No hay nada peor que incumplir una promesa a un niño. Les desilusionas y les quitas de golpe la alegría. Por lo que es mejor no prometer lo que no puedas cumplir. Yo recuerdo la cara de mi sobrina la mayor preguntándome cuándo le íbamos a llevar a patinar, algo que no pudimos cumplir como hubiéramos querido. Nos faltaba tiempo a su tio y a mi. Pero cumplimos una vez nuestra promesa y aunque, al final no patinó mucho, lo importante fue que se sintió importante y que estuvo feliz un buen rato. Lo de menos era el patinar, sino que sus tios estaban con ella, era el centro de atención. Con los siguientes sobrinos no cometimos ese error de prometer sin saber si podemos o no cumplirlo. Y es que a los adultos se nos pueden olvidar las cosas; pero a los niños no. Si prometes a un niño algo, cúmplelo, no le quites la alegría.
¿Qué ocurre con los adultos? Que nos han fallado tantas veces que ya no valoras las promesas. A mi me llama la atención cuando los ministros son nombrados y prometen (de dice que juran, pero todos eligen la fórmula de la promesa) un montón de cosas ante el rey. ¿De verdad son conscientes de lo que prometen? Porque, sinceramente, creo que lo incumplen más que otra cosa. No me sé la fórmula; pero parecen palabras huecas, vacías de contenido. Hablan de cumplir la constitución y luego... donde dije digo, digo Diego. Porque cumplir la constitución es pensar más en el bien de todos los ciudadanos que en los propios bolsillos. De buscar el bien común, de viviendas dignas, de igualdad, de no discriminación... Que le hablen de viviendas dignas a la gente que vive debajo de un puente, o de igualdad a los jóvenes mileuristas, explotados en contratos basura, o de no discriminación a los padres objetores de la EpC, o de los que viven en unas comunidades autónomas que andan un poquito olvidadas, que se lo digan a las amas de casa o a los autónomos que se quedan sin los 400 euros... que se lo digan a los padres de los peques que nacieron antes de la ayuda de los 2500 euros o que tuvieron que coger vacaciones para poder estar con su bebe y su mujer 15 dias después del parto... No, mucho me temo que las promesas de los políticos nos defraudan cada día.
¿Y las promesas de los ciudadanos? Pues me temo que igual que las de los políticos. Muchos de los que se casan prometen fidelidad, cuidarse en la enfermedad... ¿se cumplen? Viendo los casos de violencia de género diría que hay muchos casos en los que se trata de una mera formalidad. Yo recuerdo que el día de mi boda al leer las promesas, lo hice despacio, sobre todo para enterarme de lo que estaba prometiendo, de lo que estaba diciendo y lo que eso significaba. Creo que más de uno se lo tomaría menos a la ligera si fuera realmente consciente. No prometes sólo que vas a querer a la otra persona, sino que vas a poner todas tus fuerzas en hacerle feliz, en caminar a su lado. El matrimonio no es un camino fácil, no se trata sólo de vivir juntos, sino de compartir la vida y eso cuesta. Porque es algo más que aguantar lo que no nos gusta. Todo va en el mismo lote, lo bueno y lo malo. Y te casas con una persona que tiene la misma cara de sueño que tú cuando te levantas, que tiene sus defectos, que tiene su carácter... y es para siempre... porque cuando somos jóvenes todo es muy bonito; pero cuando empiezan los achaques, el genio se puede convertir en malo. Es un proyecto muy interesante; pero de fácil no tiene nada. Yo llevo poco de casada; pero conozco muchos casos, mis padres, mis suegros, mis abuelos... han tenido sus altibajos, sus pruebas en la vida. Siguen juntos porque más que prometer conseguirlo, se prometieron intentarlo cada día.
Ojo con lo que prometemos porque el no cumplir puede acarrear mucha tristeza y mucha desilusión. El mundo ya tiene bastante pena como para que nosotros la incrementemos. Seamos conscientes de que hay que cuidar a los que nos rodean y del valor real de las palabras. Si vuelven a tener ese valor, ese contenido, quizá digamos menos tonterías y pongamos nuestro granito de arena para mejorar este mundo, tanto para los peques como para los mayores.
Si no lo sientes, NUNCA lo lograrás... por tanto... SE TÚ MISMO
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Cuanta razón tus palabras Ultreia.
