Rinocerontología

En el año 1515, el Sultán Muzafar II de Gujarat, en el oeste de la India, envía como regalo al rey Emanuel I de Portugal –que dominaba extensas regiones en aquel lugar- un exótico animal: un rinoceronte. Llegó a Lisboa el 20 de mayo del mismo año. Pronto, el rey de Portugal decidió regalar el rinoceronte al zoológico del Papa León X. Los historiadores coinciden en que la noticia del animal despertó la curiosidad en Europa y que hasta el rey de Francia, Francisco I y su esposa lo querían ver. En los puertos de Francia e Italia se esperaba la llegada del animal con cierta expectación...
Unicornio de hormigón víctima del sobrepeso. Pariente bélico del hipopótamo… El Rinoceronte es un animal que ha sido considerado muy exótico hasta hace muy pocos siglos. Su impronta en el arte, el cine o la literatura es jugosa.
La imagen que abre este post es un referente de primer orden en toda rinocerontología que se precie. En efecto, es el rinoceronte que Alberto Durero (1471-1528) dibujó hacia 1515. Su visión es errónea, fantástica, y genial a partes iguales. Es más que probable que jamás conociera de primera mano ningún ejemplar de esta especie, y para dibujarlo se ciñera a las descripciones de la época (el rinoceronte tuvo una destacada presencia en todos los bestiarios medievales, y fue descrito, entre otros, por Marco Polo). Merece atención el énfasis que Durero pone en la coraza del animal, como si buscara una analogía con la armadura que habría de llevar idealmente el Hombre del Renacimiento…
Pietro Longhi (1702-1785), pintor veneciano del siglo XVIII, coetáneo de Casanova y el Marqués de Sade, no poseía una técnica especialmente destacable, pero dejó tras de sí un fiel retrato de la sociedad veneciana, y su vida social, que incluía no solo el carnaval, sino también las curiosidades zoológicas. De 1751 data Exposición de un Rinoceronte:

Como puede verse, una especie de domador, que lleva en la mano un látigo y el cuerno que ya le ha arrancado al animal, muestra a unos venecianos disfrazados el bicho macilento. Observar especies como ésta debió ser un alto privilegio a mediados del siglo XVIII.
El siglo XIX es el siglo de las grandes exposiciones universales, del nacimiento de la Etnología, y de una zoología científica y taxonómica que tuvo presente al Rinoceronte en todos sus tratados. Tampoco faltó en las novelas de aventuras.

El caso de Salvador Dalí es especialmente fértil. Su fascinación por el rinoceronte entronca con su interés por las formas vivas que reúnen un interior blando y una coraza dura y de compleja arquitectura. Dalí debió sentir al rinoceronte como un crustáceo terrestre. Entre los innumerables retratos fotográficos de que fue objeto (Dalí supo siempre hacerse retratar con gran maestría) se encuentra esta imagen:

No abunda el rinoceronte en la obra pictórica del maestro catalán, pero sí revisitó el tema en varias ocasiones a través de la escultura. Su referente directo fue, miren por donde, el dibujo de Durero, que reinterpretó sin apenas variaciones.
Muchos preguntaron a Federico Fellini el por qué de ese rinoceronte melancólico en las bodegas de E la nave va (1983). Federico siempre se encogía de hombros. La imagen final del protagonista del film navegando feliz en una barcaza, y acompañado tan solo del enigmático rinoceronte, resulta melancólica y esperanzadora a la vez. Como todo su cine.

Es posible que el encanto del rinoceronte resida precisamente en su aspecto mercenario, en su dureza extrema. Es tan inmisericorde su aspecto, y tan dulce su mirada pequeña, que no podemos sino intuir en él la melancolía del gigante o del deforme. Ionesco recurrió a él para sugerir la cosificación y el sometimiento del hombre contemporáneo al conformismo y los sistemas totalitarios en El Rinoceronte (1959).
Para rematar, este rinoceronte que Niki de Saint Phalle dibujó con su particular estilo, colorista y naif, en 1999. Algún día me informaré mejor acerca de esta fascinante (y guapísima) señora…


































max dijo
tu blog me deja la barriga llena siempre.
Esta noche tengo a Fellini para cenar. Buen plan.
14 Junio 2006 | 09:22 PM