No fue el primero, que data de la temporada 1960-61, sino "mi primero". Porque no había nacido cuando el de Heriberto Herrera. Pero gocé, como todos, en el Benito Villamarín, en la promoción con el Betis. Va para 18 años. Una agencia de viajes de La Laguna, creo que Bandama, fletó un chárter y nos fuimos a Sevilla, donde el calor apretaba como se si tratase del mes de agosto, aunque todavía era julio, que acababa de empezar. Con el 4-0 de la ida era posible soñar. Pero para soñar hacía falta dormir y eso resultaba imposible con aquel calor. Así que nos escapamosen busca de las terrazas de verano, donde los sevillistas nos animaron. Luego, en el partido, a medida que se aproximaba el final, el sevillismo nos saludó desde lejos, en el horizonte de Heliópolis, a base de cohetes y fuegos artificiales.