hijoputa
Eres un grandísimo hijo de puta!! Bellas palabras. Atiéndeme hostias, que se me (a veces “me se”) están hinchando los cojones!! Muy masculino. Qué pedazo de cabrón!! Ummm...y un ¿Me cago en dios? Rematado, escatológicamente perfecto. Rotundidad sin concesiones. Estoy al pie de la calle, me siento rodeado de vida, de idiosincrasia bien aprendida y fomentada generación tras generación. Nada igual te indica mejor. Ríes sin girar la cabeza salvo en un leve gesto. Grita marica, maricón mejor!! Desgañítate con el claxon ante la vieja que, lenta, parece que va a dormirse en medio del paso de cebra, la muy...demonios, la muy hija-de- puta!!! Qué recurrente, hijo-a de puta. Qué redonda tirando a dar. ¿A dar? Paladeo tacos como sumiller de invectivas acuñadas entre caries. Soy un hijo de la grandísima puta, me gusta ese bautizo. Cerdo es poco. Eres un mierda no está mal...
