada a Linz, donde tiene la ocasión de visitar por primera vez Viena. Por aquel entonces Hitler ya tenía una idea de cual iba a ser su futuro. Odiaba la administración, por lo que no quería saber nada del trabajo de su difunto padre. Adolf quería ser artista, o al menos es lo que decía a todo el mundo que lo rodeaba, ya que esta ilusión la tenía un poco por la influencia de su madre.
El joven Hitler (a la edad de 16 años) ya apuntaba grandes dotes para la oratoria, y mantenía una dura lucha interior entre dedicarse al mundo del arte o a la política. Siempre que podía elaboraba largos discursos, los cuales eran escuchados por su amigo inseparable August Kubizek, quien se sentía fascinado por el poder de seducción que tenía Adolf, que podía convencer a cualquiera de cualquier opinión con tan solo su forma de decir las cosas :
<< Por lo demás, ninguna de sus opiniones, distantes de toda concepción burguesa, me molestaba a mi en lo más mínimo. ¡Por el contrario! Justamente este aspecto desusado de su naturaleza me atraía a él aún con mayor fuerza. Muy a menudo me sentía yo lleno de asombro, cuando, solo ante mí, pronunciaba un discurso con una animada mímica. Estos discursos, pronunciados casi siempre en un lugar cualquiera, al aire libre, bajo los árboles del Freinberg, o en los bosques de las islas del Danubio, semejaban a menudo verdaderas erupciones volcánicas. Surgían de su interior como si algo extrajo, muy distinto, se abriera paso en él. Hasta entonces no había visto yo tales éxtasis más que en el teatro, entre los actores, que debían expresar cualesquiera sentimientos, y, en un principio, yo no era más que un oyente desconcertado y admirado ante tales estallidos, que, en su asombro, se olvidaba finalmente de aplaudir. Sin embargo, no tarde en comprender que este "teatro" no era en realidad teatro. No, esto no era fingido, no era exagerado, ni "representado", era vivido profundamente.
Comprendí, también, cuánta amarga gravedad se escondía en todo ello. Una y otra vez debía admirarme yo por la habilidad de sus expresiones, la fluidez con que las palabras surgían de sus labios, cuan gráficamente sabía describir todo lo que llenaba su interior cuando se dejaba arrastrar por sus sentimientos. No era lo que decía lo que me gustó de él en un principio, sino cómo lo decía. Esto era para mí algo nuevo, algo genial. No había sabido siquiera hasta entonces que un hombre, con la ayuda le simples palabras, pudiera ejercer una influencia semejante. >>
August Kubizek, era un joven de la misma edad que Hitler, hijo de un modesto tapicero. Compartía con éste algunas aficiones, especialmente el gusto por la Ópera de Richard Wagner.
Kubizek veía en Hitler una extraña capacidad sobrenatural a la hora de entablar sus discursos. Un noche, tras salir del auditorio
El símbolo que eligieron los nazis para que les sirviera como estandarte ha sido una de las características de esta ideología que más han perdurado a lo largo de los años, siendo, todavía hoy 52 años después del ocaso del Tercer Reich, símbolo de su nefasta política racista, símbolo del despiadado genocidio cometido contra los judíos o los gitanos, y la señal más representativa de odio, violencia y terror. En definitiva, la esvástica o cruz gammada adoptada por Hitler para el partido político que creó a comienzos de los años veinte, ha sido, es y con toda probabilidad seguirá siendo durante muchos años, símbolo del mal.
Hay varios orígenes de la esvástica, ya que este símbolo (más o menos modificado) ha sido relativamente común entre diversos pueblos ancestrales, pero des de luego, hay que señalar que ni Hitler ni ningún nazi inventó o ideó el símbolo. La esvástica, como enseña del nacionalsocialismo, nos aporta claramente muestras de la verdadera naturaleza del partido nazi. Otras ideologías, como el comunismo o el mismo fascismo italiano, han utilizado símbolos pero provenientes estos de objetos comunes de la vida, fácilmente reconocibles para la mayoría de la gente, como puede ser un hacha, un sol, una hoz y un martillo, un yugo y flechas, etc...
Pero la esvástica no es un símbolo cotidiano, no es fácilmente reconocible, e incluso para los mismos neonazis actuales (los más conocedores de la doctrina, por supuesto no me refiero a los “Skinheads”) no tiene un origen claramente especificado. Por ello se ha difundido la falsa creencia de que lo inventó Hitler , o algún que otro nazi. Esto es una muestra significativa del desconocimiento profundo que se tiene sobre el nacionalismo a nivel general.(9)La esvástica aunque de orígenes varios tiene un punto en común que nos revela la vertiente esotérica nazi (como la utilización de runas, como veremos más adelante): en todas las culturas en las que aparece la esvástica es considerada como un símbolo con propiedades mágicas, representado cosas distintas según la cultura, pero en general auguraba suerte, fuerza y poder.
