Categoría: Estereotipos, gente...
12 Diciembre 2007
Hace tiempo que no invertía tiempo en actualizar mi blog como es debido, está bien, lo confieso…he sido una puñetera vaga, no lo he podido evitar. Lo cierto es que apenas he tenido tiempo, por las mañanas-mediodías tengo que trabajar (algo que ahora debería estar haciendo ^_^U), durante el mediodía tengo clases de conducir y por las tardes-noches voy a clase…un caos. Así que cuando tengo tiempo lo que menos me apetece es pelearme con la Coctelera para publicar mis entradas (a veces se pone tonta y me lo publica, pero es eso es otro tema).
En fin, a lo que iba. Como he dicho me quiero sacar el carné de conducir. Afortunadamente aprobé a la primera el teórico, y ahora estoy dando clases del práctico desde hace unas semanas. Tengo que decirlo: ¡¡¡¡¡¡¡me encanta conduciiiiiiiiiir!!!!!!!! Es un subidón eso de estar al mando de un “bicho” tan grande y ser capaz de controlarlo y todo. Evidentemente voy con todo el cuidado del mundo y tratando de hacerlo bien para aprobar pronto y poder venirme al curro en coche (porque en nuestro maravilloso transporte público tardo unas 2 horas y en coche tardaría 25 minutos Ô_Ô ). Sin embargo, es espectacular el poco respeto que tienen algunos conductores y/o peatones con los que vamos de prácticas:
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- Te tratan como si fueras incompetente
- No tienen paciencia
- Se te cuelan por lugares insospechados
- Te pitan
- Te insultan
- Se te ríen en la cara cuando se te cala
- No te respetan
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Es una pena que no recuerden que ellos también en su día fueron novatos, que la gente no nace sabiendo y que también ellos son patosos en otros menesteres.
¿Por qué esa actitud belicista para con nosotros, que somos principiantes y no tenemos la culpa de no saber reaccionar tan bien como ellos? Un poco de paciencia, por favor, espero que cuando aprobemos los demás no tomemos ese mal ejemplo que nos dan.
Desde aquí agradecer a todas las personas que tienen paciencia, nos ceden el paso, no nos ponen mala cara y son comprensivos.
servido por Sammy
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5 Diciembre 2007
Esto es la carta que escribió una señora al programa de Luis del Olmo para que la leyeran en directo:
"Desde que las insignias se llaman pins, los maricones gays, las comidas frías lunchs, y los repartos de cine castings, este país no es el mismo: ahora es mucho, muchísimo más moderno.
Antaño los niños leían tebeos en vez de comics, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de business, y los obreros, tan ordinarios ellos, sacaban la fiambrera al mediodía en vez del tupper-ware.
Yo, en el colegio, hice aerobic muchas veces, pero, tonta de mi, creía que hacía gimnasia. Nadie es realmente moderno si no dice cada día cien palabras en inglés. Las cosas, en otro idioma, nos suenan mucho mejor. Evidentemente, no es lo mismo decir bacon que panceta, aunque tengan la misma grasa, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente que handicap...
Desde ese punto de vista, los españoles somos modernísimos. Ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, ni tenemos sentimientos, sino feelings.
Sacamos tickets, compramos compacs, comemos sandwiches, vamos al pub, practicamos el rappel y el raffting, en lugar de acampar hacemos camping y, cuando vienen los fríos, nos limpiamos los mocos con kleenex.
Esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres no usan medias, sino pantys y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips, y después de afeitarse se echan after shave, que deja la cara mucho más fresca que el tónico.
El español moderno ya no corre, porque correr es de cobardes, pero hace footing; no estudia, pero hace masters y nunca consigue aparcar pero siempre encuentra un parking.
El mercado ahora es el marketing; el autoservicio, el self-service; el escalafón, el ranking y el representante, el manager. Los importantes son vips, los auriculares walkman, los puestos de venta stands, los ejecutivos yuppies; las niñeras baby-sitters, y hasta nannies, cuando el hablante moderno es, además, un pijo irredento.
En la oficina, el jefe esta siempre en meetings o brain storms, casi siempre con la public-relations, mientras la assistant envía mailings y organiza trainings; luego se irá al gimnasio a hacer gim-jazz, y se encontrará con todas las de la jet, que vienen de hacerse liftings, y con alguna top-model amante del yoghurt light y el body-fitness.
El arcaico aperitivo ha dado paso a los cocktails, donde se hartan a bitter y a roast-beef que, aunque parezca lo mismo, engorda mucho menos que la carne.
