Lisa Eisenbrey: collages al oído

Existe un error bastante común en el mundo del collage: la acumulación gratuita. Quizás la aparente sencillez técnica provoca a menudo que cualquier persona armada de tijeras y pegamento se lance a acumular sobre un papel trozos y trozos de recortes, indiscriminadamente. El efecto abigarrado, barroco -que podría llegar a ser interesante- delata la mayor parte las veces a un creador poco exigente. No ocurre así, como pueden ver, con Lisa Eisenbrey .

El collage exige, agradece y premia por igual el equilibrio y la contención igual que cualquier otra disciplina artística. A veces, apabullar el ojo del espectador no ofrece mayor satisfacción. Observo los collages de Lisa Eisenbrey y encuentro en ellos la sinceridad de una persona que no necesita alzar la voz para hacerse oir, y que mucho antes de necesitarlo habrá conseguido que acerquemos nuestra oreja a sus labios. Así son sus collages: no excesivamente originales ni asombrosos, pero llenos de algo hermoso e indefinible.


Eisenbrey, que, según nos cuenta, ha llegado al collage desde la creación literaria, acumula muy pocos elementos en su propuesta, y clasifica su obra en categorías que libremente podríamos traducir como imágenes silenciosas, espacios en blanco, Imágenes con palabras, e imágenes literarias. Sus retratos de Tolstoi, Poe, o Joseph Conrad destilan por igual admiración y humor.













































elescaparate dijo
El primero es precioso, es curioso, me hace imaginarme haciendo snow, cuando vas sobre la tabla, parece que vuelas, es la sensación que me produce, me siento volar y mis brazos son mis alas.
He visitado su página y tiene también unas fotografías muy buenas.
Disfruta del domingo y pásalo genial los días de fiesta.
Un abrazo!
1 Abril 2007 | 08:19 PM