alga
Otra vez la línea de flotación inmutable trata de que en el cruce con ella la estancia sea duradera en una promesa de suite. Neptuno, cómplice, encabrita el mar y los picos fuera-dentro se separan con mayor distancia entre sí rotando tus engranajes, que acompasan el vaivén del oleaje. Esencia bravía entre corrientes que te alejen de los paraísos de corales donde crecer cogido a una roca, eres alga itinerante de fosas y playas, de oscuridad y luz. De la rigidez categórica a la elasticidad plástica de movimientos ondulantes en escalas de fuerza diez sin marejada siquiera. Movimiento serpenteante al acecho de plancton que nutra tus estímulos; islas flotantes semisumergidas. Posa el ave y vuela. Y posa. Y vuela. Y sigues camino.