Ustedes, sin ir más lejos trabajan en un magazine, no en un programa. En la tele, cuando el presentador dice varias veces la palabra O.K. y baila como un trompo por el escenario la cosa se llama show, bien distinto, como saben ustedes, del anticuado espectáculo; si el show es heavy es que contiene carnaza y si es reality parece el difunto diario El Caso, pero en moderno.
Entre medias, por supuesto, ya no ponen anuncios, sino spots que, aparte de ser mejores, te permiten hacer zapping.
Estas cosas enriquecen mucho.
Para ser ricos del todo, y quitarnos el complejo tercermundista que tuvimos en otros tiempos, solo nos queda decir con acento americano la única palabra que el español ha exportado al mundo: la palabra "SIESTA."
Espero que os haya gustado... yo antes de leerlo no sabía si tenía stress o es que estaba hasta los cojones."
servido por Sammy
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31 Octubre 2007
Los tiempos cambian, las mentalidades cambian, las personas cambian. Es cierto, todo cambia. Pero no es un defecto, es probablemente un fenómeno de adaptación al medio en el que a cada uno le toca vivir.
En esta dinámica de cambio podemos ver cómo se ha transformado la forma de vivir y pensar de la gente en períodos de tiempo cada vez más cortos. Y entre estos vaivenes de la vida, uno de los aspectos que más llaman la atención, por el increíble proceso de metamorfosis que ha sufrido, es el amor.

Hace escasas semanas me encontré con un entrañable matrimonio, 71 años él, 70 recientes ella. Llamémosles Luís y Ana.
Es sorprendente ver que después de nada menos que casi medio siglo juntos aún se quieren.
No hace falta que lo digan o que lo expresen en alto: la ternura de sus miradas, la forma en que cada uno se preocupa del otro. Si les preguntas, lo niegan.
“No, qué dices, estoy más harta de este viejo…no me deja en paz ni un segundo. Siempre se pone a ‘cotillear’ lo que hago y todas las veces tenemos que hacer lo que él quiera.”
Sí, pero lo dice con un deje de cariño que apenas es capaz de disimular. Eso es el amor: aguantar a una persona durante más de 40 años y seguir preocupándote por su bienestar. Quizá enervarte por sus manías, sus defectos, pero amarlo a pesar de todo ello.
Muchas veces querer a alguien se demuestra en los pequeños detalles. Hablando con este matrimonio hubo un comentario de Ana que me fascinó sobremanera.
“Cuando un día se puso malito del estómago le compré una ‘pera’ para poderle limpiar bien el intestino desde el recto”.
Al tiempo que lo decía, acariciaba la cara de Luís, con una profunda mirada cargada de afecto.
Pensé que había que querer realmente a alguien para hacer una labor así, tan dedicadamente y con la única intención de cuidar al otro, de evitarle un dolor, un sufrimiento innecesario.
¿Cuántas parejas actuales están tan unidas como para hacer algo así?
No niego que existan algunos casos, pero parece que ahora prima más lo superficial, las relaciones con cierto cariz de independencia que las impiden llegar a consumar esa intimidad que Ana y Luís han conseguido.
También es verdad que llevan muchos años juntos y que eso se tiene que notar. Pero también es cierto que muchas personas actualmente no tienen el tiempo suficiente como para hacer que su relación funcione como lo hacían las de antes.
¿Se ha perdido esa emoción? ¿Acaso el cambio acaecido sobre nuestras formas de vida ha hecho mella en lo que el “amor” significa?
Cuando vas por la calle, por el metro, por cualquier lugar, ves a parejas, acarameladas, juntas, besándose. Algunas lo hacen de forma desinhibida, sin que importe nada ni nadie más.

Sin embargo a veces te preguntas si realmente se quieren o sólo están escudándose bajo el “mito del amor” para esconder lo que no es más que una mera transacción. Y digo transacción porque muchos entienden hoy por “amor” un intercambio de experiencias, llámense sexuales, llámense X.
Algunas personas con las que he hablado me confiesan que están saliendo con alguien porque no quieren estar solos, porque
“sino sales con alguien ¿qué vas a hacer?”
Respeto sus opiniones pero no puedo evitar sentir cierta lástima por ellos. ¡La de cosas que se pueden hacer!
El amor parece haber cambiado mucho en un breve espacio de tiempo, aunque me inclino más a pensar que siempre ha cambiado, que siempre se ha adaptado a cada contexto, a cada realidad.
