Logo de La Coctelera

(maquinariadelanube)

16 Marzo 2006

Cabo San Roque o el juego de la silla

Todos saben que el mar trae a veces trozos de cristal verde muy pulido, un escarbadientes, un click de famobyl, un zapato, o una lata grande de gasoil de un bonito color óxido. Un tipejo desubicado que se llamaba Pascal Comelade cayó en la cuenta hace muchos años de que con estas cosas arrastradas se podía hacer música (arrastrada). El maestro Pascal Comelade y su Bel Canto Orchestra nos han proporcionado desde los años setenta hasta hoy material sonoro para imaginar un territorio ratonil, daliniano, de tiovivo, cabaret, y primera comunión napolitana.

Y ahora llega Cabo San Roque. Oí hablar de ellos por primer vez hará cosa de un año, pero hasta ayer mismo no pude escuchar su música. Otra Nueva Motonave es un disco (el primero? el más reciente? ni idea) que debe mucho –mucho- a Comelade, a la música popular, a Fellini, a Nino Rota, y a Salvador Dalí. A los que ya somos seguidores del extraño habitante del Pirineo, Cabo San Roque no nos aporta nada especialmente novedoso, pero bienvenidos sean.

Mientras que la empresa comeladiana se nutre en primer lugar del mismo Comelade, de su amplísima colección de instrumentos de juguete, y su método sin método, ayudado casi siempre de un grupo de eventuales e impresentables (Enric Cassases, Victor Nubla…), Cabo San Roque, en cambio, es un grupo de gente que recicla todo tipo de material para construir sus instrumentos (un palo de fregona, un juguete roto, una máquina de escribir estropeada, una bicicleta descuajeringada, un bote de plástico vacío de suavizante líquido, latas, cuerdas, tubos flexibles, una alcachofa de ducha, un viejo baúl de madera, pinzas de la ropa y hasta grapadoras dispuestas en serie). Sobre el escenario –dicen- cada uno de ellos está caracterizado de un modo personal, y todos alternan en los instrumentos, como si fuera el juego de la silla.

Deben su nombre al buque en el que al parecer un emigrante montevideano llegó a España. Este buen hombre logró amenizar el viaje transformando una maleta en un improvisado contrabajo, instrumento que fue encontrado por casualidad hace unos años por uno de los componentes de Cabo San Roque, hallazgo detonante para poner en marcha el proyecto.

A diferencia de músicos como Harry Partch, que recogió la tradición instrumentística de los vagabundos buscando nuevas sonoridades en materiales de deshecho -pero dirigiendo su música hacia límites armónicos y melódicos extraños- la aventura de Pascal Comelade y de Cabo San Roque se nutre casi siempre de melodías populares, del mundo del cine, atmósfera circense, y unas referencias literarias y plásticas ancladas en aquellas Vanguardias Traviesas que aún sabían reír y hacer aros de humo.

Prueben, prueben esta música… es como comerse una seta rara. Una seta con piernas de bailarina y orejas de cerdo que baila una polka. O como desayunar narices de payaso.

Ñam.

Más información aquí.

servido por rrose 1 comentario compártelo favorito

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario





Sobre mí

Avatar de rrose

(maquinariadelanube)

ver perfil »
contacto »

El Maquinista recomienda

Firefox

Biblioteca de la Nube

En el gramófono


Estadística


View My Stats

Powered by  MyPagerank.Net

Engranajes principales

Presente en


imagen
Suscribir con Bloglines Blogarama - The Blog Directory BloGalaxia Art & Artist Blogs - BlogCatalog Blog Directory BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog la blogoteca Blogissimo

Suscríbete a la maquinaria!

Introduce aquí tu e-mail:

Delivered by FeedBurner

Licencia

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 2.5 License.

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera