VIDA PÓSTUMA Y TEMPORALIDAD

-Es claro que la existencia tras la muerte no está sometida al mismo ritmo temporal que la actual. Sin embargo, el principio de analogía nos dice que alguna temporalidad existe mientras no entremos en la eternidad, al fin del mundo. Para concebirla habremos de apoyarnos en el simbolismo astrológico, expresión visible de cualquier plano de existencia. Y esto quiere decir que el esquema de casas derivadas sirve de apoyatura para entender las distintas etapas de la existencia póstuma. Son lo que podríamos llamar episodios purgatoriales. ¿Cómo entender el transcurso del tiempo en el purgatorio? Mediante la aplicación de los tránsitos y progresiones, a sabiendas de que el ritmo del tiempo es muy diferente del terrestre. Siempre se trata de captar el esquema global que marca el ritmo.
Evidentemente, las consideraciones anteriores sólo indican las líneas maestras de lo que puede ser la vida póstuma y sus principales etapas y obstáculos. Como es lógico, el tema astral de la existencia póstuma es el del instante de la muerte, conjeturable con más o menos exactitud, pero no previsible.
¿Cuándo viene en rigor, la eternidad? Aquí hay que distinguir entre la suerte del espíritu y la del cuerpo. Es lógico pensar que el primero se une a Dios inmediatamente después de la muerte si se trata de la vida de un justo. Esto no significa que esa persona haya alcanzado en el momento de la muerte su situación definitiva(tal cosa ocurrirá cuando se reúna con el cuerpo). En cuanto a éste último, sólo resucitará al fin del mundo, es decir, cuando se agote el número de personas que ha de venir a él o, lo que es igual, sus posibilidades. ¿Quiere ello decir que la eternidad viene después de la vida terrestre? ¿Qué sentido tiene semejante posterioridad? Evidentemente, no significa que la eternidad sea algo así como un tiempo posterior al tiempo, lo cual carecería de sentido, sino más bien que la vida terrestre es un preludio de la eternidad o una conditio sine qua non para alcanzarla. Por eso al justo que goza de la visión beatífica le resulta comprensible y accesible la vida de este mundo; en cambio, los habitantes del mundo terrestre sólo tienen, en el mejor de los casos, un acceso limitado.
Lo fundamental: 1) Exponer la constitución del hombre y los distintos estados de conciencia/2) Especificar etapas en cada uno (a sabiendas de que representan campos en donde ha de alcanzarse la perfección, ya sea de manera activa o pasiva, y refiriéndose al desarrollo simultáneo de espiritu y cuerpo).
Un punto importante: Comprender que espíritu y cuerpo están ligados hasta la muerte y que, a partir de ahí, entran en un nivel de espera o de pasividad. Si el cuerpo se desintegra (no así el esquema corpóreo), el espíritu, que no puede sufrir la misma suerte (por inmortal), se "dispersa", "confunde" o "distrae"(a no ser que se halle unido a Dios). Si la vida es unión progresiva entre ambos, la muerte es separación.
Hipótesis razonable: Vida terrestre: 1ª parte de la vida: predominio del cuerpo; 2ª parte, primacía del espíritu/Vida póstuma: 1ª fase: espiritual, 2ª parte: corpórea(resurrección).
-Muerte como colapso del cuerpo, seguida de descomposición del cadáver.
-Paso a otro plano de existencia.
-Comprender ese paso a la luz de la constitución del ser: realidad grosera-cuerpo; realidad sutil-alma/realidad informal-espíritu.
-O, mejor: formal-cuerpo; informal-espíritu; mediación-alma.
-En este mundo: los tres factores/ al fin del mundo: espíritu+cuerpo resucitado(ver en este blog el esquema de Bardet sobre los estados del ser); intervalo: espíritu+alma espiritual.
-Importante: No concebir la muerte a la manera de una liberación del cuerpo, como si éste fuese un obstáculo para el espíritu, sino como una destrucción temporal del compuesto humano o, al menos, de algunas de sus capacidades. Como tal, deja al espíritu abandonado a sí mismo y a sus propios poderes; no es que pierda la inmortalidad (alusión clara en Macabeos), pero ésta no es su condición final, al estar siempre referido al cuerpo.
-¿Cabe hablar de evolución en el estado purgatorial? No, sino únicamente de purificación por el Espíritu. De ahí el carácter pasivo de tal existencia si se la compara con la terrestre. En efecto, el compuesto cuerpo-espíritu se halla escindido o fuera de sí en virtud del castigo o expiación que alcanza a toda la especie humana, por más que la suerte de los individuos varíe de unos a otros. La muerte señala un tope a la hora de merecer o desmerecer. Más allá del tope sólo cambia la situación espiritual para los seres en vías de purgación, no así para los otros.
-Por tanto, la evolución sólo se aplica a los seres en vía de purgación, no a los consagrados al bien o al mal.
-Envejecimiento en el plano terrestre y en el otro(por analogía). De igual modo que la muerte va precedida del envejecimiento en este mundo, en el otro habrá de ir precedida de un "rejuvenecimiento" que culmina en la resurrección (anticipado, por así decirlo, en los santos cuyo cuerpo se conserva incorrupto).
