Charley Bowers

Me apetecía abrir mi nuevo blog haciendo referencia a un personaje del que no sabía absolutamente nada hasta hace muy poco, y aún lo que os voy a contar es, lamentablemente, de segunda mano.
Charley Bowers (1889-1946) fue un actor de slapstick en los tiempos del cine mudo, pero a la par está siendo recuperado como lo que realmente fue: un importantísimo pionero del cine de stop-motion (el cine de animación a lo bestia que consiste en mover un muñequito real fotograma a fotograma) un género que es célebre gracias al gran Ray Harryhausen, y que afortunadamente sigue latente gracias a creadores como Tim Burton.

Bowers comenzó como dibujante de cartoons, y posteriormente experimentó con todas las posibilidades de la animación, creando sus mejores cortometrajes en a partir de mediados de los 20 (Egged on, It´s a Bird, Wild Oysters) en los que llegó a usar sonido y color. En ellos –insisto, mis fuentes no son de primera mano- Bowers rebasa los límites del mero slapstick combinando imagen real con animaciones planas (dibus animados) y tridimensionales (marionetas) dotando sus creaciones de un regusto absurdo y surrealista muy personal que llegó a encandilar al mismísimo André Bretón. Por ejemplo, en It´s a Bird (1930), de tan solo 14 min. de duración, el actor cuenta cómo atrapó a un ave-comedora-de metal para utilizarla en su desmanteladora de coches, demostrando su capacidad narrativa en todas las dimensiones cinematográficas.

Al parecer se ha editado un suculento dvd que recoge las pocas cintas que de Bowers nos han llegado, pero aún no ha llegado a nuestro país, y parece que por el momento tampoco se atreve nadie a ripear semejante joya del cine. Las imágenes y los textos que pueden rastrearse en google revelan a un cineasta bastante peculiar, al parecer obsesionado con los huevos de aves y la creación de maquinarias absurdas para sus pelis.

Por mi parte, no puedo dejar de imaginar a Bowers como un híbrido imposible e ideal entre mi adorado Buster Keaton y el escultor Jean Tinguely...





































Rrose dijo
Esta última foto que he colgado es una escultura del susodicho Tinguely. Si ponéis atención veréis que si se acciona la manivela de la izquierda, el mecanismo acciona el pene itifálico de la derecha. Imagino que el pene debe subir y bajar entrando y saliendo por la abertura circular de la banqueta de la derecha.
La escultura se titula "Máquina de hacer el amor", y no había reparado en su "funcionamiento" hasta ahora mismo, cuando ya había colgado la foto.
Ejem, mis disculpas si ofende a alguna señorita.
2 Febrero 2006 | 11:08 AM