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The Watcher and The Tower

Blog acerca de cómics, libros, música y lo que tenga a bien su autor.

28 Junio 2008

El Señor de los Anillos, la película.

Pero no la (o las) de Peter Jackson, si no la hoy olvidada adaptación de 1978, dirigida por Ralph Bakshi, una película extraña y generalmente despreciada, que adaptaba la mitad de la historia de Tolkien (es decir, los tres primeros libros, teniendo en cuenta que en realidad cada volumen de la saga contenía dos libros). No es ni por asomo una buena película, eso hay que decirlo sin ambages. Y sin embargo, siempre he tenido debilidad por ella, porque creo que pese a ser totalmente fallida, tiene cosas muy salvables, e incluso escenas y personajes más fieles y mejores que los de las películas de Jackson.

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Cartel de la película.

El Señor de los Anillos fue un desastre casi desde su concepción: un presupuesto paupérrimo para lo que se quería producir lastraba de forma casi definitiva una película que por el momento en el que se estrenaba estaba llamada a ser un éxito. Tenemos que entender que pese al nuevo boom de las novelas que se vivió con el estreno en años consecutivos de los largometrajes recientes, no es comparable a la popularidad que éstas alcanzaron en los años setenta, ni por asomo. El Señor de los Anillos fue la biblia de toda una generación que, desencantada con la sociedad en la que vivían, encontraron en la Tierra Media un mundo más atractivo, un retorno a la tierra (la Comarca) y un rechazo a la sociedad tecnológica (Mordor). Fue el libro de los hippies, de la psicodelia, y el auge de la música folk y la literatura fantástica (de diversa calidad) no dejan de estar relacionados con este fenómeno de masas que fue El Señor de los Anillos.

Bakshi, que ya había dirigido muchas películas de animación previamente, se propuso hacer algo distinto, mezclando técnicas diversas para conseguir un film único. La animación tradicional se fusionaría con escenas rodadas con rotocospio, un aparato que permitía pintar sobre la imagen real del celuloide. Hay además multitud de efectos luminosos, de imágenes caleidoscópicas y escenas enteras filmadas como si fuera un teatro de sombras. El resultado es tremendamente irregular. En la época fue muy chocante ver cómo el dibujo animado de repente se convertía en un señor disfrazado (pobremente disfrazado); hoy es delirantemente cutre. Hacia la mitad de la película, por falta de presupuesto, se hace necesario acelerar la producción con el mínimo coste, y entonces las escenas de rotoscopio se multiplican, y además tratadas con mucho menos cuidado, sin repasar por encima en condiciones, pintando sin dar volumen, con simples masas de color sobre la figura real del actor.

Inicio de la película.

Lo curioso es que el mayor hallazgo de la película viene de su cutrez: y es el uso de todos esos trucos para taparla el que da lugar, de forma totalmente involuntaria por parte de sus creadores, a una atrayente visión de la Tierra Media. La paleta de colores que predomina en la película, la atmósfera opresiva que domina casi todas escenas (con humo enturbiando la imagen para que no cantara tanto), presentan un mundo crepuscular, en el que el cielo es rojo o negro, pero nunca azul. Un mundo desolado, especialmente a partir del bosque de Lorien, en el que los escenarios, velados y toscamente coloreados por encima de colores ocres, para evitar que se notara su precariedad, se convierten en lugares de pesadilla, con algunos momentos que rallan la alucinación psicotrópica. Es además un mundo medieval mucho más rudo y arcaico que el que aparece en la trilogía de películas. Donde éstas mostraban multitud de espacios abiertos y espectaculares paisajes, con civilizaciones en decadencia pero aún capaces de construir algo como Minas Tirith, la película de Bakshi es claustrofóbica y desesperantemente oscura.

Además, su guión (firmado por Chris Conkling y Peter S. Beagle, autor de una maravilla llamada El Último Unicornio de la que algún día tengo que hablar) es más fiel a las novelas que las películas de Jackson, no sólo en desarrollo argumental sino también en su espíritu. Los caminos por donde ha evolucionado el cine en general y el fantástico en particular no son los más adecuados para captar el espíritu de Tolkien. Ojo, que me gustan las películas de la trilogía, simplemente creo que se pasan de espectacularidad. Las versiones de los personajes de Bakshi, de ropas sencillas, sin adornos, que apenas van armados, contrastan poderosamente con los arsenales con patas que son Aragorn, Gimli y Legolas. Los toscos gondorianos (Boromir es un tipo vestido con pieles y un casco con cuernos, y no llevaba hacha porque la tiene registrada Gimli) no tienen nada que ver con los sofisticados guerreros que hemos visto en imagen real. Esa sencillez, tanto en el planteamiento como en la puesta en escena, encaja mucho más con la novela que la abigarrada sucesión de combates flipados.

