ALAS DE LIBERTAD
Fue dos veces condenado a muerte y pasó 23 años encerrado como preso político del franquismo. La vida del poeta español Marcos Ana es de película: Pedro Almodóvar llevará sus memorias al cine.
Andrés Gómez Bravo
----
Iba a ser un encuentro protocolar, no más de 30 minutos, pero se alargó por tres horas. A principios de octubre de 2007, el cineasta Pedro Almodóvar llegó a la casa del poeta Marcos Ana, en el barrio madrileño de Retiro. Días antes había leído un adelanto de las memorias de Ana en el Diario El País. El fragmento relataba su primera noche con una mujer, a los 42 años, luego de pasar 23 como preso político de Franco. Fue una cita con una prostituta, la que –enternecida con su historia de sobreviviente de
La escena conmovió a Almodóvar, que reconoció en ella una película. Al ver a Ana, se dio cuenta de que su vida, en realidad, “da para varias películas, muy distintas y de diversos géneros.
Nacido como Fernando Macarro en 1920, en un pueblo de Salamanca, la historia de Marcos Ana es la de un superviviente. En ella hay muerte, injusticias, prisión, torturas y poesía. Salvó dos veces de ser fusilado y cumplió condena por crímenes que no cometió. Y acaso lo más sorprendente, “ha sobrevivido con una limpieza impresionante al odio”, como dijo Almodóvar.
Con 88 años, Marcos Ana vino a Chile para presentar la historia de su vida, Decidme cómo es un árbol, en
Un patio
Marcos Ana dejó la cárcel de Burgos el 17 de noviembre de 1961, gracias a un decreto de Franco que concedió la libertad a todos los presos de
...
Hijo de un campesino analfabeto que murió durante un bombardeo, se enroló en el bando republicano a los 16. Fue detenido en 1939, torturado y dos veces condenado a muerte. Tras años de espera, la pena le sería conmutada por cadena perpetua, pero su madre no lo soportó: fue hallada muerta fuera de la cárcel.
--
En el encierro conoció al poeta Miguel Hernández, que murió tras las rejas, y comenzó a leer poemas que pasaban de mano en mano: Rafael Alberti, Antonio Machado y Pablo Neruda. Así también escribió sus primeros versos, que firmó con nombres de sus padres y se las arregló para enviar fuera; “Mi vida, / os la puedo contar en dos palabras:/ Un patio,/ Y un trocito de cielo/por donde a veces pasan/ una nube perdida/ y algún pájaro huyendo de sus alas”.
“Fue una época hermosa”, dice hoy sobre esos 23 años. “Por encima del encierro y las torturas, estaba la fraternidad entre los compañeros. Transformamos la cárcel en una universidad”, asegura.
...
Al salir se llevó un ejemplar de Canto General que circulaba entre los reos, camuflado en las tapas de un libro religioso. “Al recobrar la libertad mi choque con la vida fue lo más tremendo”, cuenta. Los espacios abiertos lo mareaban, la luz lo encandilaba y todo le resultaba nuevo.
...
Viajó clandestinamente a París, donde recibió un homenaje de
Tras organizar el Comité Solidario con España, que fue presidido por Picasso, emprendió una gira por Europa y América que lo trajo a Chile, donde conoció al autor de Canto General.
Con Neruda
---
Pablo Neruda y Matilde Urrutia lo esperaban en la carretera, a la entrada de Isla Negra. Era septiembre de 1963. Marcos Ana bajó del auto y se abrazó con el poeta que leía en prisión, como “el hijo que encuentra al padre que no conoció o del que estuvo muchos años ausente”.
...
Conversaron hasta la madrugada y, al final, el vate le dijo: “Somos unos insensatos, si hubiéramos encendido una grabadora, tendrías la base de un libro estremecedor”. Casi medio siglo después, Ana decidió poner sus recuerdos por escrito.
....
“No me siento a gusto hablando de mí mismo”, dice. “Pensaba que lo mejor era que lo contase otro. Y estuvimos de acuerdo con Manuel Vásquez Montalbán, que iba a hacerlo, pero murió antes”.
Hoy el poeta español está embarcado en una última cruzada: anular los fallos del franquismo y rehabilitar su nombre y los de sus compañeros. Es el nuevo capítulo de una vida cruzada por la historia. Como le dijo Almodóvar en su casa: “No se si seré capaz de llevar al cine una vida como la tuya”. Marcos Ana piensa que sí.
----


Me preguntaron una vez, qué quieres que se diga de ti? Simplemente que soy una mujer que escribe para no llorar y en el intento de escribir echa a volar las palomas de sus muertes y resurrecciones.
Bienvenidos a mi buhardilla! Aquí cada uno se acomoda como puede y todos tienen cabida. La conversa es gratis... y los sueños también.
Ya nos vemos!
Lu
Leyendo mis poemas en la Casa de la Cultura de Maipú
Monedas - Armando Rubio
"Engominado, pulcro,
penetro en las iglesias
altivamente cirio
con mi cara de hostia
dominguera.
Y me arrodillo,
y me confieso, y me persigno,
y regreso a la calle
para comprar barquillos
con monedas hurtadas al abuelo."
......................................
Hoy el poeta español está embarcado en una última cruzada: anular los fallos
http://www.powerleveling-runescape.com
Supimos de Marcos Ana en los años clandestinos cuando imperaba la Ley Maldita. Eramos idealistas jóvenes imbuidos por las ideas liberadoras del marxismo. Pudo haber sido vecino mío, pues él estuvo en la celda 27 de las mazmorras franquistas, yo en la 28 bajo el pinochetismo.
Me impactó, por esos años de la década del cincuenta, aquello que dijo: "si tuviera que nacer de nuevo, volvería a ser comunista, nacer nuevamente en España".
Neruda nos dijo algo coincidente: "Pero el partido me bajó del caballo y me hice hombre, y anduve/los arenales y las cordilleras/amando y descubriendo."
Eramos jóvenes entusiasta, iniciabamos nuestras primeras acrisoladas hojas de poesía. Y estos poetas Ana y Neruda nos conminaban al ofico sencillo del escritor.
Desde la lejanía, ubicado yo, siempre, en la provincia, digo: Bienvenido Marcos Ana... Tu poesía nos llenó de optimismo cuando lo necesitamos.
Hoy vivimos otros tiempos, otros hombres transitan en la vida pública, pero la bandera aún no cae, ni caerá mientras existan voces de poetas que la alcen al tope, y hombres dispuestos a todo por un mañana mejor, fraterno y de hombres libres.
Con Julius Fusick decimos: "Por la alegría vivimos" tomando también, el ejemplo suyo querido poeta.
Gracias por la interesante opinión y por compartir tan hermosos recuerdos. Un abrazo.