indolencia
Elegancia que embellece las carencias y dejadez que embadurna potenciales. Accedes por la puerta de ricos ornamentos que te regalan filigranas de estímulos orbitales y descartas con tu retina los aromas a pereza porque te abaten. Almas gemelas que dan igual sabor a un guiso en fogones pegadizos, otros pegajosos. Y sabes que tu indolencia no es tal sino la lógica capacidad del estanque de una sola vida rebosado por su aliviadero. Los tres seises estigmatizan con sangre invisible las secuencias que, sin saberlo tú mismo, los demás intuyen. El futuro no existe pero lo llevas tatuado. La percepción no te acompaña y el asombro aflora con cara estúpida siendo de lógica contundente. Y esa capacidad de asombro se abotarga y sólo entonces...asumes.
