EL SIMIO COMO CENTRO DE LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN

Si Darwin todavía ponía a Dios en el origen del proceso evolutivo, sus sucesores reemplazan la creación por el surgimiento espontáneo de la nada, debido al azar y sin intervención de la inteligencia, siendo así que luego utilizan la inteligencia para explicar cualquier fenómeno y presumen de racionalidad. Viene a nuestra mente la utilización a troche y moche por parte de muchos "postmodernos" de esa razón que, por otro lado, desprecian. Lo cual es una desfachatez, sólo comparable con el aprovechamiento del "comodín naturaleza" entre los modernos. De esta manera, asignan todo poder a la "Madre Naturaleza" y la endiosan; mientras que, por otra parte, la critican al atribuirle todo género de desmanes y catástrofes. Lejos de abrirse a la idea de Dios, ponen en el origen de todo una "causa" absolutamente arbitraria. Se entretuvo Fred Hoyle en calcular la probabilidad de que una tribu de monos, golpeando las teclas de una máquina de escribir, redactase una obra como el Quijote: trillones de planetas no albergarían todas las papeleras llenas de ensayos frustrados... Por lo demás, curiosa e inquietante teoría la que asigna al azar un papel tan importante y otorga al simio un lugar central. No hace falta ser muy experto en simbología para saber por dónde van los tiros...

Jose Miguel dijo
Quisiera, no obstante, subrayar la necesidad de profundizar en este tema. Donde están los analisis en profundidad de los creyentes sobre este asunto? Parece que la Iglesia amolda según se diga, pues todos hemos oido que la evolucion no supone ningun problema si se adminte que el proceso es guiado por Dios, y por otra parte, un momento en que el Espiritu es infundido en el hombre. Otras veces se dice que no hay tal evolucion, etc. Además, muchos creyentes expresan las contradicciones de la teoria de la evolucion, los limites, etc pero no elaboran un modelo explicativo alternativo.
Por otra parte, quisiera hacer mencion a un problema filosofico: al admitir que las especies varian, esto es, son determinadas por el imperativo de la seleccion natural y por tanto, lo que es hoy no tiene porque ser mañana, el concepto de forma aristotelica queda en entredicho. De este modo, sin formas, las filosofias realistas sufren merma.
28 Marzo 2008 | 11:49 PM