evocación
No...¿por qué? O ¿por qué no? El tiempo que revolotea a tu alrededor te eleva o te hunde en instantes cargados de sugerentes idealizaciones. Sabes pero te niegas a ver durante unos instantes mientras saboreas el sueño en el que caes sin ponerte el pijama. Respiras profundo con los ojos biena abiertos y juegas con la puerta de tu corazón, giratoria, a dar y dar vueltas sobre el mismo eje, ya sabes que el mismo.
Sí, los años no pasan en balde, tantas veces oído y quizás nada tenga que ver en la perspectiva de una visión en la que te recreas sin entrata en escena. Ese aliento que quemaba tus labios y hacía arder tu corazón regresa a ti en una evocación casual y circunstancial para devolverlo sin desprecintar. De la vida, vivirla; y de lo que fue vivida, sin duda, su evocación.
