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SIN NADA DE AZÚCAR

El blog dónde Dita y yo compartimos todo, desde lo más suave a lo más íntimo, pero siempre...sin nada de azúcar, sin tapujos ni censuras...

15 Enero 2007

Un intruso en conversación ajena...

A veces, cuando Dita y yo pasamos la noche juntos, nos ponemos a chatear un rato. A veces con amigos que conocemos por aquí, a veces con gente que conocemos...sin más.

Mientras yo me duchaba Dita estaba chateando con una amiga suya que aún no conozco, aunque he oido hablar de ella varias veces. Hace tiempo me enseñó una foto suya y debo confesar que desde entonces me moría de ganas de follármela en compañia de Dita. Desde el cuarto de baño escuchaba las carcajadas de Dita y sinceramente, estaba intrigado...Salí del cuarto de baño con la toalla en la cintura para cotillear un poco. Nada más llegar Dita me quitó la toalla y se metió mi polla en la boca. Me encanta cuando me pilla desprevenido. Poco a poco mi polla fue creciendo en el interior de la boca de Dita...

Miré un segundo la pantalla y ahi estaba. En la ventanita de arriba, la webcam de la amiga de Dita: ella completamente desnuda en la cama, con las piernas bien abiertas y metiéndose un consolador azul por el coño. Un cuerpo precioso, aunque yo no podía dejar de mirar ese coño depilado tan rico mientras aquel consolador entraba y salía con fuerza. Eso hice que mi polla se pusiera completamente dura...

Luego miré la ventanita de abajo. Un primer plano de la boca de Dita haciéndome una de las mejores mamadas que recuerdo...Al parecer me había colado en una pequeña sesión de cibersexo sin darme cuenta...Veía que ella escribía de vez en cuando:

Afrodita: "Marc, que polla tan rica, no olvides soltar toda tu leche en la cara de Dita, vale? Lo harás?"

MArc: "Claro que si, A. Y tú como sabes que eso le encanta a Dita?"

Afrodita: "Porque cuando me come el coño a mi me pide siempre que me corra en su cara y que le manche toda la cara con mi coño..."

Sinceramente, la frase anterior me costó enorme esfuerzo escribirla y ya no estaba para escribir más. La boca de Dita succionaba mi polla sin parar y estaba a punto de correrme sin remedio. Sacó mi polla de su boca y con la mano empezó a hacerme una paja increíble; Dita sabe cómo hacerlo. Notaba mi leche ir subiendo por mi polla, hasta la puntita, donde sabía que saldría despedida en dirección a la boca abierta de mi querida pelirroja...Y así fue. Un camino de leche caliente se marcó en su cara, desde la barbilla hasta casi la frente, Dita soltó un gemido enorme cuando sintió en su piel el contacto de mi corrida....

Como si no hubiera hecho nada, se limpió, se recompuso y, con aparente calma, empezó a teclear: "Bueno, cielo, imagino que ya tendrás más ganas de conocer a Marc, no?"

Afrodita: "Ni lo dudes, niña, ni lo dudes. Llámadme esta noche si quedais..."

Tags: cibersexo, webcam

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12 Enero 2007

Recordando una vez más sabores...

Cuando llegue a tu casa me abriste la puerta con ese cruce entre pijama y ropa deportiva ajustada que tanto me gusta. El rojo te sienta tan bien...sobre todo si delata que no llevas ropa interior. Al menos sujetador. Lo demás sé que lo comprobaré luego.

Cenamos, pero no es muy fácil. Marcándose tus pezones así no me pidas que mire el plato, no pretendas que concentre mi atención en algo que no sea en tu pecho abundante rítmico en tu respiración. Bah, cómo si no te dieras cuenta...Recogemos los platos y miro tu culo alejarse en dirección a la cocina, ésos pantalones te quedan realmente ajustados y sabes que eso me vuelve loco.

