Tomás, uno de los jugadores más destacados del CD Tenerife en la década de los cincuenta, falleció este domingo a la edad de 73 años. Miembro del plantel que logró en 1953 el primer ascenso a Segunda División, disputó en la categoría de plata un total de 191 partidos con la camiseta tinerfeñista y marcó 32 goles.
Nacido en Santa Cruz de Tenerife el 26 de mayo de 1933, Tomás Barrios Rodríguez saltó en 1951 a las filas del representativo procedente del Santa Cruz. Vinculado desde siempre al barrio del Cabo, su trayectoria como futbolista profesional incluye, asimismo, la UD Las Palmas, el Real Murcia y el Ceuta.
Entre las virtudes futbolísticas de este extremo derecho sobresalía su valentía, una cualidad que en dicha época no era frecuente para quienes jugaban en ese puesto. Tomás solía crecerse ante la marca de los defensas duros y su obsesión era atraerlos y regatearlos, incluso con peligro muchas veces para su integridad física.
Como reconocía su compañero Antonio, quien falleció el pasado mes de febrero, el trabajo de Tomás en el ala derecha del ataque fue la fuente de buena parte de la producción realizadora del ariete desaparecido. Dotado de una técnica sobresaliente para el regate, los aficionados más veteranos todavía recuerdan cómo volaba hacia el marco contrario.
Debut frente al Málaga
Tomás no gozó de la titularidad en la eliminatoria disputada con el Orihuela, que fructificó en el ascenso a Segunda, como tampoco en la fase previa celebrada en la Isla con la UD Tenerife y el Norte. Sin embargo, a la temporada siguiente, Carlos Muñiz le hizo un hueco en el primer equipo, a partir de la tercera jornada del campeonato, con ocasión del partido disputado contra el Málaga en el Rodríguez López, el 27 de septiembre de 1953.
En dicha campaña, la del estreno en categoría nacional, Tomás formó habitualmente en la delantera blanquiazul junto a Julito, Antonio, Bolea y Paquillo. Su primer gol en la competición se produjo el 10 de enero de 1954, en coincidencia con el arranque de la segunda vuelta, contra el Jerez Deportivo. Al final del curso había totalizado 22 actuaciones, en los 30 encuentros de que constaba la competición.
Durante las dos temporadas siguientes se hizo en propiedad con la plaza de extremo derecho, con Muñiz en el banquillo. Al término de la 55-56, fue cedido a la UD Las Palmas para la disputa de una eliminatoria de Copa frente al Atlético de Madrid, igual que su compañero Villar.
De la misma forma, Diego Lozano, José Espada e Ignacio Urbieta contaron con sus servicios a lo largo de las campañas sucesivas, que van desde 1956 hasta 1960, aunque en el tramo final de esta última, con Heriberto Herrera en la dirección técnica, sus apariciones resultaron más discontinuas. A final de temporada se produjo su fichaje por el Real Murcia, con el que no llegó a debutar.
De hecho, en el arranque del torneo liguero 1960-61, cuando iba a producirse su presentación con los pimentoneros, precisamente en el Heliodoro, Tomás no compareció a la cita y los responsables del conjunto murciano decidieron darle la baja. Fue entonces cuando se llevó a cabo su fichaje por el Ceuta, de la misma categoría.
El CD Tenerife ha anunciado que el próximo domingo, en los prolegómenos del encuentro contra el Real Valladolid, se guardará un minuto de silencio y se rezará un Padre Nuestro en memoria del ex jugador blanquiazul.
Noticia publicado en El Día (17 de abril de 2007)

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