SOBRE LA ESPIRITUALIDAD DEL AÑO LITÚRGICO: CONSIDERACIONES INFRECUENTES

-En primer lugar, será útil consultar los artículos agrupados en el blog bajo la rúbrica “liturgia”.
-Extraer conclusiones del adagio “Lex orandi (o “lex celebrandi”), “lex credendi” en el plano espiritual.
-División del año en dos partes:
1ª parte: el misterio de Cristo (Adviento, Navidad, Cuaresma, Semana Santa, tiempo pascual).
2ª parte: el misterio de
-Establecer un paralelismo entre Cristo y
-Importante: en los tres primeros domingos de Adviento se da una superposición de las venidas 2ª y 1ª de Cristo.
-Subrayar la importancia del domingo de Pascua sobre los demás domingos. En él se consuma
-La festividad de Pentecostés o el nacimiento de
-Subrayar la importancia del domingo de Pascua sobre los demás domingos. En él se consuma
-Estructurar el orden sobrenatural a partir de los datos o números bíblicos (septenario, etc.), de manera que, más allá del estadio de la “naturaleza”, expresemos la referencia a la gracia mediante las “categorías” de
-52 domingos divididos en 34 (valor numérico de “rvj”, “espíritu”) ordinarios+18 pertenecientes a los tiempos “fuertes”.
-Duración del año litúrgico: 52 semanasx7=364 días=26x14=13x28 (y 28 es el triangular de 7, o sea, su recapitulación). 52 es el valor numerico del vocablo hebreo “Elohim”; 26, el valor numérico del Tetragrama; y 13, el valor de los vocablos “uno” y “amor”. Lo que Bardet llama el “quantum divino”, pues el valor numérico de los principales nombres de Dios es múltiplo de 13. O bien, en el caso de que el año conste de 53 semanas=371 días, 53 es el valor de “la tierra”.
-La sucesión de los septenarios de días :
1) 6+1=7 (semana o septenario)
2) (7x7)+1=50 (jubileo)
3) (50x7)+1=351 (sábado de jubileos y triangular de 26, valor del Tetragrama).
-La diferencia entre 364 (52 semanas) y 351 es 13, o sea, 364=(triangular de 26)+13. Es decir, en lugar de detenerse en el “sábado de jubileos”, el año litúrgico se prolonga 13 días más. Y 13 es como 1 (en efecto, es el valor de “ejad”, “uno”) es como 1.
-Desarrollar simbolismo de los días .
Definir los 7 días a partir del “Génesis”, aparte del simbolismo intuitivo: 1…indistinción/ 2…división, contraste/3….armonía de 1 y 2, equilibrio, síntesis;4….doble contraste/ 5….doble división+unidad/ 6=doble ternario=unidad+dualidad+trinidad=primer número perfecto/ 7= senario+unidad.
-Paralelismo entre semanas y “días de la creación”: (7x7 semanas)+1=50. Analogía con las 7 “moradas”.
-Enumerar uno a uno los domingos y desarrollar el contenido de los textos. Así veremos el “progreso” del camino espiritual.
-Fundado en el septenario, el año litúrgico es equivalente, pues, a un septenario de jubileos de días (triangular de 26)+13 (“amor” o “unidad”). O a dos series de 26 semanas cada una (número del Tetragrama).
-¿Qué conclusiones extraeremos para la teología espiritual? Que el año litúrgico nos permite elevarnos de los 6 días de la semana a través del 7º día; de los 49 días del septenario de septenarios mediante el 50º día; y del septenario de jubileos por medio del 351º día (triangular del 26º). Y del 351º día hasta el 364º mediante el 13º día. Tal es el esquema numérico, que supone 3 pasos en la jerarquía ascendente: septenario, jubileo, septenario de jubileos. Y el 13 (“amor” que todo lo lleva a plenitud) que viene a completar los 3 pasos. En el caso de un año de 371 días (=53 semanas), sería el número 20 el que lo completa todo (20, valor de la letra Resch, que significa “cabeza”?), pues 371=351+20.
-Podríamos quizá fijar para cada año la fecha en que caen los días 7º, 50º y 351º, pues resultarían particularmente significativos.
-Puesto que el septenario aparece en algunos místicos como símbolo del camino espiritual completo, la serie de los 3 septenarios puede considerarse como la expresión litúrgica del itinerario. Es verdad que se trata todavía de un esquema “abstracto”, que habrá de llenarse del contenido de los textos, especialmente de los evangelios dominicales. Convendrá tener en cuenta el ordinal de cada domingo a partir del 1º domingo de Adviento, ya estemos en los tiempos “fuertes” o en el tiempo ordinario. Así, por ejemplo, Pentecostés del año 2008 tiene por ordinal el 24º, mientras que
-En la sucesión de las semanas, contar los septenarios de semanas. El domingo 50º se cumple el jubileo de semanas. El domingo 50º como la culminación de las 7 semanas de domingos (jubileo). Las 2 semanas que faltan: 14 días, que, sumados a 350, dan 364.
-Entre el sábado de jubileos de días (351) y el jubileo de semanas (350), la diferencia es de 1 día.
-Pero, dejando a un lado la relación entre el día y el año litúrgico, pasemos a la sucesión de los años. Como en el Antiguo Testamento, tendríamos entonces: cada 7 años, el año sabático; cada 50, el año jubilar; y cada 351, el gran jubileo (aunque de él no hable el A.T.), marcado por el 26, el valor del Tetragrama, cuyo triangular es.