Tengo que mirar unos mails del trabajo y me siento frente al ordenador. Por un segundo mi atención queda en el trabajo, hasta que te sientas a mi lado y empiezas a sobar mi paquete, que se va despertando a velocidad de vértigo. Cuando la tengo bien dura la sacas y empiezas a hacerme una paja...lenta al principio, luego a un ritmo intenso que me demuestras que no vas a dejarme leer mis emails, que lo que buscas es toda la leche que escondo para ti...

De repente te levantas. "Te espero en la cama, completamente desnuda, ni se te ocurra tardar..." Al minuto siguiente entro en la habitación y te encuentro desnuda y completamente abierta de piernas, con tu coño brillando de lo increíblemente mojado que está. Me arrodillo y empiezo a lamértelo con delicadeza. Me agarras la cabeza y la pegas con fuerza contra tu coño...y entiendo que no quieres delicadezas, que quieres que te coma el coño como si no existiera nada más en el mundo. Te abro los labios con mis dedos y empiezo a follarte con la lengua. Subo hasta tu clítoris y chupo con ansia, a tu cabrón le gusta tu coño y lo sabes.

No tengo bastante y tú tampoco. Acerco mi mano, meto en dedo en tu coño y otro en tu culo, a la vez y sin dejar de comerte el coño en ningún instante, me gusta beber de tu coño lo mojadísima que estás. Mi lengua no para de golpear, rodear, chupar tu coñito tan abierto. Mis dedos entran y salen de tu coño y de tu culo a dúo...y llega tu corrida, que se derrama en mi boca y me la trago entera, la he provocado yo, me pertenece y quiero tragármela toda.

Al ponerme de pie te lanzas directa a mi polla....mi putita tragona ya se ha desatado. Tus manos arañan mi culo bien fuerte y del placer clavo mi polla hasta el fondo de tu boca. No dejas de llenar mi polla con tu saliva, haciendome una mamada increíble. Sueltas mis huevos y buscas el agujero de mi culo. Empiezas a jugar con él sin dejar de chupar. Y lo metes poco a poco, pero hasta el fondo. Delicioso. Tu boca en mi polla y tu dedito en mi culo, completamente abierto para ti. No puedo más, es demasiado para mí y exploto dentro de tu boca, soltando mi corrida abundante completamente dentro de ti. Ufff, te miro y abres la boca. Veo tu lengua completamente pringada de leche justo antes de tragártela.

Nos fundimos en un beso. Tu notando aún el sabor de tu coño en mi lengua. Yo percibiendo aún el gusto y la temperatura de mi corrida en tu boca. Nos sabemos nuestros sabores de memoria, pero no está de más recordarlos...

Tags: sexo

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9 Enero 2007

Paseando al perro (y II)

Al contacto de mis manos apretando sus tetas mi polla se puso durísima. Su lengua fue como un misil que penetró en mi boca de golpe y empezó a retorcerse dentro. No me dejó más remedio que arrancarle el sujetador...ufff, esas tetas tan grandes y tiesas en libertad me cegaron por completo. Me metí sus pezones en la boca y lamí sin parar mientras ella buscaba el botón de mi pantalón, lo que hizo con una rapidez asombrosa.

Antes de meterse casi entera mi polla en la boca se quitó el pantalón del traje, quedándose sólo con un tanga negro de encaje diminuto. A través del encaje noté que su coñito estaba por completo depilado, como a mi me gusta. Empezó a mamarme la polla con la destreza de quien ha chupado cientos de pollas en su vida, era una verdadera comepollas. Su boca tragona no me dejaba respiro alguno, arriba y abajo, arriba y abajo, mi polla se perdia dentro de su boca casi por completo. "Apuesto a que sabes follar culos, no?" me dijo. Me senté en el sillón y la cogí de las caderas, dirigiendo su cuerpo de tal manera que se sentara sobre mí para llenarle el culo como me pedía. De espaldas a mí, se sentó clavándose mi polla hasta el fondo lentamente. Me estaba follando su culo, apretadito y caliente, notando cómo se abría poco a poco...hasta que no estuve bien abierto no empezó a botar como una zorra. Pero luego no paró. Mis manos se fueron a su clítoris y empecé a apretárselo fuerte, moviendo la mano en círculos mientras su culo tragaba y tragaba mi polla sin descanso. Gemía sin control, botaba desesperada, reventándose el culo con mi polla tiesa.

