instante
Los sentidos bullen en un cuerpo doliente, casi sombra hospitalaria. Negada la condición que muscula el ariete físico, adormecen las ansias y despiertan las yemas de los dedos en un recorrido de mundos táctiles. Fiel al fiel de la balanza, baja uno y sube en la misma proporción el otro. No hay primeros pero un delicado postre te espera como degustación desprovista de gula. Cucharaditas lentas que con mimo paladeas; cuerpo errático. Mil más razones para sentir, enajenado el tiempo, milimetrado. Goce neuronal con instantánea reticular de las ideas; un cubo en el espacio que gira sus componentes sin desplazarlos, quietos. De las paredes de tu piel empujes de dentro. No, tú decansas, Él trabaja para ti. Quizá tú, quien sabe. Puedes morir, es ese “instante”.
