The Jazz Singer

Aparece en todos los manuales, y casi siempre acompañada de una foto, pero ¿Quién la ha visto?
The Jazz Singer (1927), traducida normalmente como El Cantor de Jazz, fue, efectivamente la primera peli sonora, pero puntualicemos: en 1927 no existía aún el cine sonoro, y no existiría un cine propiamente sonoro hasta varios años después (al menos tal y como actualmente lo entendemos). La completa sincronización del sonido a lo largo de un largometraje estuvo precedida de sucesivas tecnologías experimentales.
The Jazz Singer es, en casi todos sus elementos, una peli muda, pero gracias al incipiente sistema Vitaphone, incorporaba aquí y allá varios pasajes sonoros de canciones, diálogos breves, y algunos ruidos, todos ellos perfectamente sincronizados. Ya existían con anterioridad experiencias sonoras que no habían resultado muy satisfactorias, pero el Vitaphone proporcionaba una calidad de sonido algo más que aceptable, lo que, unido al argumento profundamente melodramático de la cinta, lanzó el film a la fama.

Al Jonson interpreta a Jackie Rabinowitz, el hijo de un rabino que se ve obligado a escoger entre su afición al Jazz y su dedicación a la fe judía como cantor (?) en la sinagoga. En general la historia que se nos cuenta es bastante pueril (y el cine mudo no tiene por qué ser pueril!), Al Jolson me resulta amanerado, del mismo modo que el supuesto Jazz sobre el que la película trata está tremendamente rebajado y suavizado. Las canciones que Al Jolson interpreta (con ímpetu y emoción, no digo que no) están más cerca de la canción ligera de vodevil que del verdadero Jazz, y cuando digo esto me refiero –por establecer una comparación- a esas fantásticas canciones que Louis Armstrong grabó ya en los años 20 y en las que sí palpita y suda el Jazz caliente de Nueva Orleans.

The Jazz Singer es un melodrama muy bien realizado, pero un mero producto para la taquilla. Así que ahora entiendo por qué aparece en todos los manuales, y por qué la cosa queda siempre ahí, en la mención: el mérito de esta peli es únicamente el de haber llegado primero. Me parece que el melodrama llorón que propone no podría satisfacer nunca al aficionado al cine ni tampoco al aficionado al Jazz.
En cualquier caso, la peli tiene su gracia, no lo niego, pero creo que se debe más al poder de la nostalgia (esa nostalgia que atañe a aquello que no hemos conocido, pero de lo que hemos oído hablar) que a otra cosa: sobre todo en la voz alambicada de Jolson, y sus indescriptibles movimientos sobre el escenario, jeje…








































¿ysiestaveztequedaras? dijo
El sentimiento de nostalgia sobre lo que hemos oído más que sobre lo que hemos vivido es como bien dices realmente poderoso. Es el concepto de aura y es muy importante para comprender muchas películas. No he visto esta pero a mi esa sensación me persiguió en películas tan dispares como "King Kong" o "Nosferatu"
17 Abril 2006 | 12:05 AM