"Me corro, me corro!", no os diré quien dijo eso porque los dos llegamos a la vez al orgasmo, nuestros gritos y jadeos se mezclaron. Vacié toda mi leche en su culo, no me dejó ni una gota porque siguió metiéndosela unos minutos más después de corrernos. Después nos levantamos, nos recompusimos un poco. Una vez vestidos me dijo "Me voy a la oficina más tranquila, nada me relaja más que saber que mi culo está lleno de la leche de una polla tan rica como la tuya". Y se marchó.

Soy un despistado. Tardé aún varios minutos en darle al "stop" de la cámara de video que estaba grabándolo todo. A Dita le encantó la cinta.

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9 Enero 2007

Paseando al perro. (I)

No sé si os lo he contado alguna vez, pero trabajo como creativo en una agencia de publicidad. Lo mejor es que me deja tiempo libre, voy a la oficina cuando me apetece...o cuando me reclaman claro está. Pero el otro día no era uno de ésos días y me quedé dormido hasta tarde. La noche anterior Dita y yo estuvimos follando hasta altas horas de la madrugada, estaba roto.

Nuestro perro me sacó del sueño profundo. Ni tan siquiera noté el beso que me dió Dita antes de irse a trabajar a primera hora. Como no tenía nada que hacer decidí aprovechar el estupendo día que hacía para pasear al perro. No fui muy lejos, a un parque cerca de casa, pasando un par de paradas de metro...Ya en el parque me senté al sol dejando que el perro corriera a sus anchas mientras atacaba el último libro que me he comprado. Dos bancos más allá vi a una rubia de traje de chaqueta hablando por el móvil, bastante alterada, casi gritándole a quien estuviera al otro lado de la línea. Lo último que le vi fue la cara, me fascinan las mujeres con traje de chaqueta. La conocía de vista, había trabajado con ella en un par de ocasiones.

Me acerqué a ella una vez hubo colgado. Sinceramente, quería saber si estaba bien. Se acordaba de mí, me dió los dos besos de rigor y, al preguntarle que le ocurría, me contó que tenía problemas en el trabajo, que no sabía si la iban a despedir. Estaba muy nerviosa, así que le ofrecí subir a casa para que se relajara un rato, tomar un vaso de algo, lo que fuera.

Accedió y llegamos a casa charlando de trivialidades. Tenía bastante pecho y la camisa blanca del traje apenas podía contener todo aquello. Me hablaba sentada en mi sofá pero mi vista no paraba de caerse hasta su escote. Se dió cuenta y poco a poco siguió hablando, pero cada vez más distraída también. Finalmente me dijo:

- "Te gusta la camisa o que?". No lo dijo en mal tono, todo lo contrario. Más bien en tono seductor, reforzado por el hecho de "sacar pecho" al decirlo.

No acerté a decir nada. Me pillaron in fraganti, no podía negarlo. Ya miraba con descaro, quería que la mirara. Sin darme cuenta empezó a desabrocharse la camisa y la tiró al suelo. "Allí la tienes Marc, mírala ahora". Acto seguido mis manos agarraron sus tetas al unísono, apretándolas bien fuerte...(continuará)

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5 Enero 2007

Zapping.

Después de la cena, Dita y yo nos pusimos a ver la tele, pasando de canales sin parar. Pero al final paramos, dimos con un canal porno. Lo dejamos por curiosidad, reírnos un rato, siempre nos hicieron gracia los doblajes tan surrealistas que tienen éstas películas...

