El Aleph de Ramón: Inventario nº 10

Superando con creces el centenar de imágenes inventariadas, el trabajo continúa…

La libertad es incompatible con el amor. Un amante es siempre un esclavo. Con esta libertad se expresaba Anne-Louise Germaine Necker (1766-1817), hija del financiero Jacques Necker, más conocida como Madame de Staël por su matrimonio con el barón de Staël-Holstein. La Staël, que creció oyendo en casa a los protagonistas de la Encyclopédie, fue una figura señera del activismo burgués pre y revolucionario, autora de novelas y ensayos, amante
de Benjamin Constant, y regente de uno de los salones literarios y filosóficos más importantes de toda Europa. La biografía, el espíritu e incluso la fisionomía de esta mujer me recuerdan, no puedo evitarlo, a Carmen de Burgos “Colombine” (1867-1932), la periodista, escritora, traductora, republicana de convicción y activista de los derechos de la mujer, que mantuvo entre 1908 y 1929 una fructífera relación intelectual con Ramón.
Aquella unión hizo posible la bohemia completa, establecida en el más noble compañerismo, trabajando enfrente de la mujer con el pensamiento en alto, sin inquietud por huir a la calle. Así la obra no tenía el atrabancamiento de la aventura.
Ella de un lado y yo del otro de una mesa estrecha escribíamos y escribíamos largas horas y nos leíamos capítulos, crónicas, cuentos, poemas de la prosa.”(Automoribundia, 1948)

Lee Miller, probablemente la más hermosa e inteligente entre las sucesivas amantes de Man Ray. Llegó a París para trabajar como modelo publicitaria y cayó en manos de Man Ray, que la fotografió como ningún otro, pero a diferencia de la mítica Kiki de Montparnasse, Lee Miller no se conformó con ser únicamente la amante de una gran figura del Surrealismo. Los años que convivió con el fotógrafo le sirvieron para aprender la técnica de la fotografía, y según se dice, juntos alumbraron el llamado efecto de solarización, que tanto juego habría de dar a Man Ray. Llegado el momento, Lee Miller emprendió una trayectoria propia llena de éxito, y llegó a ser una excelente reportera bélica durante la Segunda Guerra Mundial. Se dice que Man Ray guardó siempre un lugar en su corazón para la gran Lee, y que es su ojo inquieto el que se agita en el Object Indestructible de Man Ray, obra que ya apareció en el Inventario nº 2.

Ramón se refiere a Max Ernst cuando aborda el Surrealismo en su libro Ismos (1931), pero no hace referencia a su pintura, sino a sus famosos collages. La joie de vivre (La alegría de vivir) es una de sus obras más conocidas. Realizada en unas fechas en que el nazismo crecía espectacularmente en Alemania y la tensión prebélica podía mascarse en Europa, La alegría de vivir es un perfecto alegato surrealista que nos muestra un paisaje de vegetación intrincada y lujuriosa, al punto de ser tenebroso y asfixiante (y que debe mucho a los temas selváticos del Aduanero Rousseau), y donde la vida se desenvuelve a sus anchas, salvaje y sin normas, osea, surrealísticamente. Parece ser que el pintor realizó dos versiones de este mismo tema, en fechas muy cercanas, y con el mismo título. Desafortunadamente, he sido incapaz de localizar la versión del panel (que creo que es la perteneciente a la Staatsgalerie de Munich), y que incorpora una figura vagamente humana en el angulo inferior derecho, de modo que he decidido presentarles esta otra versión, perteneciente a la National Galleries of Scotland.

Este dibujo pertenece, si no al conjunto de bocetos al que se hacía referencia en el Inventario nº 9, sí al menos a la producción de Salvador Dalí en esos momentos. No he encontrado imagen mejor que esta, lo que se debe probablemente a que el boceto pertenece a una colección privada y no ha sido fotografiado con asiduidad.

Para mí el artista perfectamente renovador y el que señala con plenitud la nueva hora es Dalí, el detractor de las espinacas que se pegan a los dientes. Solo encuentro mal que entre las letras de Dalí no haya una hache. Una vez él me replicaría: la hache la llevo en el corazón.
Todo el obrar de Dalí es el logro de sus sueños de infancia o de la adolescencia. En eso llega a la superación y a la sublimación con gran testarudez. (…)
Va más deprisa que nadie, con más derroche de osadía, con más técnica anatómica, pictórica y botánica. No se imagina sólo sus monstruos sino que los pinta con buena pintura, haciendo plásticos sus muñones y consiguiendo la calidad reblandecida de su tiempo.(Dalí, 1977)


En el ángulo inferior derecho de este panel se encuentra la imagen de un hombre con una lupa sobre su ojo derecho. Intuyo –no sé por qué- que se trata de algún tipo de imagen publicitaria. La fotografía me llamaba la tención, pero no pensé que pudiera llegar a localizarla y no le dí mayor importancia hasta que localicé en la red ese otro retrato de Dalí, prácticamente idéntico a la imagen anterior. El autor de la fotografía, Philippe Halsman se hizo célebre en los años 40 y 50 por sus originales retratos de personajes célebres del momento, y encontró en Dalí a su partenaire idóneo, ya que entre los dos idearon los retratos fotográficos más singulares de Dalí y probablemente de todo el siglo XX. ¿Qué relación existe entre ambas imágenes? ¿Recogió Halsman una idea previa (propia o ajena) para aplicarla al –por otro lado excelente- retrato de Dalí? ¿O quizás el retrato con lupa de Dalí tuvo –al igual que toda su obra- un efecto mediático inmediato y la idea fue reciclada y rehecha con fines crematísticos? En Nostalgias de Madrid (1956), Ramón recuerda la fascinación que sentía de niño cuando jugaba con su hermana pequeña a observar cosas con la lupa de su padre
Aquel era un bonito juego, y le enlupábamos la mano y luego un ojo, y al ver lo grande que resultaba nos la colocábamos en el nuestro y se asustaba como si la mirase un ogro.
La lupa era el principio suelto del microscopio, y por eso se buscaba esa mosca tonta y resignada que se deja observar, y los dos veíamos el espantable monstruo que es una mosca, descubriendo además que es peluda.(Nostalgias de Madrid, 1956)









































arati dijo
Vaya, vaya, lo que vamos ganando en visibilidad nos lo añade Vd. también en dificultad... cada vez se ve mejor y cada vez hay menos donde arañar.
Sólo se me ocurre apuntar que por ahí en medio parece que hay una especie de boceto preliminar de lo que acabará siendo la instalación "retrato de Mae West", http://www.salvador-dali.org/media/IMATGES/i5031.jpg, por ejemplo.
Y saludos a la afición
27 Mayo 2008 | 06:47 PM