El Clero de la nueva religión nazi
A mediados de los años treinta, Heinrich Himmler, al tiempo que fundaba la oficina de ocultismo del partido (Anherbebe), inició la remodelación de las SS (Shutzstaffel, Escalones de Seguridad), en calidad de máximo dirigente de estas. El profundo cambio que introdujo en ellas fue para convertirlas de una simple guardia personal paramilitar de Hitler, de unos pocos hombres, a lo sumo unos doscientos, en la que acabaría siendo la asociación más poderosa de Alemania, superando, como veremos, incluso al ejército regular en los últimos años de la guerra.
Como ya hemos apuntado con anterioridad, Hitler quería fundar una Orden propia al estilo de las existentes en la Alemania de principios de siglo, como la Orden Germánica, El Grupo Thule, la Sociedad del Vril, etc... Es más, Hitler tenía la intención de hacer renacer una antiquísima orden del medievo alemán, como era la Orden Teutónica, la primera "organización" germana que puso en práctica la "marcha al este" para conquistar Lebensraum (espacio vital) para Alemania, doctrina esta que sería siglos después la principal dentro de la política del Nacionalsocialismo.
Pues bien esta antigua orden medieval, al estilo de otras como las órdenes de los Cátaros, los Templarios, los Hospitalarios o los Caballeros de la Orden de San Juan, estaba compuesta básicamente por los denominados monjes-guerrero, esto es, caballeros de élite muy versados en el arte de la guerra que además tenían una formación espiritual completa en la fe cristiana. Basándose en lineas generales en este modelo, las SS de Hitler, buscaron convertirse en una organización militar de élite, sustituyendo la cruz por la esvástica y símbolos rúnicos, y con una formación espiritual basada en la “religión germánica”.
Esta “religión germánica” no era más que el conjunto de creencias mitológicas y religiosas nórdicas, provenientes de muy diversa procedencia, pero principalmente de los antiguos pueblos bárbaros germánicos de la época de la antigua Roma.
Estas creencias, pilares de la vida social de las diferentes tribus germánicas durante siglos, fueron diluyéndose tras las invasiones que los germanos protagonizaron contra el Imperio Romano Occidental. Los antiguos “bárbaros” asimilarían poco a poco la religión cristiana (oficial en el Roma desde la época de Constantino, en el siglo IV), y todas las tribus sin excepción, acabaron por convertirse. El cristianismo vivió así una gran expansión tanto geográfica como demográfica, abarcando casi toda la Europa Occidental.
La única región que escapo de la influencia cristiana, y que por ello mantendría durante más tiempo las creencias nórdicas, sería Escandinavia (cultura Vikinga), por su aislada situación, en las regiones cercanas al polo norte. De estos es de donde nos ha llegado más información y manuscritos sobre las leyenda y la mitología nórdica hasta nuestros días, pues los vikingos se mantuvieron fieles a sus creencias hasta bien entrado el siglo XII.
Uno de los documentos más completos de dicha cultura, que ha sobrevivido en perfectas condiciones hasta nuestros días, es el manuscrito Edda islandés (escrito entre los siglos IX-XIII ). En él se narra de forma épica la creación del mundo, sobre los tiempos ancestrales, se dan cita a innumerables criaturas mágicas (gigantes, elfos, enanos...), y donde se detallan diversas leyendas y mitos. Gracias al Edda podemos vislumbrar con certeza las características principales de la religión pagana vikinga. Veamos pues un resumen de sus principales rasgos:
La religión vikinga era ante todo, una religión tremendamente catastrofista. Asgar era el nombre dado al reino de los dioses, donde no existía la paz, la alegría o la felicidad. Sobre Asgar se cernía un destino horrible e inevitable, la derrota ante las fuerzas del mal.
El dios supremo que habitaba en Asgar era Odín, quien repasaba en su palacio las hazañas del resto de los dioses menores. Es el más fuerte y poderoso de los dioses, el cual no come nunca ( los dioses vikingos al igual que los dioses de la mitología griega tienen atributos humanos, como por ejemplo luchar, amar, comer, etc...), pues la comida que le sirven en su palacio se la entrega a dos lobos que duermen a sus pies. Sobre sus hombros reposan dos cuervos quienes tienen como objetivo surcar los cielos para informar a Odín sobre las actividades del ser humano.