Después de un rato riéndonos muchísimo, la escena cambió y apareció una rubia impresionante. Ups, ya captó nuestra atención, pero de otra manera. Dejamos de reirnos y tampoco hablamos, ambos nos quedamos sentados en el sofá, con la vista clavada en la pantalla. La rubia magnífica se tumbó en una cama, metió la mano bajo tu tanguita y empezó a acariciarse suavemente en círculos, con las piernas bien abiertas...Tras unos minutos en los que la chica incrementó el ritmo de la mano y de los gemidos apareció en escena un tipo desnudo, ya con la polla bien dura, imagino porque llevaba rato, como nosotros, mirando cómo la chica se masturbaba sobre la cama.

Por aquel momento el pie de Dita ya acariciaba mi paquete, que escondía torpemente lo empalmado que estaba. La chica en la peli, sin dejar de tocarse, atrajo para sí al tipo y directamente envolvió su polla con la boca y empezó a regalarle una mamada casi perfecta. Dita suspiró y dijo: "Qué mala es la envidia, verdad, Marc?". Dita se puso a cuatro patas en el sofá mirando hacia mi, sacó mi polla en dos movimientos y se agachó para tragársela entera. Yo no dejaba de mirar la peli, mientras Dita chupaba y lamía con ansia.

La rubia de la pantalla cambió de postura, tiró al tipo en la cama y se sentó encima de su polla, metiéndosela en el coño suavemente. Agarré los pelos de Dita y giré su cabeza hacia la pantalla. "Hazlo" , dije. Dita entendió al instante, se levantó, se quitó la parte de abajo y repitió lo que veía. Se sentó encima de mi polla caliente y empezó a dar botes sin parar. Adoro que me folle así porque la visión de sus tetas moviéndose al compás de un buen polvo es suficiente por si sóla para que mi polla reviente de leche en segundos...

Copiamos paso por paso, postura a postura todo lo que veíamos en la película, mientras no paraba de pensar dónde recibiría la rubia explosiva toda la corrida que se estaba buscando...porque Dita me haría correrme en el mismo sitio, sin duda. Finalmente, la rubia chupó con avaricia de verdadera zorra la polla del tipo hasta que explotó, dejando en su cara un rastro blanco perfecto, caliente. Dita hizo lo propio. Y su cara también acabó llena de leche...como a ella le gusta. Me mira. Me sonríe con la cara chorreando aun y me dice: "mmm, menos mal que haciendo zapping no dimos con una peli de miedo eh?"

Tags: dita, marc

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26 Diciembre 2006

La cena de Navidad.

Siempre he sabido que cuando Dita bebe un poquito la libido, ya de por sí alta, se dispara hasta cotas insospechadas. Estábamos rodeados de gente, pero yo veía sus orejas enrojecidas y sé que no era por el frío. Eso siempre es señal inequívoca de que Dita está cachonda.

Verla comer con los dedos me encanta, sobre todo por la forma tan sensual que tiene de lamérselos. Imagino que lo hace queriendo, pero cuando la veo chuparse los dedos no puede dejar de recordar las veces que no eran sus dedos lo que lamía, sino mi polla dura y gorda en su boca. Dita es impresionante cuando me regala una mamada. Gira los ojos y me mira, sin dejar de chuparse los dedos. Pone esa cara de viciosa que me encanta y noto que algo en mi pantalón se despierta. Ella no lo ve, pero lo sabe. Sabe que me está poniendo cachondo.

Inocentemente anuncia que debe ir al servicio. Un minuto después me levanto para ir a la cocina, pero me encamino al cuarto de baño donde sé que ella está. Al abrir la puerta la veo en pompa, con el culo levantado, ofreciéndomelo. Veo que lleva un tiempo jugando con el agujero de su culo y nada más entrar me dice, casi en un susurro jadeante: "Encula a esta zorra, follate a tu putita por detrás". No tardo nada en quitarme los pantalones, acercarme a ella y, de una jodida embestida le clavo la polla hasta el fondo. Ahoga un grito, mezcla de dolor y placer y no paro de abrirle el culo a base de meterle la polla sin parar, una y otra vez, dentro y fuera, mientras con mi mano le agarro del pelo y tiro para atrás.

