Signos
Janet Marilyn Hernández
18 Mayo 2008
Janet Marilyn Hernández
18 Mayo 2008
Janet Marilyn Hernández
Ni pienses que te voy a dedicar una letra más.
No creas que volveré a teclear tu nombre:
ni hoy ni en un millón de noches volveré a crear
una frase que me recuerde lo cerca que no estás.
No tengo comas que cuenten tus virtudes,
ni comillas que encierren mis apodos para ti;
no tengo punto y aparte que te aleje de mi mente
ni algo que preguntarte entre signos de interrogación.
No puedo construir un texto más
que diga cuánto te extraño, ya hasta olvidé contar
los días que pasan tan lento, desde que estás tan lejos…
Los párrafos se escabullen, la hoja en blanco vuelve a atacar.
No tengo puntos que den suspenso a lo nuestro
ni acentos que afirmen lo grande que eres para mí.
No tengo nada que exclamarte, será que no quiero gritarte,
ni guiones para dialogar sobre ti y sobre mí.
Eres tan grande a pesar de lo distante:
Eres mi milagro, mi maravilla impronunciable.
No tengo palabras para hablar de ti;
todo lo tengo en la imagen del mundo que hiciste para mí.
La hoja en blanco vuelve a atacar…
Y lo mejor… aquí entre nos… de no escribir…
Es que no tengo un punto final para ti…
9 Abril 2008
Orgullosa no, ¿y para qué? Mejor te lo digo de una y si me rebotas es tu problema, tú te lo pierdes. Tengo, como diría mi pana Rodrigo Blanco, “una larga fila de hombres” esperando por mí, botando la baba, tú sabes. Pero ese no es el punto, pues. Primero muerta que orgullosa. No, primero muerta que hipócrita. En serio, es bueno ser joven todavía. Es buena la inmadurez porque aún no he desarrollado el miedo al ridículo y porque todavía tengo alma y coraje suficientes para escribir estas vainas aunque tal vez me gane el castigo de un saludo negado en gmail. Créeme, en momentos de catarsis no mido ese tipo de consecuencias, sólo que tengo que decirlo, sí, no lo pienso, en serio, casi escritura automática: Me gustas, te quiero, me enamoré de ti y hay que decirlo aunque no sirva pa´un carajo… Ah, y guárdate tus frases paternales de “sé feliz y no me esperes”, porque funcionan menos que cenicero en moto, te lo juro, hasta son peores, porque desde que me la dijiste todos los días me acuerdo de olvidarte y lo que gano es recordarte más…
En serio, me importa un bledo que tengas una foto de tu perro revolcándose en la nieve. Tal vez no es tuyo, pero igual, y mejor aún, me importa un bledo que estés tan pegado en eso de estar allá que hasta perro tengas… Aunque me dolió, ¿sabes? Yo quería tener un hurón contigo. Digo un hurón porque un hijo es un asunto muy serio. Digo muy serio para ti, para mí no porque yo soy una Susanita en potencia. Digo Susanita porque ustedes los hombres no quieren hijos. Lo bueno de los hurones es que no hacen ruido, duermen mucho, muerden cosas, son felices… ¿Sabes? A mí me gustaría que tú y yo fuésemos hurones; así tú no querrías llegar a Hollywood y yo no querría seguirte a donde fuera, incluso si mañana bajo tu pelo caoba en tus canas se enredase la idea de vivir en Biafra. El punto es que si hubiésemos nacido hurones todo habría sido totalmente diferente... empezando por la monogamia, chico. Pero no somos hurones, somos gente, o eso intentamos…
¿Recuerdas cuando te hablé del clandestino? Sí, el mismo, aquel con el que habría podido quedarme atrapada en un suéter, asfixiada entre pelusas, viviendo la angustia con tanto dolor que pareciera placer… Y resultó que jamás lo acompañé en la aventura de vomitar conejitos y la cosa no pasó de una utopía… Cortázar estaba loco, por eso siempre he preferido a Benedetti. Como sea, no quiero otra charla literaria contigo. No quiero hablar de Chávez contigo. Y mucho menos quiero hablar de cine, tú sabes por qué. Lo más triste de todo esto es la sensación de haber llegado tarde, de llegar tarde siempre. Ni siquiera sé por qué me despecho ahora y menos, por qué me despecho en la oficina y por qué me despecho escuchando samba. Debe ser porque todo esto es problema mío, sólo mío. Lo otro triste es que no puedo convertirme en un hurón y, ¿sabes? Tú tampoco. Es lindo tu perro, es linda la nieve. Ojalá llegue pronto esa época chimba en que los chaguaramos de Caracas se cunden de gusanos y allá, donde tú estás, a los árboles les da alopecia. Ojalá te vuelva a ver. Te prometo que, si es tu voluntad, usaré los lentes de contacto color “amiga 50” para que no sientas que te estoy “comiendo con los ojos”, para que no haya acoso.
