¡Felices sueños!
Si te levantas por la mañana tan agotado como cuando te acostaste
la noche anterior, intenta recordar en qué estabas pensando los
últimos cinco minutos antes de dormirte. Lo que pienses durante
esos cinco minutos, va a impactar tu dormir y esto determinará
cómo será el próximo día.
Cuando duermes, tu percepción consciente descansa, pero tu mente
inconsciente permanece activa. Los sicólogos se refieren al
subconsciente como el 'subdirector auxiliar de la vida.' Cuando la
mente consciente está 'fuera de acción', la subconsciente asume el
control. El subconsciente cumple con las órdenes que recibe, aún
cuando no estés al tanto de ello.
Por ejemplo, si los últimos minutos antes de dormir los inviertes
preocupándote, el subconsciente graba este sentir, lo cataloga como
temor y entonces actúa como si fuera realidad. Como resultado, los
músculos permanecen en tensión, los nervios están de punta y los
órganos del cuerpo se alteran, lo que significa que el cuerpo no está
descansando en realidad.
Sin embargo, si esos últimos minutos son invertidos en contemplar
una gran idea, un verso inspirador o un pensamiento calmado y
alentador, el sistema nervioso interpretará: 'Todo anda bien', y
pondrá el cuerpo en un estado de relajamiento y paz. Esto te ayuda a
despertar estimulado, fortalecido y confiado.

Muchos de los días que comienzan mal, se deben a la noche
anterior, a esos últimos cinco minutos críticos de pensamientos
consciente. Tú puedes afectar tu mente consciente con ideas
saludables y positivas y preparar así el camino para una noche de
verdadero descanso, si meditas en
dormir. Por ejemplo, podrías reflexionar en:
Salmo 91:1-2
El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del
Omnipotente. Diré yo al Señor: Refugio mío, y fortaleza mía, mi
Dios, en quien confío.
Salmo 4:8
En paz me acostaré, y así mismo también dormiré; porque solo tú,
Señor, me haces habitar seguro.

¡Felices sueños!




















Cuando tú llores, te reiré
Y si te pierdes, detendré
Cuando tú calles, te hablaré
Y en tus silencios, diré
Cuando me olvides, a ti iré
Y si tú sueñas, dormiré
Y si el invierno
en ti decide morar,
seré calor, y mi abrazo...
tu hogar.
Y en tu estrella
noche seré
para dormir en ti otra vez.
Y en tu estrella
un haz de luz seré
para acariciarte allí donde estés
Y cuando muera, me marcharé
sin una queja y en paz.
Pues he tenido en ti,
la más bella flor.
Y en cada beso, ¡amor!


yeidylayei dijo
No quiero obligarte a creer en el solo intento llevarte por la senda del descanzo del buen dormir y de tener una vida saludable...en todo sentido, somos de libre eleccion...palabras mas palabras menos....es solo una reflexion.
20 Agosto 2008 | 03:29