Cuando me corro, su culo tan estrechito me exprime completamente la polla, la explosión de leche ardiendo le llena y el culo y cuando saco mi verga de su culo, empieza a caer un diminuto río de semen desde su culo. Me encanta correrme dentro de su culo, me encanta cómo grita cuando recibe mi corrida dentro de su culo perfecto. Me quedo hipnotizado viendo resbalar mi leche desde su culo, poco a poco va llegando a su coño y lo moja aún más. Ahora también tienes los labios de su coño manchados de blanco...me arrodillo y le meto la lengua entre las piernas desde atrás, recogiendo su leche y la mía en mi boca...

La giro y la beso, ella gime al notar la mezcla de sabores en su lengua. Y traga, y sé que la noche no ha terminado aún. Sé que llevará toda la noche poniéndome cachondo, no dejándome más remedio que follármela a escondidas toda la noche, mientras nuestra casa está llena de familia y amigos cantando canciones inocentes. Nosotros tendremos una blanca navidad, pero blanca por otros motivos...

Tags: sexo, fotos

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21 Diciembre 2006

Desconocido, ¿o no?...

Recibo en mi casa un paquete que viene sin remitente. Cuando se va el cartero lo desenvuelvo. Contiene una caja cerrada y en su exterior un sobre con una nota. La leo.

"Hola. No abras ahora el paquete. Lo harás el sábado a las siete de la tarde. Antes deberás cumplir el resto de órdenes que aquí te dejo. El sábado, a las ocho de la tarde irás al cine. Lo harás en la sala cuatro del centro comercial.. Te quiero con falda, discreta pero atractiva. Como ropa interior llevarás sólo lo que va en el paquete. Recuerda, no debes abrirlo hasta el sábado."

Hoy aún es miércoles y miro ansiosa la caja, pero la guardo en el armario sin abrirla. ¿Quién me enviará ese paquete? ¿Cómo sabe mi dirección? Esas preguntas me rondan toda la semana. Tampoco estoy decidida a asistir. Pero el paquete sigue cerrado en mi armario. Todas las noches lo miro, lo toco, pero no lo abro.

Llega el día. Son casi las siete cuando salgo de la ducha. Saco el paquete del armario y lo abro con ansiedad. Dentro hay otros dos paquetes envueltos en papel de regalo y un pequeño sobre. En el sobre hay una entrada para el cine. La sesión es numerada y deberé sentarme en la butaca que él ha elegido para mi.

Abro el primer regalo. Pone un 1 en su exterior. Ante mi aparece un hermoso corsé. No tardo en ponermelo. Sin duda él conoce mi talla. Al ponérmelo siento como me comprime y se ajusta a mis tetas, apretándolas. Voy tirando de las cintas y noto que me aprieta hasta casi cortarme la respiración. Hacerlo me excita. Cuando termino, me miro en el espejo me veo bonita, atractiva.

Mi cintura ceñida por el corsé acentúa aún más el tamaño de mis tetas, que ahora lucen encerrados en la tela que los comprime y los empuja hasta casi hacerlos rebosar por arriba. Así mi escote es espectacular.
No puedo esperar más y abro el segundo paquete. Hay un vibrador y una nota. La leo.

"Colócatelo en tu coñito, ajusta bien las correas y vete al cine. Es un consolador con mando a distancia. Como podrás comprobar el mando a distancia no está en el paquete. ¿Quién lo tendrá? Eso no lo sabrás. Solamente cuando notes que se pone en funcionamiento sentirás que estoy está cera, muy cerca, a menos de veinte metros. Si no el consolador no funcionaría. Cuando lo notes funcionar no me busques. Acepta el funcionamiento y espera. Que disfrutes de la película".

Me lo pongo de inmediato, casi sin pensarlo. Lo siento entrar en mi coñito. Lo hace sin dificultad. Estoy mojada de la excitación que todo esto me produce. Acabo de vestirme. Me doy un último vistazo en el espejo, me encantan mis tetas dentro de ese corsé. Cojo el bolso, meto dentro la entrada del cine y salgo a la escalera. Mientras bajo, el consolador se hace presente dentro de mi coño, mojándolo, excitándome.

