URANO, NEPTUNO Y PLUTÓN: PARA UNA APROXIMACIÓN ASTROLÓGICA A LAS IDEOLOGÍAS


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-Ayudó mucho a descubrir el simbolismo de los tres últimos planetas la consideración de las fechas de sus respectivos descubrimientos.
-Así, Urano, descubierto el 13-3-1781 (su posición era 24º Géminis) suele asociarse al nacimiento de E.E.U.U., a
-Neptuno, descubierto el 8-8-1846 cuando entraba en el grado 28º de Acuario, viene asociado al socialismo, al colectivismo, a la “extensión de las libertades burguesas”(curiosa proximidad con la publicación de “El Capital”), pero también a la puesta en cuestión de la modernidad (también por esas fechas surgen movimientos “espiritualistas”, no basados precisamente en la razón moderna, como el espiritismo; por lo demás, las apariciones de
-Plutón, descubierto el 23-1-1930 (posición: 18º-25´Cáncer). Es la época del fascismo y del nazismo, en la que se incuba
-Una observación clave: el período de revolución de Urano, sumado al de Neptuno iguala al de Plutón. Puesto que el de Neptuno duplica aproximadamente al de Urano, podemos escribir: 1+2=3. y así la revolución de Plutón triplica en años a la de Urano y equivale a una y media revoluciones de Neptuno.
-Dicho de otro modo: si Urano es como la unidad, Neptuno será la dualidad, y Plutón, el ternario. O también: si Urano es la “tesis”, Neptuno será la “antítesis” y Plutón, la “síntesis”. Asimismo: si Urano es la “identidad”, Neptuno será la “diferencia” y Plutón, el intento de armonizarlas, la “unión de los opuestos”. De manera que Urano sería la individualidad “absoluta”, Neptuno, su negación, o también, la individualidad en conflicto, mientras que Plutón tenderá a la síntesis de ambas, ya sea en sentido positivo o negativo.
-No es correcto, pues, considerar la conciencia neptuniana como mera indiferenciación; se trata más bien de una negación de la individualidad “absoluta”. Por tanto, de una individualidad “en conflicto” o “en relación”. Ahora bien, puesto que 2 es el número del conflicto o del contraste, habría que atribuir a Neptuno un carácter mucho más diferenciador del que suele concedérsele.
-Supuesta la implosión del comunismo, el otro bloque pretende abarcar la íntegra esfera del poder, sin conseguirlo, pues su carácter parcial “exige” un contrapolo que reemplace al comunismo: se trata, por extraño que parezca, del islamismo. Pero el desideratum de Plutón como “unión de los opuestos” ha de cumplirse: si antes fue el “eje” Roma-Berlín-Tokio el que desempeñó el papel plutónico, en su vertiente eminentemente negativa, hacia 2025 vendrá algo peor…Pero nada podrá impedir, al mismo tiempo, la “síntesis” positiva de “identidad” y “diferencia”.
-Los periodos de revolución de Urano, Neptuno y Plutón revisten carácter septenario, más exacto en el caso del primero (84=7x12), menos en el de los otros dos (164,8, valor de la revolución de Neptuno, se aproxima a 14x12; y 248,5, periodo de revolución de plutón, a 21x12), lo que permite relacionarlos con el bíblico “tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo”, es decir, 3 ½ tiempos, que aparece, por ejemplo, en la “Gran Tribulación”.
Notas
1.Neptuno se aproxima al grado zodiacal en que se situaba en la fecha de su descubrimiento. Por eso la conjunción Júpiter-Neptuno de 2009, que se producirá prácticamente en esa posición, tenderá a recapitular el ciclo y a poner de manifiesto la índole más profunda del planeta.
2. El simbolismo de los tres planetas “modernos” reviste, como es lógico, dos caras: una benéfica y otra maléfica.


Jose Miguel dijo
Hola Emilio,
Podrías indicar la cara "benefica" de esta triada en la Iglesia insistiendo, es decir, explicitando acontecimientos concretos, en la influencia plutoniana.
5 Septiembre 2008 | 06:34 PM