La guerra de las clones
No, no es el título de un libro de Star Wars o de una nueva peli de la saga, es sólo que mi espíritu friki me impulsa a establecer relaciones con todos mis pensamientos y materias de que soy conocedora
.
El título quiere hacer referencia al tema que quiero tratar que no es otro que el del paralelismo evidente que existe entre la multitud de cantantes que actualmente se disputan el mercado musical (y de cine, y de moda, y de diseño...).
Antes, los talentos de las personas se valoraban en función de su arte innato para determinadas empresas, véase cantar, bailar, actuar O posar. Y subrayo la conjunción "o" porque, como mucho, los artistas eran buenos sólo en uno o dos ámbitos públicos, no en todos, como ahora. Si ahora uno es cantante, ten por seguro que acabará siendo actor, hará sus pinitos como modelo y, ¿por qué no?, diseñará su propia ropa con marca "original" (lo entrecomillo porque suelen escoger sus propios nombres o sobrenombres, ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡qué originalidad!!!!!!!!!!!...^_^U).
Aunque ya me había dado cuenta hace mucho, me impactó especialmente cuando, uno de los pocos días que me atreví a ver la tele (la veo poco porque es una acción extremadamente arriesgada, con la cantidad de basura y programas cutres y malos que echan...mmm, ahora que lo pienso,de eso tengo que hablar alguna vez...
). A lo que iba, que haciendo zapping para intentar ver de qué programa me podía reír, vi un anuncio del Disney Channel sobre una serie más o menos nueva que -si no me equivoco- se llama Hannah Montana. El caso es que la chica (evidentemente cantante, actriz, modelo...) me resultaba muy parecida a alguien que ya no está tanto por la esfera de las series infantiles. Una tal "Lizzy McGuire". (No es que fuera aficionada a la serie, es sólo que me he documentado un poco para saber de qué hablo, no penséis mal :P).
Mi sorpresa fue descubrir que no sólo la personalidad de las dos es muy parecida (típica adolescente de instituto con ralladas y unos amigos que la apoyan siempre), sino que además cantan las dos y que ambas lo hacen muy parecido: pop, música alegre, comercial y muy apta para los peques fans de las series.


Vaya un mundo en el que vivimos, ahora todos los considerados artistas salen de series, PERO TODOS, hace unos años sólo algunos. Antes cada uno tenía su mundillo, pero ahora no se puede ser original. Supongo que ése es el precio por hacerse un hueco en la vida pública: hay que vestir, cantar, bailar, peinarse y maquillarse igual que todos.
Las chicas que cantan, -ya aparte de éstas dos que he comentado-, es decir todas las cantantes de hoy, se limitan a enseñar "chicha", ir vestidas con un pequeño trozo de telaque adivina cómo coño se pone eso (además de lo incómodo que debe de ser...) y a moverse abriendo las piernas de forma que algunos calificarían de sexy, aunque a mí me parece de lo más vulgar. Creo que sería mucho más sensual si llevaran una ropa que sugiriese másy si hicieran unos movimientos menos bastos, que dieran más juego a la imaginación y no a lo evidente.
Me da lástima ver a lo que se ha llegado, porque ahora no existen los estilos propios de los artistas, sólo se busca lo comercial. Sí, es cierto que algunos lo intentan, y pueden llegar a conseguirlo durante una temporada, pero, al final, dinero llama a dinero y acaban sucumbiendo. Es una pena pero es la realidad.
Sé que no hay que generalizar, de hecho es algo que me sienta fatal, pero es que no consigo ver algo realmente original ni en las series actuales ni en los cantantes. Sólo está lo comercial y lo independiente. No hay término medio. Y de haberlo, muy pocos casos.
Echo de menos la época de los 80's y los 90's, cuando había series que tenían un argumento aplastantemente original, innovador y que tenía un gancho perfecto; donde había música variada, no mucha como ahora, pero más distinta. No sé, los 80's y 90's son una mejor época, a mi juicio, que la actual. Aunque ahora haya muchas cosas buenas, pero en general, prefiero esas décadas.


Marta dijo
Hola, desde hace algunos días estoy leyendo algunos post de tu blog, reflejas bastante bien las cosas cotidianas.
Tienes mucha razón en lo que dices. Vivo bastante desconectada del mundo musical y cuando veo algunas portadas en una tienda de discos no sé diferenciar y saber quién son algunas artistillas pre-adolescentes, cada día hay una nueva, son como setas, aparecen debajo de las piedras. Hoy en día y la prueba la tenemos en los castings de OT y similares, pegas una patada y te salen 1 millón de cantantes, no tiene mucho mérito, sólo si tienes una voz sorprendente puedes destacar y esa tampoco es la clave del éxito. Como tantas cosas en esta sociedad, ahora se llevan unos patrones y todos los siguen como borregos. Tú lo decías, algunos se salen de la norma, pero tiempo al tiempo, acaban uniendose al grupo mayoritario, dejando la originalidad a un lado.
Lo de la originalidad tampoco está claro, muchos confunden el ser original con el ser una cosa rara, a ver si me explico, a veces ves algunos casos de gente que dice ser original y la verdad si original es ir dando la nota y haciendo el cuadro cantando con un orinal en la cabeza (es un ejemplo), pues tampoco.
Saludos.
11 Julio 2007 | 01:29 PM