garimpeiro
Sigamos con lo que ayer acabamos. Empecemos de nuevo desde la base. Otra vez se desplomó el edificio y hay que desescombrar primero y volver a poner ladrillos uno detrás de otro hasta que el sueño acoja el esfuerzo. Un día tres hiladas más alto que otro; todos un montón de escombros a tu alrededor. Estímulos que resurgen de las ruinas y vuelven a ellas, como la vida que tomas prestada. Naces y mueres en un instante con biografías secuenciales de horas pasadas a cuchillo. No hay auxilio, sólo pasión. ¿No hay nadie? No, sólo estan. El segundero toca con su punta las 12 que activa en punto tu hora. Garimpeiro entre garimpeiros de sudor extenuado, ánimas de un cementerio de solitarios. Hoy caes reventado, mañana más. Y pasado. Vivir o morir por desencanto, quizá volar. Cara ennegrecida, ojos claros. No esperes nada, dátelo!!!