Y como lo mejor es que tú no leas esto, pero sería tonto engavetarlo o destruirlo y peor sería cambiarte el nombre, mejor no lo mando como cadena de correos. Mejor lo cuelgo en este blog, total, tú nunca lo revisas y, en caso de hacerlo, sé que entenderás todo pero no te darás por enterado. Eso me mantendrá en tensa paz, tan lejos del ápice de vergüenza que me daría que lo leyeras como del remordimiento de no haberlo compartido con aquellos a los que le importe, si es que a alguien le importa.
10 Diciembre 2007
Oye, Mc. Donald´s, resuélveme la vida:
Dame un combo que cure las heridas de mi pobre corazón;
dame un Big Mac de amor, un Mc. Pollo de ilusión
ycompañía tan Mc.Nífica que endulce más que cualquier sirope.
Dame una ración de papas fritas con salsa afrodisíaca
yuna Cocacola con burbujas que estallen mi miedo al amor.
Dame una cajita que no sea tan feliz como lo seré yo,
pero que traiga un muñequito más guapo que Silvester Stallone.
Oye, Mc. Donald´s, resuélveme la vida:
Con una ensalada de risas, caricias y besos light.
Mira, Mc. Donald´s, me siento cerca de la dicha,
Ronald será el padrino si la alegría me dura hasta el altar...
23 Octubre 2007
Janet Marilyn Hernández
Dime, ¿quién podría pensar que tu mochila rota podría cargar mis sueños?
He apostado tantas veces y perdido siempre; tengo miedo, lo confieso.
Pero no puedo eludir tus ojos profundos escarbándome el alma
ofingir que no me atrapa tu voz cuando me hablas al oído: Me encantas.
He pasado los días descubriéndote virtudes y las noches buscándote defectos
yson tantas tus imperfecciones que empiezas a parecerme perfecto;
tengo miedo de amarte y me esfuerzo enormemente en no hacerlo,
pero cada día eres más necesario para remendarme el corazón y eso anhelo.
23 Octubre 2007
Janet Marilyn Hernández
Creo en ti casi tanto como en Dios
con la diferencia de que has sido visible,
con la semejanza de ser intangibles;
Creo, simplemente, en los dos…
Creo que, si Él quiere, estaremos juntos
y tengo certeza de que tus besos conducen al cielo.
En mi rosario las cuentas se cuentan,
se suman, se encuentran, rezando por vos.
Y a pesar del desconcierto, de los pecados cometidos,
de los malos entendidos y todos mis desaciertos,
creo en la absolución como solución dada por un Ser Supremo
al mal que me apuñala el corazón; ése que llaman amor.
Y a pesar de tus excusas, mis celos, tus escaramuzas,
apesar de tus propuestas ilógicas, incoherentes,
creo en el regreso de tus ojos a mi vida, de tus labios a mi boca
comomi redención. Ya lo ves, sigo padeciendo un exceso de Fe.
21 Octubre 2007
Ni un paseo en un carro de lujo
No espero un anillo de diamantes
Ni una boda en un templo elegante
Sólo quiero ver cómo tu cabello se enreda en mis dedos
Sólo quiero ver cómo me compras estrellas al robarme un beso
Sólo quiero ver cómo me caso en tus anhelos
Sólo quiero verte fumar el cigarrillo de mis miedos
No necesitas un fusil para ser mi guerrillero
Ni una invasión a Bolivia, ser como el Che aunque más moderno
Te bastará entender mis celos, hipnotizarme con tus versos
Me revolucionaste el alma: Comandante de mis sueños.
17 Septiembre 2007
Janet Marilyn Hernández
Eres mi duda más certera, realidad. Tú, lo sublime y verdadero de lo falso…
¿Cómo decirte entre sombras que te amo, si el amor sólo vive en tu difunta claridad?
Pareces triunfar en mis derrotas, alimentarte de mis miedos
al plagarme del deseo de tenerte aunque no tenga sentido nada de esto.
Y un manojo de inciertas certezas acude entre risas a hablarme de ti…
De tus aciertos, perfecciones, tus defectos, mis ficciones;
del castigo de rodearme de ilusiones sobre ti.
Tú, mi misterio más absurdo, mi vicio, me haces tuya en un segundo
sin tocarme ni acercarte, ni siquiera necesitas existir.
Y un manojo de inciertas certezas acude entre llantos a hablarme de ti…
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):