Hoy sobran las palabras. La tragedia de ayer me sobrecoge y me deja muda. El recuerdo de otra muerte, más cercana a mí que ocurrió hace veinte años y que sigue en mi memoria como si hubiera sido ayer, me entristece todavía más. Me siento torpe hoy, no puedo expresar lo que siento, todavía oigo la voz de mi abuelo...
Para ellos, y para mi abuelo, he traido el Lacrimosa del Requiem de Verdi. La música expresa lo que no somos capaces de decir.
Esta es una canción que escucho muchísimo, entre otras de Led Zeppelin. De hecho, cada vez que la oigo, se me queda, y me paso todo el día canturreándola.
La peculiaridad de Battle of Evermore es que es una canción para guitarra y mandolina y apareció en el disco llamado Led Zeppelin IV, de 1971. La música la compuso Jimmy Page con una mandolina, y la letra es de Robert Plant, que se inspiró en el folclore escocés. La idea era que fuera cantada a dos voces, siendo una de ellas el narrador. Ese papel se lo reservó Plant, y la otra voz la grabó una cantante llamada Sandy Denny, que pertenecía a un grupo folk llamado Fairport Convention.
Posteriormente, en conciertos, la parte de sandy Denny ha sido cantada por John Paul Jones, y últimamente por la cantante Alison Krauss.
Aquí os dejo un video con la canción.
Y la letra...
Queen of Light took her bow
And then she turned to go,
The Prince of Peace embraced the gloom
And walked the night alone.
Oh, dance in the dark of night,
Sing to the morn - ing light.
The dark Lord rides in force tonight
And time will tell us all.
Oh, throw down your plow and hoe,
Rest not to lock your homes.
Side by side we wait the might
Of the darkest of them all.
I hear the horses' thunder
Down in the valley blow,
I'm waiting for the angels of Avalon,
Waiting for the eastern glow.
The apples of the valley hold,
The seas of happiness,
The ground is rich from tender care,
Repay, do not forget, no, no.
Oh,-------dance in the dark of night,
sing to the morning light.
The apples turn to brown and black, The tyrant's face is red.
Oh the war is common cry, Pick up you swords and fly.
The sky is filled with good and bad
That mortals never know.
Oh, well, the night is long, The beads of time pass slow,
Tired eyes on the sunrise, Waiting for the eastern glow.
The pain of war cannot exceed
The woe of aftermath,
The drums will shake the castle wall,
The ring wraiths ride in black, Ride on.
Sing as you raise your bow,
Shoot straighter than before.
No comfort has the fire at night
That lights the face so cold.
Oh dance in the dark of night,
Sing to the mornin' light.
The magic runes are writ in gold
To bring the balance back, Bring it back.
At last the sun is shining, The clouds of blue roll by,
With flames from the dragon of darkness
The sunlight blinds his eyes.
Seguramente Pemm podría contar muchas más cosas sobre esta canción, como hace con todos sus post.
Era de noche, y yo estaba tumbada en mi cama; la habitación estaba a oscuras y mi pelo se esparcía por la almohada, mi pecho subía y bajaba al son de la respiración, mis ojos cerrados ocultaban lo secretos de mi mente y la sábana se confundía con mi piel pálida. Y entonces llegó él, para perturbar mis sueños...
No era un hombre bello y apolíneo, con ojos de mirada intensa y boca anhelante, con brazos poderosos que me quisieran rodear el cuerpo, no, sino UN ASQUEROSO MOSQUITO ZUMBÓN que no me dejó dormir a partir de ese momento y que se cebó conmigo, porque mi sangre debía de parecerle de lo más sabrosa. Y ya que tenía que picarme, por lo menos podía haberlo hecho en silencio... La próxima vez que me quieran chupar la sangre, que venga él...
Siempre me ha encantado Doctor en Alaska. Yo era de las que se quedaban hasta las tantas para poder verla y al día siguiente lucía unas buenas ojeras, pero no me importaba, porque merecía la pena esperar para ver un capítulo. Con eso me gané la fama de fantasma de la familia en casa de mis padres, porque era la única que se quedaba despierta, deambulando por la casa.
El caso es que era una serie con unos guiones geniales, y me encantaba la variedad de personajes que había. Hoy me he levantado con ganas de ver algunas escenas, y aquí las traigo.
Por ejemplo esta. El que no se consuela es porque no quiere. Como siempre, Joel y O'Connell y esa atracción mutua.
Chris Stevens y la radio...
Y de nuevo, la atracción. O también podría decirse que en algunos momentos es mejor no decir nada, para no meter la pata.
Con este título no me refiero a una mujer que huye de su pasado, ni nada parecido, sino a una librería que descubrí la semana pasada, paseando por Tribunal. La verdad es que soy muy despistada y no la había visto nunca, y estuve a punto de pasar de largo, pero miré y me topé con la puerta. Así que decidí entrar en La Clandestina.
Y lo que me encontré fue una librería en la que les gusta cuidar a los lectores, con libros muy bien seleccionados. No es una librería llena de best sellers de moda, sino libros maravillosos, como el que me compré yo, Niebla, de Unamuno. Esta mañana volví, para hacer una foto de la puerta y estuve hablando con uno de sus dueños y me estuvo contando la idea con la que la habían abierto. Más que el negocio, lo que les ha movido a arriesgarse en el mundo de las librerías pequeñas es la idea dedicarse a algo que les gusta, la literatura. Eso a mí me parece fenomenal. Así que si estáis en Madrid y queréis entrar en esta librería, está en la Calle de la Palma, en el nº 49.
Como la música es medicina y me he levantado con un dolor enorme de espalda y de lo que hay un poco más abajo, me regalo a mí misma este video en el que dos extraordinarias cantantes interpretan el Duo de las Flores, de la ópera Lakme, de Delibes, ni más ni menos que Joan Sutherland y Marilyn Horne. Cada vez que escucho este duo se me pone la piel de gallina y me emociono.
Hacía mucho que no escuchaba la música de este cantautor italiano, y esta mañana me he levantado con la idea de buscar videos suyos. Los he encontrado, y he aprovechado a recordar muchas canciones que he escuchado en casa de mis padres durante años. Fue mi madre la que trajo por primera vez una cinta de Angelo Branduardi, y la que nos lo descubrió.
La primera es Confessioni di un malandrino
La segunda es una canción que se titula Vanità di vanità, y forma parte de la banda sonora de una película sobre la vida de San Felipe Neri, que aquí se conoce de dos formas: Sed buenos, si podéis, y Un santo para los niños. En la película intervenía el propio Angelo Branduardi.
La siguiente no la conocía, y me ha encantado. Se titula La canzone di Aengus il vagabondo.
Y por último, Ballo in Fa diesis minore, toda una joya.
Ella siente su aliento en la nuca, mientras acaricia las cuerdas, como si fueran los cabellos de él. Lejos, cerca; él y ella. La luna les atrae bajo su luz plateada, y les abraza en una noche infinita.
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