princesa
Apareces, penumbra de luz imaginada. Me abro a la propuesta de olvidar cartas marcadas y sobre el fieltro verde luce una baraja sin mácula. Reparto y pides; y no hay descartes. La jugada no la marcan los ases y las miradas sujetadas sobre los naipes dicen que lo que pongas, yo el doble y tú el triple... Acaricio la mano que arriesga y bebo respingos entrecortados; pareja. De dama y rey. Tu mejor jugada sumada a la mía. El deseo que corría sobre la mesa lo dilapidamos en una sola noche de amor y sexo sobre el tapete de tu piel de seda. Cierran el casino y abrimos nuestro teatro mientras desarrollamos una obra, ya sin jugadas, sólo de juegos. Hacemos acopio de furor asolando tréboles, picas, rombos y...sí, corazones. Tú allí donde no existas, yo allá donde no sea. No va más princesa, no va más...