Cuando llego a la calle, camino en dirección al centro comercial. El aire fresco se cuela bajo mi falda hasta mi coño desnudo. Avanzo ligera, no quiero detenerme, me gusta la sensación. Me excita todavía más.

Llego al centro comercial. Traspaso la puerta giratoria y avanzo por los pasillos atestados de gente. Voy directamente hacia las salas de cine. Están en la última planta. Cojo las escaleras mecánicas y mientras subo, observo. De pronto, el consolador se pone en marcha y doy un respingo.

Siento que el calor me sube a la cara y temo que los demás se den cuenta de lo cachonda que estoy. Miro a mí alrededor y nadie parece darse cuenta de nada. Casi de inmediato el consolador se detiene de nuevo. Ha sido apenas un instante. Pero lo suficiente para hacerme saber de que mi misterioso amante está allí.

Por más que busco no veo a nadie que delate su condición. Cuando la escalera llega arriba estoy nerviosa y sofocada. El sudor moja mi piel y me quito el abrigo. Al hacerlo, noto que la ropa pegada a mi cuerpo, como se marcan mis tetas. Pero estoy tan excitada que me da igual. Busco la entrada de los cines y me dirijo hacia ella. Entrego mi entrada como subida en una nube y apresuro el paso camino de la sala cuatro.

Cuando entro, la sala está prácticamente llena. Es sábado por la tarde y el olor a palomitas impregna el aire hasta saturarlo. Miro la entrada y busco mi butaca. Al sentarme veo que las butacas a mi alrededor están libres. Mi amante ha escogido para mí una butaca en la antepenúltima fila.

Coloco el abrigo sobre mis rodillas y espero. Miro atentamente a todos y cada uno de los asistentes de la sala. No creo ver en ellos a mi amante. Son parejas jóvenes que comparten un cubo de palomitas mientras esperan que comience la película. Se apagan las luces y comienzan los promos de otras películas y los anuncios.

Cuando la sala está a oscuras entra un hombre y se sienta a mi lado. Me agito en la butaca mientras intento ver su rostro con disimulo. Él parece completamente ajeno a mi presencia y acabo por abandonarme a la película. Apenas han transcurrido diez minutos cuando el vibrador comienza a moverse en mi coño. Me sobresalto, intento mantener la compostura, seguir concentrada en la película. Nadie parece estar pendiente de mí. Todos miran la película. Pero el vibrador no se detiene. Al contrario. Se acelera. Siento que mi coño se empapa, que la humedad comienza a descender por mis muslos. Intento contener unos jadeos cada vez más fuertes.

Dejo escapar un leve gemido. La película avanza y el vibrador se detiene intermitentemente y vuelve a su trabajo de nuevo. Cada vez que lo hace mi coño se humedece aún más. Estoy tan cachonda que casi no puedo controlar mis caderas: empiezo a moverlas despacio, al ritmo que marca el consolador. Me excita saber que alguien me esté mirando y controle mi cuerpo de esa manera.

Cierro los ojos y me olvido por completo de la película unos instantes, dejándome llevar. El hombre que tengo a mi lado tiene que estar oyéndome!! Le miro, pero no puedo distinguir su cara, está demasiado oscuro. Está observándome con los ojos fijos en mí. En ese momento sé que es él. Sigo abandonándome a la situación cuando noto su mano sobre mi rodilla. Se inclina hacia mí y me susurra al oído: “Mi putita, debes estar muy cachonda con este consolador follándote...” No puedo contener un gemido.

Noto su mano ascendiendo por mi pierna. Cuando llega al final de mis medias se detiene unos instantes en el muslo antes de poner su mano sobre mi coño. En ese instante no puede evitar un movimiento de sorpresa al encontrar mi coño empapado, sin bragas y ocupado por el vibrador.

