reto
¿Por qué no? El tiempo acaba diciendo que debiste hacerlo en su momento y de nada vale intentar rememorar no haberlo hecho. Que sólo se vive una vez dan fe los cementerios y en las cenizas de las urnas mejor dejar cenizas de materia gris concentrada que de serrín. Siempre retarnos, siempre retar. Proponer y lograr fiascos o sorpresas incandescentes. Seducción como paradigma de la creatividad más envolvente y remolinos en las querencias de una sexualidad que se desborda ante los estímulos bien compensados. Hoy, mañana y también pasado; y al otro. Todo vale, sin reglas, sólo deseo y desearlo. No me conoces pero acércate a mí y no me olvidarás. Porque yo tampoco lo haré contigo por años que pasen. Instantes efímeros, salvajes. Coge la pistola del suelo y dispárame, yo ya te estoy apuntando. Dame ese gusto, dame esos segundos que me lleven a la tumba contigo encerrada en mis retinas y mi resuello rebotando en tu alma entre ecos de miradas de hierro y caricias fundidas. Yo te reto, aquí, ahora; quizá mañana. O quizá mañana esté ya en otro duelo.