Sin embargo ahora, que se ha dado una “liberación de la mujer” o la existencia de una cultura en la que el sexo es algo natural, algo que ha pasado de ser tema tabú, parece haber incidido en la percepción del hecho en sí.
Es decir, que ahora la gente es mucho más abierta y (aparentemente) menos juiciosa si se mantienen relaciones sexuales en una primera cita, lo que descarta automáticamente aquel concepto de romanticismo o de galanteo que existía antes. Sí, hace unos años los hombres también podían fingir, pero al menos existía una cierta sensación de romance. No digo que fuera buena o mala, simplemente existía.
Ahora el amor es difuso, se puede estar con alguien sin necesidad de sentir más que deseo y luego pasar a buscar a otra persona para ver si te llena o te aporta algo más que eso. Es más una cuestión de practicidad que de amor, es más acorde con el ritmo actual de nuestras vidas: rápido, práctico y efímero. No es mejor ni peor, es distinto.
Sin embargo, las relaciones de auténtico amor, de dedicación, de aguantar lo bueno pero también lo malo, de ceder en algunos casos y de dejarse convencer en otros…todo eso, ¿existirá aún?
Mi parte sentimental me quiere convencer de que sí, mi parte racional es más escéptica. En cualquier caso, matrimonios como el de Ana y Luís son verdaderas joyas, que gusta observar y de las que valdría la pena sacar algunas lecciones.
servido por Sammy
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10 Julio 2007
Leí hace un par de días que cada vez son más las personas que coinciden en que en los locales de ocio y restauración, ya sean pubs, bares o restaurantes, se debería prohibir la entrada de familias con niños pequeños.

Lo primero que pensé es -aún a riesgo de ser duramente criticada por los lectores-, "cojonudo, por fin". Quizá suene separatista, pero qué queréis que os diga, cuando voy con algún amigo, familiar o incluso yo sola a comer por ahí, me gusta hacerlo tranquilamente, sin molestar a los demás usuarios ni que ellos me molesten a mí.
Y lo que más me fastidia de lugares como el Vip's, el Telepizza, Foster's Hollywood, o cualquier restaurante de cualquier lugar, es la llegada de esas familias con niños que se oyen "en estéreo", gritan y corren por los pasillos arriesgando peligrosamente las bebidas y platos de camareros y gourmets.
Sé perfectamente que la culpa la tienen los padres, por no controlarles, pero no deja de ser molesto que empiecen a chillar y dar golpes con los cubiertos en los platos o a tirar la comida a los demás comensales.
Dan ganas de ponerse a gritar de desesperación a veces... Ò_Ó
Creo que sería una medida magnífica esa que dicen que aplicarán en algunos locales sobre restringir la entrada para permitirla exclusivamente agrupos de amigos, familias sin críos y demás; porque al igual que hay gente que disfruta de la compañía de los niños otros no la disfrutamos en absoluto.
Ya sé que hay veces que no sólo molestan los niños, sino los grupos de personas que van gritando y divirtiéndose sin percatarse de la presencia de otra gente. También me parece desagradable, pero creo que ahí deberían tomar medidas los responsables del local.
Respeto sinceramente el derecho que tienen los padres de acudir con sus hijos a estos lugares de restauración, pero que los controlen un poco para intentar molestar lo menos posible.
Si nosotros tenemos que entender que los niños son pequeños y "no saben lo que hacen (discrepo ligeramente, cuando fastidian, saben lo que hacen)", que sus padres entiendan que están en un espacio público, con más gente a la que también ellos pueden molestar.
servido por Sammy
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10 Julio 2007
No, no es el título de un libro de Star Wars o de una nueva peli de la saga, es sólo que mi espíritu friki me impulsa a establecer relaciones con todos mis pensamientos y materias de que soy conocedora
.
El título quiere hacer referencia al tema que quiero tratar que no es otro que el del paralelismo evidente que existe entre la multitud de cantantes que actualmente se disputan el mercado musical (y de cine, y de moda, y de diseño...).
Antes, los talentos de las personas se valoraban en función de su arte innato para determinadas empresas, véase cantar, bailar, actuar O posar. Y subrayo la conjunción "o" porque, como mucho, los artistas eran buenos sólo en uno o dos ámbitos públicos, no en todos, como ahora. Si ahora uno es cantante, ten por seguro que acabará siendo actor, hará sus pinitos como modelo y, ¿por qué no?, diseñará su propia ropa con marca "original" (lo entrecomillo porque suelen escoger sus propios nombres o sobrenombres, ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡qué originalidad!!!!!!!!!!!...^_^U).
