deshojar
De repente una imagen te asalta con una mina durmiente que estalla. De repente la regresión te seda tu conciencia; ahora entiendes el deshojar de una generación tras otra que repite los vicios del pasado. Sabes lo que tú no harías desde ese momento. Esparta esa eso; pero tu tiempo de desigualdades no necesitaba las carencias que surgían de la hoja del no que te tocaba para ser tú el que más tarde deshojaras el sí para otros. Las terribles oleadas del pensamiento local te deshumanizaban en un encierro de universo propio. Un universo satélite en busca de su agujero negro fuera del alcance de telescopios escudriñadores. No, no, no!!! Es absurdo pero es y así fue. La luz de la entrada de la cueva ciega para siempre tus ojos y sólo, allí solo, muy adentro, el goteo calizo es lo que representa ya tu paz.