Otros detalles al margen de los estéticos me hacen pensar que Bakshi y sus guionistas comprendieron mejor ciertas cosas que Jackson y las suyas. Más allá de la interpretación subjetiva de escenas y personajes, hay elementos en la trilogía que no se pueden justificar: Aragorn (perfectamente encarnado por Viggo Mortensen, de eso no hay duda), está demasiado humanizado, se le dota de una debilidad que el público exige hoy en día a los héroes modernos: en este caso la vergüenza por la caída de su estirpe. El Aragorn de Bakshi, como el de la novela, porta con orgullo la espada rota de su linaje y no tiene dudas. Es un icono: no necesita estar humanizado. Otro ejemplo son los orcos. Los de Jackson son cojonudos, excelentemente maquillados y vestidos, pero su estética y comportamiento son herencia de una muy posterior al Señor de los Anillos: los juegos de rol que éste inspiró. Los orcos de Bakshi son tipos disfrazados con sacos y máscaras de carnaval, pero por arte del rotoscopio se convierten en masas amorfas de oscuridad, pesadillas inhumanas casi salidas del subconsciente. En este caso, como ambas versiones no tienen mucho que ver con los orcos de las novelas (bastante más humanos, si se recuerdan las conversaciones que mantenían), por apócrifas pueden ser igual de válidas.

Como decía al principio, no es una buena película ésta. Hay momentos en los que casi parece un corto de aficionados (el Abismo de Helm parece una pelea entre cuatro amigos), hay escenas algo bochornosas, y el fracaso estrepitoso que supuso en la época (que impidió la realización de una segunda parte que cerrara la trilogía) no está injustificado. Hay que cogerle el truco al rotoscopio, y a esa mezcla única que puede parecer horrorosa si no se entra en esa Tierra Media delirante. Si lo conseguís, al menos merece la pena verla para comprobar cómo ciertos detalles son más fieles a la novela, por ejemplo que los elfos no tengan las orejas puntiagudas, cosa que jamás dice Tolkien, o cómo Peter Jackson fusila varias escenas sin rubor alguno (algo de valor tendrían): el Nazgul a caballo rastreando el anillo mientras los hobbits se esconden tras un árbol, o los Nazgul de nuevo en la posada del Pony Pisador creyendo que están matando a los hobbits.

Acabo con dos vídeos que son el ejemplo perfecto de la diferencia de enfoque de ambas películas. Es el momento en el que Frodo le ofrece el anillo a Galadriel: ved cómo la versión del 78 es mucho más fiel al pasaje del libro y al personaje de Galadriel que la macarrada que se monta Peter Jackson para dejar al espectador flipado.

PS: Darse cuenta de lo de las orejas de los elfos es mérito de Álvaro Naira (marca registrada). Si lo mencionáis alguna vez en una reunión social, no olvidéis nombrar la fuente.

servido por The Watcher 13 comentarios compártelo favorito

13 comentarios · Escribe aquí tu comentario

terciopelo

terciopelo dijo

Conozco la película, la he visto.

Estoy contigo que no es muy buena pero, teniendo en cuenta los medios de entonces, tan poco está tan mal.

A mi, personalmente, me gustó en su momento. Verdad que luego llegaron la tres posteriores y eclipsaron y llevaron al olvido a ésta, pero hay que reconocerle el esfuerzo.

Un saludo.

28 Junio 2008 | 12:17 AM

Lidia Cervantes

Lidia Cervantes dijo

Totalmente de acuerdo.
La diferencia que yo encuentro entre los dos, presupuesto a parte claro, es que Jackson puso a Tolkien y El Señor de los anillos al servicio de un lucimiento propio.
En cambio Ralph Bakshi hizo lo que pudo con lo que tenía, poniendo todo al servicio de una historia que, se nota, le fascinó. De ahí ese querer mantenrse fiel a ella.
Ser el primero en estas cosas simpre necesita una buena dosis de valentía. Está claro que tenía más que presupuesto :-)

Saludos

28 Junio 2008 | 12:43 AM

The Watcher

The Watcher dijo

A terciopelo: Más que una cuestión de medios, el problema es que la mitad de la película está hecha con muchas prisas, y se nota demasiado. La técnica del rotoscopio me gusta, pero hay que usarla bien. Por otra parte, podrían haber hecho una película tradicional de dibujos animados (las partes de la película que son así son muy buenas).