Otros dioses residentes en Asgar eran Thor, uno de los dioses más importantes, que representaba la fuerza de los truenos en la guerra. Hilldon era un dios menor, guardián del puente del arco iris que conducía a Asgar. Frey se preocupaba de los frutos de la tierra, Thir era el dios supremo de la guerra, y así toda una larga serie de dioses menores...
En el Edda se recoge el fatal destino que se cierne contra Asgar. Se puede leer textualmente “Los Dioses están condenados, y la sentencia es la muerte”.
El día que se cumpliría esta sentencia era nombrado como el Ragnarok.
Ese día Itgashow, el árbol que aguanta el universo, sería devorado por una serpiente y sus crías, y haría caer irremediablemente el mundo de los hombres y el de los dioses. Por lo tanto todos, dioses y hombres, estaban condenados a morir. Ante estas funestas perspectivas los vikingos sabían que las grandes hazañas y la paciencia no les salvarían del fatal destino. Sin embargo no estaban dispuestos a rendirse a las fuerzas del mal.
Una gran muestra de valor (sobre todo en combate) durante la vida de un vikingo le aseguraba un asiento en el Valhalla, donde las Walkirias conducen a los espíritus muertos en la batalla para que moren en la sala del valor. Incluso allí (donde disfrutarían de banquetes y fiestas organizadas por los dioses) sólo les esperaba el horror, pues el día de Ragnarok deberían de luchar una última y desesperada batalla junto a los dioses.
Como podemos apreciar el único aliciente de esta religión era la conquista del heroísmo, la lucha constante contra el mal, derrotándolo provisionalmente.
Ello confería a los guerreros vikingos una extraordinaria fuerza y fiereza. El terror que les inspiraba estas leyendas hacían que enloquecieran en las batallas, llegando al extremo de despojarse de sus armaduras y escudos y lanzarse a por el enemigo con sed de sangre casi desnudos, despreciando las heridas que recibían.
Adolf Hitler y los nazis sentían una gran admiración por la cultura vikinga, y en ella se basaron principalmente para dotar de trasfondo espiritual a las SS. De esta manera creían que podrían garantizar la expansión alemana por el mundo, con el soporte de toda una raza de “Superhombres” que sobrepasarían el ardor guerrero de los vikingos.
La Segunda Guerra Mundial fue sin duda el punto culminante del nacionalsocialismo (y también su ocaso definitivo). Fue la gran oportunidad que tuvieron los nazis para poder en práctica toda la ideología desarrollada des de el inicio del movimiento nacionalsocialista. Aún así, como muestra de la irreverencia nazi, la seguridad para Hitler de poder iniciar un conflicto a gran escala con las potencias occidentales le llegó de manos de un acuerdo de no-agresión con su (en teoría) enemigo ideológico, al cual había amenazado con destruirlo en numerosas ocasiones: la URSS.
Von Ribentrop (humillado por los ingleses en una visita diplomática) y Molotov, los respectivos ministros de exteriores del Reich y la URSS, habían firmado el pacto germano-soviético de no agresión a finales de Agosto de 1939 (repartiéndose en secreto Polonia). Hitler había pactado con el país “judeo-marxista” que según decía en su Mein Kpamf “Debía asegurar con sus riquezas la prosperidad del Reich, ya que Rusia será a Alemania lo que la India a la Gran Bretaña ”.
Y no solo fue un pacto de no agresión, sino que des de su firma los alemanes ayudaron económicamente y materialmente a la URSS, mientras esta suministraba materias primas (caucho, petróleo, cereales, etc...) en grandes cantidades al Reich, que lo ayudarían a superar con éxito el bloqueo económico de los aliados en la primera parte de la guerra.
Pocos días después de la firma del pacto, exactamente el 1 de Septiembre de 1939, a las 4:00 de la mañana, 54 divisiones alemanas (más de un millón y medio de hombres) cruzaban la frontera con Polonia, iniciándose así la Segunda Guerra Mundial. Largo tiempo llevaba Hitler reclamando la zona del corredor de Danzig, que separaba a Alemania de Prusia Oriental. Tal y como había pasado con Checoslovaquia, Austria, el Sarre o Renánia, Hitler creía que los aliados, Francia y Gran Bretaña, acabarían por transigir pacíficamente en sus demandas. Pero esta vez se equivocó, y los aliados declararon la guerra al Reich el 3 de Septiembre de 1939, ante la inutilidad de sus ultimátum exigiendo la retirada alemana de Polonia.
Hitler estaba confuso esos días. Se había congratulado con su teórico enemigo y ahora estaba en guerra con sus admirados británicos, a los que consideraba como hermanos de la raza germana, y por tanto, representantes de la raza aria. Hitler siempre había soñado con una alianza con el Reino Unido, para repartirse Europa y el Mundo. En los años 30 los nazis alentaron a que las clases pudientes alemanas imitaran a los británicos, adquiriendo casas de campo, cazando zorros o tomando el te.
