En la ciudad de Sylvia

En la ciudad de Sylvia es el último largometraje de José Luis Guerin, el mismo director que nos deleitó con Tren de Sombras (1997) y En Construcción (2001). Conocer estos filmes previos y apreciarlos es un buen modo de adentrarse en esta última cinta, arriesgada, pero magnífica.

90 minutos de miradas, deseo y melancolía. 90 minutos en torno a la mirada y la búsqueda de la belleza. Laberintos, ilusiones, y desencuentros. El argumento se reduce a la mínima expresión: Guerin no quiere entretenernos con una historia (que también la hay), más bien desea hacernos ver el instante, lo que se escapa a cada segundo sin que lo advirtamos. Haciendo uso de una magistral construcción de planos y del sonido ambiental y en off, Guerin propone algo que solo en apariencia se asemeja al documental, ya que lo que sostiene la película es un exquisito sentido de la cinematografía y de la ficción. Si se piensa bien, esto es lo que Guerin lleva años haciendo, y lo hace como nadie.

¿Quién se atreverá en nuestros días a rodar una película acerca de la mirada? Y quien dice la mirada, dice el deseo, o el arte, porque son lo mismo. El protagonista del film acude a la ciudad de Estrasburgo para recuperar a una chica que conoció por casualidad. Su única ayuda es su recuerdo y un bloc donde dibuja lo que ve, anota, corrige, y sigue un itinerario que es a la vez geográfico y mental. El artista dibuja con lápiz en el papel: Guerin mira con su cámara y captura la mirada del artista, el proceso de interiorización, la confrontación entre la imagen mental y la parcela de realidad que nuestros ojos acotan. Es un juego de espejos, quizás gratuito, pero entre espejo y espejo está el aire, el tiempo, y la vida, osea, todo. De esto trataba, hace ya muchos años, y sin ir mas lejos, aquella denostada película titulada El Sol del Membrillo (Victor Erice, 1992), con la que este film de Guerin guarda no pocas relaciones.

En la ciudad de Sylvia es la tentativa de un retrato. Pero a fin de cuentas no sabremos si lo que se pretendía era retratar a una mujer, o quizás a una ciudad, o quizás más bien trata del tiránico deseo de dar forma a un fragmento de la memoria. La ciudad es el tercer protagonista de este film, como organismo vivo, con su casco histórico, sus zonas modernas y sus reformas, las calles solitarias y el ajetreo de los comercios, los medios de transporte ultramodernos que emiten elegante zumbidos y sus habitantes, con los que frágilmente nos iremos familiarizando (de un modo similar a como ocurría en En Construcción). El hombre de la cámara, de Dziga Vertov, Berlín: Sinfonía de una ciudad, de Walter Ruttman, A propósito de Niza, de Jean Vigo. Todos estos son excelentes filmes acerca de la ciudad y la vida urbana, y hay algo de cada uno de ellos en En la ciudad de Sylvia.

Cabe preguntarse ¿Por qué rodar una película en la que apenas ocurre nada? ¿A quien le interesan 90 minutos de puro y duro voyeurismo? En la ciudad de Sylvia hay una narración, frágil e inédita, una narración que atiende a un nivel muy distinto del habitual, y ese nivel es el nivel del cuerpo, de las miradas. Hay una narración en los personajes que cruzan las calles, en los mendigos, los vendedores ambulantes. Hay una narración en el modo en que Guerin (a veces con una belleza verdaderamente asombrosa) captura la vida de las calles, el modo en que las calles se transforman por efecto de la luz.

En la ciudad de Silvia, sin ser un filme perfecto, es un maravilloso conjunto de pequeños milagros, que, personalmente, me mantuvieron algo más que entretenido. A veces las películas que más me gustan están plagadas de errores tremendos. En la ciudad de Silvia es un largometraje arriesgado, y en atención a esto, el balance que se obtiene de ella es, en mi opinión, realmente positivo, y es algo que se debe al buen hacer de Guerin, a la mirada especialísima de Guerin, que es capaz de estrujar hasta la última migaja de la realidad para extraer matices nuevos.









































Vaho dijo
Creo que me has convencido. Aunque ya no esté en la cartelera, intentaré verla :)
1 Febrero 2008 | 07:58 PM