VII
La soledad siempre es una entrada hacia la locura. En estos tiempos, muchos se llaman a sí mismo locos, pero no saben nada del extravío. Salirse de los horarios, salirse de los espacios, salirse de todos los rieles y mirar hacia otro lugar. Una criatura que atravesada por el tiempo, el espacio, y el lenguaje, revienta. El hilo de la razón triturado por los dientes de un mundo intolerable. La soledad siempre es una entrada hacia la locura, los locos son aquellos que están solos en una imagen, en un sonido, en una voz, en una sensación, en un recuerdo que real o no, siempre es verdadero. Feliz o dolorosamente verdadero.
- Ella tenía la mirada fija en la muralla, y de pronto sus ojos se llenaron de miedo, yo miré hacia la muralla y no vi más que una muralla. Ambas estábamos en ese cuarto, pero cada una, completamente sola.
La libertad sólo existe en la locura. En la más tierna infancia. En una desmedida borrachera. No se soporta la locura, como no se soporta la anarquía, como no se soporta a un borracho gritando la verdad. Al borracho se manda a acostar, al anarco se detiene, al loco se encierra, al niño se le hace cariño o se castiga o se abandona. La soledad siempre es una entrada hacia la locura.
- ¿Dónde estás?
- Lejos
Claudia Curimil (Santiago, Chile).


Me preguntaron una vez, qué quieres que se diga de ti? Simplemente que soy una mujer que escribe para no llorar y en el intento de escribir echa a volar las palomas de sus muertes y resurrecciones.
Bienvenidos a mi buhardilla! Aquí cada uno se acomoda como puede y todos tienen cabida. La conversa es gratis... y los sueños también.
Ya nos vemos!
Lu
Leyendo mis poemas en la Casa de la Cultura de Maipú
Monedas - Armando Rubio
"Engominado, pulcro,
penetro en las iglesias
altivamente cirio
con mi cara de hostia
dominguera.
Y me arrodillo,
y me confieso, y me persigno,
y regreso a la calle
para comprar barquillos
con monedas hurtadas al abuelo."
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