El fürher, sobre todo, se sentía fascinado por como un país relativamente pequeño y poco poblado había conseguido dominar un extensísimo Imperio ( en especial la India ). Ello demostraba irrefutablemente la superioridad de la raza aria sobre las demás.
Por todo ello, cuando Hitler se enteró en su casa de Berghof ( una casa retirada en las montañas de Baviera ), que la Gran Bretaña y Francia habían declarado la guerra al Reich, calificó la contienda como de “ la guerra equivocada ”. Para empeorar la situación, el cielo en torno a Berghof se tornó de un color rojo siniestro, lo cual fue interpretado por una de las asistentas de Hitler como preludio de grandes sufrimientos y derramamientos de sangre de la nación alemana, a lo que se dice que Hitler contestó “ Si ha de ser así, pues que así sea ” con grave tono...
Si los generales alemanes creían que Hitler se retiraría a un segundo plano para que los “ profesionales ” dirigieran la guerra, estaban muy equivocados.
En un principio recelosos de recibir órdenes de quien solo había llegado a ser cabo de enlace durante la Primera Guerra Mundial, al final aceptaron sumisamente los designios del fürher, encandilados y embrujados por las victorias de este a principios de la guerra ( y por las anexiones de Austria y prácticamente Checoslovaquia con suma facilidad ).
Aunque estos triunfos aparentes de principios de la guerra ( período 1939-41 ) no lo fueron tanto como veremos.
Ya des de el principio, Hitler se dejó llevar por sus pasiones, por la mística de la ideología nazi en relación a la raza y la tierra, y por su profunda obsesión por los errores de la Primera Guerra Mundial...
A principios de 1940, tras la conquista de Polonia en la que se comienzan a cometer los primeros crímenes horrendos de la guerra contra los judíos, Hitler pone su vista en el norte, Noruega y Dinamarca, dos pueblos de razas “hermanas” ( nórdicas, cunas de la cultura vikinga ). Este quería, invadiendo estos dos países, cumplir varios objetivos, entre ellos proteger el Hierro Sueco y Noruego que llegaba al Reich, cubrir el Mar del Norte de un posible bloqueo ( como en la Primera Guerra Mundial ), y atraerse población nórdica ( supuestamente aria ) para la lucha en defensa del Reich, así como obtener bases para la marina y la aviación para un posible ataque sobre la Gran Bretaña.
Algunos de estos objetivos hubieran sido válidos durante la anterior guerra, pero la situación estratégica de Alemania era totalmente distinta en 1940. Y además, tras la conquista de Francia, Noruega no sería más que un estrobo inútil para Alemania, ya que el hierro era abundante en el norte de Francia, así como las bases en el Canal de la Mancha eran mucho mejores que las Noruegas. Además durante toda la guerra solo se llegó a constituir una división de combatientes noruegos ( la SS-Viking ) y otra de daneses ( la SS-Danmark ), mientras que estos dos países retuvieron a más de un millón de hombres como guarniciones. Es más, la conquista de Noruega costo más del 70% de la flota de destructores y otros buques mayores ( como un par de cruceros ) a la flota alemana, con lo que quedó inutilizada para posteriores ataques ( a partir de entonces solo se desarrollaría la guerra submarina ). Para ejemplificar mejor la inutilidad estratégica de Noruega y Dinamarca, baste con señalar que ambos países estaban prácticamente en manos alemanas tras la capitulación en 1945, en otras palabras, que no habían interesado lo más mínimo a los aliados.



comerciantes el juego llegó primero a Persia y después fue conocido en toda Asia. Más adelante los árabes estudiaron a profundidad el juego y se dieron cuenta que estaba muy relacionado con las matemáticas, escribieron varios tratados sobre él y aparentemente fueron los primeros en formalizarlo y en escribir sus reglas.
escribieron y publicaron las reglas que hoy se usan, las piezas adquirieron la forma que tienen actualmente, la reina se convirtió en la pieza más poderosa y pudo moverse tal y como lo hace hoy en día, por cualquier fila o por cualquier diagonal del tablero. Fue entonces cuando se permitió a los peones avanzar dos casillas en su primer movimiento y se introdujo la regla conocida como "al paso", que permite capturar el peón que sigue su marcha y no come la ficha que se le ha ofrecido por una determinada estrategia. Fue también en esa época cuando se inventó el enroque. Los jugadores italianos se convirtieron en los mejores jugadores del 
