No sé por qué pienso en ello y alimento mi debilidad... No sé por qué siempre caigo en los mismos errores, una y otra vez en lo mismo.
Me temo que nunca aprenderé.

Las imágenes se repiten en mi cabeza, trato de que mi memoria me falle, intento olvidar fechas a propósito... Pero vuelven... Los recuerdos vienen de nuevo, como fotogramas fugaces, como si mi vida pasara rápidamente ante mis ojos. Flash, flash, flash... Y todo me hace cada vez más daño, todas las palabras brotan de nuevo en mis oídos y son repetidas por mis labios. Noaguanto las ganas de llorar. El llanto es atrapado porla tristeza y sólo las lágrimas reprimen mi desahogo.
Escribir me reconforta. Las palabras son los testigos mudos de esta nostalgia que me invade desde hace algún tiempo.
La locura es el escaparate de mis adicciones. Soy adicta a ti y me temo que nunca aprenderé de mis errores...