A Lidia: No estoy del todo de acuerdo. No creo que a Jackson le fascinara la historia menos que a Bakshi. Recuerda que se tiró siete años trabajando en ello. Es cierto que posiblemente él sabía la fama que iba a conseguir con la trilogía, pero para mí está claro que al director le flipaban las novelas. La diferencia creo que está en la interpretación del espíritu de la novela, donde hay muchas diferencias. La lectura que se hacía en los setenta de LOTR no tienen nada que ver con la que se hace hoy, que es mucho más friki, más centrada en cosas que en realidad son superficiales... los combates, las criaturas...

Un saludo.

28 Junio 2008 | 01:14 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Me ENCANTA la Galadriel de animación. Cómo ríe, cómo mueve la falda, cómo pronuncia. Hay algo crepuscular, terrible y doloroso en esta escena. Cómo abre los ojos de sorpresa. Cómo le tienta. Y cómo junta las manos y baja los hombros al final.

"No niego que mi corazón ha deseado pedirte lo que ahora me ofreces. Durante muchos largos años me he preguntado qué haría si el Gran Anillo llegara alguna vez a mis manos, ¡y mira!, está ahora a mi alcance. El mal que fue planeado hace ya mucho tiempo sigue actuando de distintos modos, ya sea que Sauron resista o caiga. ¿No hubiera sido una noble acción, que aumentaría el crédito del Anillo, si se lo hubiera arrebatado a mi huésped por la fuerza o el miedo? Y ahora al fin llega. ¡Me darás libremente el Anillo! En el sitio del Señor Oscuro instalarás una Reina. ¡Y yo no seré oscura sino hermosa y terrible como la Mañana y la Noche! ¡Hermosa como el Mar y el Sol y la Nieve en la Montaña! ¡Terrible como la Tempestad y el Relámpago! Más fuerte que los cimientos de la tierra. ¡Todos me amarán y desesperarán!
"Galadriel alzó la mano y del anillo que llevaba brotó una luz que la iluminó a ella sola, dejando todo el resto en la oscuridad. Se irguió ante Frodo y pareció que tenía de pronto una altura inconmensurable y una belleza irresistible, adorable y tremenda. En seguida dejó caer la mano, y la luz se extinguió y ella rió de nuevo, y he aquí que fue otra vez una delgada mujer elfa, vestida sencillamente de blanco, de voz dulce y triste.
"-He pasado la prueba -dijo-. Me iré empequeñeciendo, marcharé al oeste y continuaré siendo Galadriel.

Ésta fue siempre mi escena favorita de ESDLA. Del libro, digo. Y pocas cosas me enfurecieron más que lo que hizo Jackson con ella. Peter Jackson no entendió el libro como yo lo entiendo; lo entendió a su manera. Tan respetable como la mía, supongo.

Y eso que ESDLA (sabes muy bien que lo pienso) es lo que es. Es la escasez de recursos y la efectividad de una historia. No es alta literatura. Ni le hace falta.

Da igual cuánto escupa sobre el Señor. Al final siempre regresas a la grandeza de un cuento que pudo conservar (porque fusiló, por algo era filológo Tolkien) los grandes mitos de otra época. Es el sabor de lo antiguo. ¿Puedes valorar el Kalévala como alta o baja literatura? ¿El poema de Gilgamesh? No se puede. ¿Importa acaso que estén bien o mal escritos? ¿Se pueden aplicar esos conceptos a textos tan y tan antiguos, fruto de mil reelaboraciones, narrativa popular, folclore, MITO? Importa que cuentan cosas antiguas y que tocan las fibras.

Tolkien es un dignísimo impostor. Que, por cierto, escribía de culo.

Y Jackson jugó demasiado a Dungeons. No se puso en la época. La obra de Tolkien es, principalmente, un divertimento filológico para estudiosos. Los motivos por los que caló en el friquerío... quién sabe. ¿Importa?

Duele ver los dos vídeos juntos, la verdad. Por lo que se podría haber hecho y lo que se hizo. Cada día que pasa pienso más que es un error querer ver nuestros libros favoritos en película.

28 Junio 2008 | 01:41 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

Y además, otra cuestión: el daño que han hecho al cine los efectos especiales. Lo han vuelto obvio, fácil. La falta de presupuesto obliga a ser sutil, a no mostrar las cosas de frente. En la ambigüedad es donde reside la grandeza. Es infantil mostrar lo que ve en el agua Frodo, ¿sabes? Pero claro, cómo iban a evitar lucirse enseñando el agüita, ¿no? Mil veces más terrible que sólo se asomen y no veamos lo que ellos ven.