Ojito con lo que se promete. La verdad es que si lo pensaramos bien, muchas cosas no las prometeriamos. Es una mala costumbre que se extiende mucho.
besitos
Es que hay veces que ni con promesas ehhhh!!!
y luego cumplirlas cómo cuesta.
UN BESO
A veces las promesas salen del corazón, y no deseas nada tanto como cumplirlas...
Y cuando de los niños se trata, es cierto que le has roto una ilusión, un trocito de alma... que lo único que pretenden como bien dices;
Es nuestra atención al completo para ellos...
Y no merecen menos!!
Bonito y reflexivo post!!
Bicos enormes!!
Hola Kili:D
Lo hemos vaciado de contenido y es una pena, al final sólo se consigue que todo el mundo vaya a lo suyo sin importar lo que hacen los demás.
Besotes
Hola diasazules:D
Pero si se promete habría al menos que intentar cumplirlas, si no, sería mejor no hacerlas. Y más con los peques, que tienen una memoria prodigiosa
Besotes
Hola Pauleta:D
Si salen del corazón y lo intentas, que consigas el objetivo creo que es lo de menos, aunque si no las cumples te sientes fatal contigo mismo.
Besotes
Hay promesas y promesas...y por lo normal, segun de quien vengan, ya te las tomas de una manera o de otra!
Que tal el finde? y esos planes para el puente como van????
BESITOS GUAPA!!!
Hola Oli:D
esa es la pena, todas las promesas deberían ser cumplidas. El problema que puede suponer no hacerlo es que la gente deje de confiar.
El finde bien y los planes van viento en popa... luego te mando un correo al mail para darte mi tfno y así podamos quedar.
Besotes
Linda Ultreia:
Siempre he procurado ser fiel de pensamiento, palabra y obra. Sé que no siempre lo he conseguido, pero lucho por ello, quiero que sea mi impronta personal, y lo que transmita a los que quiero.
Por eso, te desilusionas cuando ves que la mayor parte de la gente no obra así, sino sólo por intereses espúreos, por el egoismo y el materialismo, de ahí que la palabra dada valga tan poco.
Te comprendo, encanto, pero es el mundo que tenemos, y poco más, aportar nuestro esfuerzo en que deje de ser así.
Un besote.
Carlos.
Hola Carlos:D
Es el mundo que tenemos pero no podemos conformarnos si no nos gusta ese proceder, no te parece?
Besotes
Yo sigo siendo una niña en eso. Me dicen algo y si no lo cumplen... todavía me desilusiono. Porque yo trato de cumplir con lo que prometo y si no puedo, me disculpo por ello, porque claro a veces uno propone y como dicen... Dios dispone.
Un beso.
Hola Mixcelaneas:D
Pues sigue así, el problema es cuando dejamos de desilusionarnos, porque eso significa que dejamos de confiar en la otra persona.
Besotes
por favor pasa por mi blog
Hola Carmen:D
Ahora paso por tu blog.
Besotes
Hola, guapa. Aki pasando para saludarte y desearte una feliz semanita!!
Tienes razon, hay q tener cuidado con lo q prometemos xq despues es muy dificil d volver a ganarse la confianza d quien hemos defraudado...
T dejo un beso.
Un post profundo. Hay que prometer si realmente lo vamos a cumplir, así es...sea niño o adulto..lo importante es la promesa en sí, el sentirla y el poner de tu parte para que se cumpla.
Me gustó el título del libro que dejaste en mi blog. Te he dejado una notita por allí, ya me contarás.
Besos de color azul
Hola Mariposa sin alas:D
No sólo una persona, sino que si un profesional incumple una promesa lo que hace es crear mala fama para toda su profesión. Si un albañil incumple una promesa puede que la siguiente vez que llames a otro no le des ni una oportunidad. Y eso no es bueno.
Besotes
Hola Nazul:D
Es importante ser conscientes de lo que prometemos y tener memoria.
Besotes
Incumplir una promesa debía ser delito, sobre todo en lo referente a los políticos.
Un beso, guapísima.
Hola Mariana:D
Yo creo que lo mejor es no hacer promesas o dejar claro que lo vas a intentar pero no se sabe si lo conseguirás.
Besotes