Empieza acariciarlo, a pasar sus dedos húmedos de mi leche por mi clítoris. Noto como mis tetas suben y bajan cada vez más aprisa bajo el corsé. Él también se da cuenta, y mete la mano por debajo de mi ropa y comienza a tocarme las tetas.

Mi espalda se arquea al contacto de su mano con mis pezones y un escalofrío de placer recorre mi cuerpo cuando los pellizca. El vibrador no para de moverse más rápido que antes y él no deja de tocarme de una manera que va ha hacer que me corra allí mismo.

Inclina la cabeza hacia mí y me susurra que quiere que me corra, porque luego le tocará a él. Me corro en ese mismo momento y sé que él nota cómo mis muslos están empapados de mi leche. Mientras dice esto, coge mi mano y la lleva sobre su bragueta. Noto su polla a punto de estallar dentro del pantalón.

Bajo poco a poco la cremallera y saco su polla del pantalón. Empiezo a acariciarla. La rodeo completamente con mi mano, que empieza a moverse rítmicamente de abajo a arriba. Ahora es él quien debe hacer esfuerzos para contenerse. Estoy tan cerca de él que puedo oír como su respiración se hace cada vez más profunda, más agitada. Estoy tan cerca que no puedo evitar acercar mi boca a su polla y empezar a comérsela.

Lamo la puntita de su polla, jugueteo con mi lengua, dejo que entre y salga, sólo un poco. Y de repente me meto su polla entera en la boca. Empiezo a hacerle una mamada, a meter y sacar su polla de mi boca. Sus respiraciones son ahora gemidos. Noto como su mano me presiona la nuca, como me agarra del pelo para que no deje de hacerlo. Le gusta llevar el control, él me marca el ritmo.

Su polla no para de entrar y salir de mi boca, cada vez más rápido. La noto tan dura dentro de mi boca, tan gorda y caliente, que sé que falta poco para que se corra. Estoy deseando que lo haga en mi boca. No paro comérsela hasta que noto como se revuelve en la butaca, como me agarra más fuerte del pelo. En ese momento, siento que su leche llena toda mi boca. Me encanta sentirla caliente dentro de mi boca. Le miro y jadea. La música de la película evita que nos oigan. Vuelvo mi cara hacia él aún con su leche en mi boca, tiene sus ojos clavados en mí, y me la trago.

La película ya casi ha acabado. Me giro para ver si alguien de la sala nos está mirando. Cuando me vuelvo, la butaca está vacía y él baja las escaleras hacia la salida. Me derrumbo rendida sobre la butaca. El vibrador hace un rato que ya no se mueve y mi coño va recuperando la calma y yo, la compostura.

Cuando la gente empieza a levantarse, me invade una sensación extraña. Una mezcla de deseo y curiosidad. Pero me relajo al pensar que mi amante desconocido tiene mi dirección, me conoce, y que podremos volver a disfrutar de más ratos como éste.

Espero hasta que la sala se vacíe antes de moverme. No queda nadie en el patio de butacas. Los últimos espectadores ya salen por la puerta cuando me levanto. Al desdoblar mi abrigo, un papel cae al suelo. Me agacho y lo cojo. Lo despliego y leo su contenido:

“¿Me llamas y me lo cuentas? Marc.”

Tags: sexo, fotos

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20 Diciembre 2006

En la ducha.

Estoy en la ducha. El agua cae lentamente por mi cuerpo. Tú, al lado de la puerta, contemplas como mis manos llenas de jabón se deslizan por mis curvas. Tu polla se endurece dentro del pantalón. De repente me doy cuenta de que me observas, rápidamente noto el bulto de tu entrepierna. Quiero provocarte. Empiezo a jugar con mis dedos en los pezones, los pellizco y se endurecen. Me acaricio el cuerpo con las manos llenas de espuma.Tu polla parece que va estallar dentro del pantalón.

Te señalo el duro paquete y te animo a que te acerques. No lo dudas y entras en la ducha conmigo. Vestido. Tu boca busca la mía, y al encontrarla, tu lengua se introduce entre mis labios y encuentra mi lengua. Mientras tus manos acarician mi espalda mojada. Bajan poco a poco. Llegan a mi culo, húmedo, redondo, blandito. Lo agarras con fuerza. Lo aprietas. Me levantas un poco y toco la pared de la ducha con la espalda.

