Mondo

Nadie sabía de donde venía Mondo. Apareció un buen día en nuestra ciudad sin que nadie lo advirtiera. Nada se sabía de su familia. Quizás no tenía. Seguramente venía de muy lejos, del otro lado de las montañas y el mar. Era evidente que no era de allí, y que había visto ya muchos lugares…
Tony Gatlif -argelino que atesora raíces gitanas y se ha formado cinematográficamente en Francia - ha realizado ya bastantes películas, casi todas ellas en torno a la cultura gitana, la inmigración y el absurdo de las fronteras. En Mondo (1996) nos cuenta la historia de un niño sin familia que pasa sus días deambulando por la ciudad y los parques de Niza, trabando amistad con los vagabundos y los pescadores, y colándose en los jardines de las casas con la esperanza de encontrar una familia que le adopte. Mondo es una cinta nada presuntuosa, de exiguo presupuesto, rodada sin actores profesionales, muy poética, con escasos diálogos, y plagada, aquí y allá, de imágenes memorables: Mondo durmiendo sobre una barca en el mar, Mondo desnudo en la playa recogiendo naranjas caligrafiadas en árabe, Mondo mirando las estrellas junto a la anciana vietnamita…
Sí, reconozco que me acerqué a verla únicamente porque Philippe Petit estaba en el reparto, y no, no la recomiendo a cinéfilos demasiado obtusos. Pero os gustará si disfrutástéis de pelis como Leolo (sin llegar a tanto) y si aún sois capaces de recordar aquel poema de Rimbaud –ese otro niño errante- que decía:
En las tardes azules de verano, iré por los senderos,
picado por el trigo, hollaré la hierba menuda:
soñador, sentiré el frescor en mis pies,
dejaré que el viento bañe mi cabeza desnuda.No hablaré, no pensaré en nada:
pero el amor infinito me subirá al alma,
me iré lejos, muy lejos, como un bohemio,
por la Naturaleza –feliz como una mujer.








































Antonio Alviárez dijo
Suena interesante, el cine de autor austero, debe decir muchas cosas en vista de carencia de recursos visuales.
Saludos
19 Octubre 2006 | 04:36 PM