La escena de Galadriel de Jackson es TRISTE. Además los efectos de ordenador envejecen TAN mal, joder... Mientras las sombras, la marioneta, la maqueta de cartón piedra, aguanta. Siempre.

28 Junio 2008 | 01:46 PM

Álvaro Naira

Álvaro Naira dijo

¿Peter S. Beagle? ¿MI Peter S. Beagle?

Pues ya me mola más la película.

28 Junio 2008 | 01:58 PM

The Watcher

The Watcher dijo

Sí, El Señor de los Anillos es lo que es, estoy de acuerdo. Y es mito. Pero para Jackson no, quizás es ése el problema. Para Jackson es un libro friki, en el que es más importante la competición entre Gimli y Legolas a ver quién mata más que mostrar a un personaje ESENCIAL como es Tom Bombadil.

"Cada día que pasa pienso más que es un error querer ver nuestros libros favoritos en película." Totalmente de acuerdo. Y cada vez más. Lo entiendo por parte de las productoras, que hacen caja, pero por parte de los fans cada vez me parece más una especie de complejo de inferioridad o un menosprecio de la literatura... Como si el libro fuera un borrador para la peli. Con el cómic pasa igual.

Y en tu segundo comentario, más de acuerdo todavía. Es mi caballo de batalla ése. Pensemos: si el muñeco de Legolas cuando se sube al troll en Moria ya cantaba viéndolo en el cine, ¿cuánto cantará dentro de cinco años? ¿Llegará un momento en el que ese Gollum que nos parece tan cojonudo sea de coña? Seguramente sí. En cambio, ¿envejece Yoda? (el de la trilogía original, claro) ¿Nos parecen ridículas las películas de Jim Henson? Nunca. A mí no, al menos.

Un saludo.

28 Junio 2008 | 01:59 PM

The Watcher

The Watcher dijo

No me das tiempo a contestar xD. Sí, ese Beagle. Creí que lo sabías. Qué cosas.

28 Junio 2008 | 02:01 PM

The Watcher

The Watcher dijo

Por cierto, ¿sigues sin haber visto la versión extendida del Retorno del Rey? Te estás perdiendo la muerte de Saruman, hombre...

28 Junio 2008 | 02:02 PM

pemm

pemm dijo

Era un enano cuando la vi,y sinceramente,la prefiero a ese crimen literario de Jackson...

28 Junio 2008 | 10:20 PM

Lidia Cervantes

Lidia Cervantes dijo

Llevar al cine cualquier historia contada previamente en un libro, siempre tiene sus riesgos, el primero, condensar fielmente los principales pasajes al tiempo recomendable para que la película no sea un tostón, desechando otros que lo puedan parecer menos. Pero... ¿Cuales son los interesantes y cuales no? Lo más probable que que no sean los mismos para los guionistas que para el lector... De ahí las principales decepciones cuando vemos nuestros títulos favoritos en la pantalla. Pero si es una historia cotidiana, es posible que lo que hemos imaginado nosotros y lo que imaginen los guionistas se aproximen bastante.
Ahora; cuando el libro elegido es puramente fantasía, buffff... Cada uno tiene la suya. A ver como se unifican criterios ahí... Solo queda ser fiel al texto... Y si encima se ven obligados a recortar por cuestiones de metraje...
Vamos, que yo, o veo primero la película... O ya, no la veo.

Feliz domingo.
Un saludo

29 Junio 2008 | 12:19 PM

Jitanjáfora Gótica Flamígera

Jitanjáfora Gótica Flamígera dijo

Pues yo siempre he preferido la de dibujos a las de jackson. No te distraen con tonterias y la atmosfera esta conseguida. Cosa que en las de Jackson ni por asomo.
En las peliculas de Jackson todo parece artificial. Morgul... Tirith...

Eso si mis preferidas siguen siendo las adaptaciones que hizo en su dia la facultad de informatica de la UPM, intentad buscarlas por ahi, sobretodo La comunidad del anillo.

Mira si esta en YouTube:
Parte 1: http://www.youtube.com/watch?v=DuyUzscmMBk
Parte 2: http://www.youtube.com/watch?v=9BBP9Hn4ja4
Parte 3: http://www.youtube.com/watch?v=5iZ9e4MykTM

Tambien teneis las Dos Torres:
http://www.youtube.com/user/garthiel

Y el retorno del rey (que es la peor de las tres) lo teneis en el eMule.

Saludos saludosos.

11 Agosto 2008 | 03:22 PM

The Watcher

The Watcher dijo

Diosssssssssss. Es todo lo que esperaba y mucho más. Épica en estado puro. Mil gracias, JGF.

14 Agosto 2008 | 07:32 PM

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