No espero más y lentamente te voy desnudando, primero la camiseta y también el pantalón. Te agarro la polla y noto lo dura que está. La acaricio. Noto como te excitas al contacto de mis manos sobre ella. Me arrodillo ante ti y comienzo a lamer tu polla sin prisa, mientras el agua caliente cae sobre mi cara. Pongo mi lengua sobre la punta, la recorro entera con mi boca, a la vez que mis manos no dejan de acariciar tus huevos. Noto lo cachondo que te pone que te haga una mamada.

Saco tu polla de tu boca y te masturbo con la mano. Pero estoy deseando volver a comértela, Lo hago con lengüetazos rápidos. Me meto tu polla hasta la garganta. El agua de la ducha, caliente como nosotros sigue cayendo sobre nuestros cuerpos.

Ahora eres tú el que quiere saborearme a mí. Ahora es tu cabeza la que se encuentra entre mis piernas. Ahora es tu lengua la que recorre todo mi coño, Con calma, deteniéndose, y volviendo a empezar de nuevo. Oyes mis gemidos, pidiéndote que sigas. Quiero que me haga disfrutar. Quiero que me comas mi coño de putita!!

Besas mi clítoris, tu lengua juguetea con él, le das lametazos, y con fuerza tu lengua pasa rápidamente por él, Se me escapan pequeños grititos de placer. Por fin, metes tu lengua en mi coño, está caliente, húmedo, muy mojado. Te encanta, saborear mi sexo. Metes uno de tus dedos en mi coño. Al sacarlo me lo ofreces para que pruebe mi sabor, me lo introduces en la boca. Me gusta, quiero más.

Tu boca continúa entre mis piernas, tu lengua sigue dentro de mi coño. Y tus oídos y todo cuerpo se deleitan de placer oyendo como me corro. Tu polla sigue aún dura y quiero que me folles. Así, como estamos, mojados, cachondos.
Me coloco de espaldas a ti, con las manos apoyadas en la pared de la ducha. Quiero que veas mi cuerpo, Y levanto bien el culo enseñándote por dónde quiero que me folles. Tu polla, deseosa, se acerca a mi culo, y metes solo la puntita. La noto dura, y tú mi culo preparado para que te lo folles. De repente, con fuerza, empujas hasta el fondo. Dejo escapar un gemido de placer.

Me agarras por las caderas, Con ritmo, vas moviendo tu polla dentro de mi culo, notando como se desliza sin problemas. Me aprietas el culo, noto como tus dedos se clavan en mi carne. No hace falta que te lo pida, Con tu mano abierta, me das un cachete en el culo. Me encanta, y lo sabes. Gimo de placer cuando lo haces de nuevo, esta vez más fuerte.

Sigues follándote mi culo, cada vez con más intensidad. Aumentando el ritmo, Haces que también aumente el sonido de mis gritos de placer y tus gemidos. Que bien se desliza tu polla dentro de mi culo. Y como me gusta.

No aguanto más y tú también estás cercas de llegar a tu segundo orgasmo. Dentro, fuera, dentro, fuera, tu polla continua entrando y saliendo de mi culo. Voy a correrme cariño, Te pido que me sigas follando con furia y así lo haces, De pronto noto un chorro de leche recorriendo el interior de mi culo. Te oigo gritar. Tú notas un líquido caliente también sobre tu polla. Me escuchas gemir de placer. Hemos llegado a la vez a un tremendo orgasmo.

Me doy la vuelta despacio. Te veo jadear, intentado recuperarte. Me coloco debajo de la ducha y dejo que el agua caliente resbale por mi cara, por mis tetas, por todo mi cuerpo todavía excitado. Te miro. Me encanta verte desnudo. Y te invito con los ojos a compartir una ducha reparadora. Y algo más…

Tags: sexo

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