Goval: encaje de metáforas

Supe de Goval hace apenas unos años, una tarde en que, intrigado, acudí a ver una muestra de teatrinos en un centro cívico de mi ciudad. Se trataba de un conjunto de cajas en las que Goval (Jose Antonio Gómez Valera, Linares, Jaén, 1956) ensayaba unas variaciones escenográficas a escala, atrevidas, mucho más modernas que las de los teatrinos del siglo XIX. Aún guardo el pequeño díptico de la exposición.
Recuerdo que observé con detenimiento cada caja, memoricé el pseudónimo del artista, y quedé a la espera de tener alguna noticia de él. Muy de vez en cuando el nombre de Goval aparecía asociado a alguna actividad artística en Córdoba, casi siempre marginal y efímera, pero no he podido volver a ver una muestra de su obra hasta hace pocos días. Goval es un artista alejado de los circuitos comerciales y las galerías de arte, y expone siempre en salas municipales, universidades, sedes de asociaciones, y espacios alternativos como bares y cafeterías.

Con motivo del festival Cosmopoética Goval ha presentado un conjunto de obras titulado Metáforas En[caja]das. En estas nuevas cajas Goval juega con los objetos: micrófonos, piezas de ajedrez, soldaditos de plástico, naipes, viejas fotografías, bombillas, latas de sardinas, y un largo etcétera. Al modo de Joan Brossa o de Chema Madoz , Goval descontextualiza los objetos y los ensambla creando imágenes paradójicas, chispazos poéticos, dardos de ironía. A veces el modo de componer el espacio en la caja caja me trae a la memoria las célebres cajas de Joseph Cornell




En cualquier caso, caracteriza a Goval su discurso marcadamente crítico: alusiones a la II República Española, a la Iglesia Católica, a la política exterior de EE.UU, a la monarquía… nadie se queda sin su ración. Llena de satisfacción comprobar cómo apenas un par de objetos re-unidos pueden llegar a golpear tanto.


Quiero imaginar en qué clase de baúl guarda Goval tanto cachivache… todos esos restos de nuestra vida diaria, recogidos con amor o con desgana, organizados mediante algún sistema enciclopédico desconocido (govaliano, quizás), o más probablemente en completo desorden, refocilados, buscándose día tras día (en la agujereada cabeza de Goval) para terminar luego alojados en una de esas vitrinas firmadas, nuevos, rebautizados, cantarines, deliciosamente violentos…










































Nadia dijo
Me gusta muchísimo tu blog. Pero muchísimo. Qué buena información que posteas siempre.
Saludos.
te leo siempreeeee (asi a lo fan) jaja
Nadia
29 Abril 2007 | 09:11 PM