Para perturbar mis sueños
Era de noche, y yo estaba tumbada en mi cama; la habitación estaba a oscuras y mi pelo se esparcía por la almohada, mi pecho subía y bajaba al son de la respiración, mis ojos cerrados ocultaban lo secretos de mi mente y la sábana se confundía con mi piel pálida. Y entonces llegó él, para perturbar mis sueños...
No era un hombre bello y apolíneo, con ojos de mirada intensa y boca anhelante, con brazos poderosos que me quisieran rodear el cuerpo, no, sino UN ASQUEROSO MOSQUITO ZUMBÓN que no me dejó dormir a partir de ese momento y que se cebó conmigo, porque mi sangre debía de parecerle de lo más sabrosa. Y ya que tenía que picarme, por lo menos podía haberlo hecho en silencio... La próxima vez que me quieran chupar la sangre, que venga él...





















lo-que-hay dijo
Hola selenedenebulae
Que molestos son los mosquitos sobre todo cuando uno quiere dormir la siesta y no te dejan. Aunque cada vez quedan menos. No se que estaremos haciendo a la atmósfera.
Mejor que venga él, como tu bien dices.
Saludos
20 Agosto 2008 | 10:41 AM