Aunque ya me había dado cuenta hace mucho, me impactó especialmente cuando, uno de los pocos días que me atreví a ver la tele (la veo poco porque es una acción extremadamente arriesgada, con la cantidad de basura y programas cutres y malos que echan...mmm, ahora que lo pienso,de eso tengo que hablar alguna vez...
). A lo que iba, que haciendo zapping para intentar ver de qué programa me podía reír, vi un anuncio del Disney Channel sobre una serie más o menos nueva que -si no me equivoco- se llama Hannah Montana. El caso es que la chica (evidentemente cantante, actriz, modelo...) me resultaba muy parecida a alguien que ya no está tanto por la esfera de las series infantiles. Una tal "Lizzy McGuire". (No es que fuera aficionada a la serie, es sólo que me he documentado un poco para saber de qué hablo, no penséis mal :P).
Mi sorpresa fue descubrir que no sólo la personalidad de las dos es muy parecida (típica adolescente de instituto con ralladas y unos amigos que la apoyan siempre), sino que además cantan las dos y que ambas lo hacen muy parecido: pop, música alegre, comercial y muy apta para los peques fans de las series.


Vaya un mundo en el que vivimos, ahora
todos los considerados artistas salen de series, PERO TODOS, hace unos años sólo algunos. Antes cada uno tenía su mundillo, pero ahora no se puede ser original. Supongo que ése es el precio por hacerse un hueco en la vida pública: hay que vestir, cantar, bailar, peinarse y maquillarse igual que todos.
Las chicas que cantan, -ya aparte de éstas dos que he comentado-, es decir todas las cantantes de hoy, se limitan a enseñar "chicha", ir vestidas con un pequeño trozo de telaque adivina cómo coño se pone eso (además de lo incómodo que debe de ser...) y a moverse abriendo las piernas de forma que algunos calificarían de sexy, aunque a mí me parece de lo más vulgar. Creo que sería mucho más sensual si llevaran una ropa que sugiriese másy si hicieran unos movimientos menos bastos, que dieran más juego a la imaginación y no a lo evidente.
Me da lástima ver a lo que se ha llegado, porque ahora no existen los estilos propios de los artistas, sólo se busca lo comercial. Sí, es cierto que algunos lo intentan, y pueden llegar a conseguirlo durante una temporada, pero, al final, dinero llama a dinero y acaban sucumbiendo. Es una pena pero es la realidad.
Sé que no hay que generalizar, de hecho es algo que me sienta fatal, pero es que no consigo ver algo realmente original ni en las series actuales ni en los cantantes. Sólo está lo comercial y lo independiente. No hay término medio. Y de haberlo, muy pocos casos.
Echo de menos la época de los 80's y los 90's, cuando había series que tenían un argumento aplastantemente original, innovador y que tenía un gancho perfecto; donde había música variada, no mucha como ahora, pero más distinta. No sé, los 80's y 90's son una mejor época, a mi juicio, que la actual. Aunque ahora haya muchas cosas buenas, pero en general, prefiero esas décadas.
servido por Sammy
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2 Julio 2007
Es sorprendente lo que ha avanzado la tecnología en los últimos6 ó7 años. Antes era difícil ver a alguien con móvil, y si lo veías solía ser un importante bicho de dimensiones nada desdeñables. Ahora se pegan por hacerlos más pequeños, con más funciones y con multitud de servicios.
El fin de semana, cuando iba por el metro, vi al menos dos personas con móviles que ya tenían cobertura bajo tierra (mal asunto, ahora te pueden localizar a todas horas y se acabó la excusa tan socorrida de "lo siento, estaba en el metro y no tenía cobertura").
Luego, un chaval se sentó a mi lado (un tirillas por cierto, a ver si comen más por favor que de perfil ni siquiera se les ve, ¿cómo se puede estar tan fideo? Ô_Ô ) y sacó su móvil de última generación, indudablemente para alardear de él, con sus sonidos reales, sus multifunciones, su magnífica y prístina pantalla nítida y brillante y la resolución ideal de sus colores.
Pues sí, el móvil estaba chulo, pero prefiero mi modelo arcaico (es un Nokia de esos simples, sin movidas raras, a mucha honra ^_^). La razón: ¿para qué demonios quieres un móvil con GPS, cámara digital, juegos, grabadora, MP3, vídeo...si luego cuando vas a llamar, se te ha acabado la batería por el uso de las otras funciones?
