alimañas
Revueltas las tripas de platos de menú, la cuenta y la comida sobre la mesa. Sin dinero, deambulando a devorar puertas no giratorias, llanto del alma a la alegría. Desnudo salvo de inquietudes abrazas la vida del encuentro. Del hastío al estío. Tus bramidos disciplinarios fustigan sin compasión las caídas datadas. Flagelado, rocías de ácido los gimoteos secos abonando con fiereza. Escupes el moqueo de baba y golpeas tu pecho con ira. Caminas, corres, descargas adrenalina en combustión interna y suavizas los mecanismos que, bien engranados, te regaló la vida. Tus sesos esparcidos dan fe de la mano que los apuntó con saña, de hierro. Y tu corazón late al paso de las imágenes que ahuyentan tus vísceras como si encerraras alimañas. Dios, revienta ya!!