Que sí, que sí, que no digo que no sea cómodo llevar todo en uno, pero no sirve de nada si cuando lo quieres usar ya no tiene suficiente batería. Creo que si quieres hacer una foto, te llevas una cámara, si quieres escuchar música, te coges el MP3 y si quieres jugar, te llevas la Nintendo DS (que es un vicio, dicho sea de paso... ^_~). Lo digo con conocimiento de causa: tuve una N-Gage, una pasada (y encima era la naranja, era una preciosidad) pero como me pasaba el día oyendo música y jugando con los juegos cuando quería llamar nunca podía hacerlo a falta de batería, igual con los mensajesy demás.
Mi conclusión es, ¿¿para qué diantres quieres un teléfono móvil si para lo único para lo que no lo usas es para hablar por él??
¡¡Reivindico los móviles que llaman, reciben llamadas, mandan y reciben sms!!
servido por Sammy
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19 Junio 2007
Ayer fui a hacerme unas fotos –cosa que odio profundamente– para renovarme el carnet de identidad, y no tuve más remedio que ir a un fotomatón.

Además, me encuentro en la delicada situación de estar en la posesión de un “aparatoso aparato” para los dientes, no sólo con brackets, sino con una especie de férula que intenta abrirme la mandíbula superior. Vamos, que como dice mi madre se empieza a descubrir un cierto parecido entre Hanibal Lecter y yo (ten madres… ^_^).
El caso es que no me quedaba otra que hacerme las fotos, porque el carnet me caduca esta semana y, como siempre, lo he dejado para última hora.
Intentado salir lo menos mal parada posible, me pinté los labios, me pinté los ojos y fue a la busca y captura de un fotomatón.
Tras vagar dando vueltas por las calles de mi barrio al fin encontré uno que rezaba: “8 fotos de carnet por 3 €”. Así que fui y practiqué poses que me ayudasen a disimular lo más posible mi “boquita de piñón”. (A veces cuando sonrío, parece que me voy a dar la vuelta a mí misma con los labios…qué mal… Ò_Ô…)
Cuando me senté en aquel lujoso taburete de plástico y me dijo la voz en off
“primera pose”
empecé a abrir los ojos en plan búho, para que no me pillara la toma justo cerrándolos (cosa que suele pasar). ¿No os ha pasado alguna vez? Os revivo la situación: estáis sentados en la cabina, mirando vuestro reflejo y esperando a que diga eso de “3…2…1…¡clik!” y mientras tanto mantenéis los ojos tan abiertos que se os secan, y os acercáis lenta e inexorablemente hacia delante como si así os fueran a hacer la foto antesy entonces….¡¡chas!! ¡¡cierras los ojos y te hacen la foto!! ¡¡Por Diooooooooos!! ¿Es que hay que tomar clases hasta para ir a un fotomatón? La leche Ô_Ô…

En fin, al final conseguí las fotos y logré también un retrato de mí misma que asustará a todo aquel que ose leerme el DNI, pobrecitos de ellos, les compadezco.
Lo bueno que tienen esas descoloridas, destintadas, borrosas e indescriptibles fotos del fotomatón es que cuando luego te miran a la cara, te dicen “Joooder, lo que ganas al natural”. Eso vale lo suyo ¿no? ^_~
servido por Sammy
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18 Junio 2007
Me parece estupendo que se celebre con tanto entusiasmo la victoria de determinados acontecimientos deportivos, pero dentro de un orden.
Ante todo, mi más sincera enhorabuena al equipo y a los seguidores del Real Madrid. No estoy muy puesta en el tema, pero me ha sido del todo imposible no enterarme de lo básico, teniendo en cuenta la cantidad de noticias y de alusiones que se han hecho sobre el tema.

Sin embargo, he de decir que las celebraciones se pasaron bastante de tono, no sólo por la gran cantidad de heridos que ha habido sino por la presencia de incidentes violentos por todas partes. Y hoy hay más fiesta…
Creo que es muy bonito que se celebre por todo lo alto pero dentro de unos límites. Ayer era domingo y muchos de nosotros teníamos que madrugar al día siguiente. A las 2.00 de la madrugada dicen que se acabó la fiesta, pues no, eso sólo era el comienzo, a las 3 y a las 4 aún seguían tocando las trompetitas, tirando los petarditos y haciendo que todos y cada uno de los perros del barrio aullaran al unísono.
Con lo que a mí me gusta dormir y las pocas horas que tengo para hacerlo, van y me montan estos jaleos...¡¡¡quiero dormir!!!

Por favor, un poco de respeto a los vecinos, que no nos importa unas ciertas concesiones pero no toda la noche dale que dale. Luego diles algo, y la que te montan…
servido por Sammy
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